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El Sevilla fulmina al Girona y agarra la segunda plaza

Los andaluces encadenan su décima victoria en Nervión tras un espectacular segundo tiempo

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Banega lanza el penalti del 1-0 para el Sevilla. EFE

“Golazo”. Eso se leyó en los labios de Pablo Machín, entrenador del Sevilla, después de que Sarabia hiciera el segundo gol de su equipo. Una muestra del excelente momento que atraviesa el Sevilla, un equipo voraz y vertical, que fulminó al Girona en un segundo tiempo espectacular para encadenar su décima victoria seguida en Nervión y agarrar la segunda plaza. El Sevilla se dispara y vive un momento dulce. Supo reponerse después de un primer tiempo muy igualado, metiendo una marcha más ante un buen Girona, que se tuvo que rendir ante el potencial local. Un juego directo y muy rápido que se asentó en el momento de los dos delanteros del club andaluz. André Silva y Ban Yedder no solo marcan. Juegan y se mueven a la perfección para que los centrocampistas, también en gran momento, dibujen jugadas de enorme mérito. El segundo tiempo del Sevilla fue de un altísimo nivel, lo que proporciona esperanzas para un grupo que, ahora mismo, se ve capacitado para pelear por todo.

Sevilla

3-1-4-2

Pablo Machín

1

Vaclik

6

Carriço

3

Sergi Gómez

4

Cambio Sale Mercado

Kjaer

17

1 goles Gol Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Sarabia

18

Cambio Sale Quincy Promes

Escudero

10

1 goles Gol (p) Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Banega

16

Jesús Navas

7

Roque Mesa

9

Cambio Sale Guilherme Arana

Ben Yedder

12

André Silva

1

Iraizoz

15

Juanpe

4

Ramalho

2

Bernardo

12

Cambio Sale Aleix García Serrano

Douglas Luiz

8

Pere Pons

34

Cambio Sale Doumbia Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Valery Fernández

10

Borja García

29

Pedro Porro

7

Stuani

9

Portu

22

Cambio Sale Doumbia Sale Alex Granell

Doumbia

Girona

3-1-4-2

Eusebio Sacristán

No hubo ni un resquicio para la pausa en el buen partido que jugaron el Sevilla y el Girona. La fortaleza del conjunto andaluz chocó en esta ocasión contra dos hechos irrefutables. El primero, la mayor prestancia física del equipo catalán. Los futbolistas del Girona, fuertes y rápidos, le pusieron las cosas muy difíciles a los del Sevilla. En especial a Banega, objeto de una presión especial por sus rivales. El segundo, el bueno momento del veterano portero Iraizoz, quien supo parar a los sevillistas en dos ocasiones clarísimas para los intereses locales. Machín dejó una buena obra en Girona, que Eusebio toca para mejor en los detalles, como en la irrupción de dos buenos laterales como Porro y Valery. El choque, por lo tanto, fue igualado, con dos equipos definidos por el mismo patrón táctico y una tremenda pelea en el centro del campo. No es casualidad que el Girona solo haya perdido un partido fuera de casa en todo el campeonato.

Machín hace también sus cosas. La inclusión de Mesa como interior nos ha desvelado una faceta desconocida del canario. El medio es capaz también de conducir después de cortar y de plantarse en el área rival. El Sevilla, al que regresó Navas, se movía más a gusto en el contragolpe. Uno de ellos fue de una magnífica factura. El pase de Silva a Sarabia dejó solo a su compañero. El madrileño lo hizo de cine. Amagó con lanzar al palo más lejano y le pegó con el interior al corto. Iraizoz se dobló y sacó el balón con el pie de manera increíble. El Girona respondió también en un otra buena jugada a la contra. Todo surgió de un robo sobre Banega, al que asfixiaron, para que Portu lanzara un balón envenenado al segundo palo. Vaclik, premiado como mejor jugador de LaLiga en noviembre, demostró su estado de gracia parando el balón con la cara. El último intento antes del descanso fue del Sevilla. Roque Mesa lo hizo todo. Robó y se internó en el área con un vigor desconocido. Iraizoz, en otro paradón, evitó el gol del canario.

El Sevilla le metió intensidad en la segunda mitad. Y fútbol. Calidad y talento para superar una presión catalana que había sido eficaz en la primera mitad. Entonces, Machín superó a su criatura. De repente, los movimientos de los centrocampistas y delanteros del Sevilla fueron mucho más certeros, prácticamente imparables. Avisó Escudero con un buen disparo, pero el giro definitivo se produjo en el minuto 55. Banega robó y le pasó el balón a Sarabia, que se la puso de cine a André Silva. El portugués se metió en el área y recortó para que Juanpe le hiciera penalti. Banega hizo el primero engañando a Iraizoz. A partir de ahí el Sevilla fue un aluvión. Sarabia siempre encontró el hueco por el centro frente a un rival que se desangraba. Llegó el segundo después de una gran jugada, con definición de un Sarabia que se está marcando una gran temporada. Con una verticalidad letal, el Sevilla, en especial Ben Yedder, acumuló ocasión tras ocasión y la goleada no llegó de milagro.

Es la fuerza de este Sevilla fuerte en defensa y de una gran pegada, segundo en LaLiga y vivo en todas las competiciones. El Sevilla de jugadores como Navas, Banega, Sarabia, Ben Yedder o Silva, futbolistas que se mueven a un enorme nivel y se creen, de momento, capaces de todo.

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