Abdessamad Oukhelfen, el campeón invisible

El mejor fondista joven de Francia y España es un marroquí de 19 años que vive desde los cinco en Reus y espera una nacionalidad española que no le llega

El atleta Abdessamad Oukhelfen.
El atleta Abdessamad Oukhelfen.M.C. (EL PAÍS)

Abdessamad Oukhelfen es un fenómeno, un atleta de libro Guinness. Como juvenil y sub-23 ha ganado dos campeonatos de Francia de 5.000m (2017 y 2018) y uno de España (2018) de la misma distancia, y no puede decir que es campeón ni de Francia ni de España.

Abdessamad Oukhelfen es marroquí. Cumplirá 20 años el 18 de diciembre próximo. Lleva viviendo desde los cinco en Reus (Tarragona) y no quiere seguir siendo solo atleta de libro Guinness. Quiere ser español y subir al podio como suben los demás campeones, o formar parte de las selecciones españolas, acudir a los campeonatos europeos o mundiales como español y conseguir las victorias que todos los que entienden de atletismo le vaticinan. Solicitó la nacionalidad española hace dos años. Aún no ha obtenido respuesta. También ha pedido la nacionalidad en Francia, donde viven un tío suyo y su hermano, Abdelnasser, también atletas. Quizás le llegue antes el plácet francés, que él aceptaría porque quiere dejar ya de sufrir la frustración y el desespero de sentirse apátrida, invisible, le urge, pero él preferiría la nacionalidad española. Porque él se siente español. “Aunque en Francia, al menos, subo al podio cuando gano los campeonatos, y me dan la medalla”, dice Abdessamad por teléfono. “Allí honran al que gana el campeonato y al primer francés, no como en España”.

“No pienses en ello, no te obsesiones”, le dice Maria Carbó, su entrenadora, pero a Abdessamad le cuesta no sentirse marginado. “Pedí la nacionalidad al cumplir los 18”, dice el atleta de Reus, al que le quedan tres asignaturas para terminar el bachillerato. “Mis padres nunca la pidieron porque al no hablar español pensaron que nunca se la darían. Mi padre es paleta y mi madre, ama de casa. He perdido ya la posibilidad de estar cuatro veces con la selección, y la pasada semana fui quinto, el mejor con licencia de la federación española, en el cross de Soria, y quedé por delante de los mejores, de Abadía, Guerra, Carro, de todos en todas las categorías, y mi nombre no salió por ninguna parte… Y fui el mejor. El 9 de diciembre son los campeonatos de Europa de cross y si no sucede un milagro no podré estar”.

Que Abdessamad es muy bueno lo descubrió Miguel Escalona hace media docena de años. Escalona fue el entrenador de Natalia Rodríguez, la mejor mediofondista española de la historia, y entrenaba a Abdessamad en Tarragona. “Una perla, qué bueno, buffff”, dice Escalona, que dejó de entrenarlo cuando dejó de recibir ayuda de la federación española. “Parece que flota, anda como un bailarín, menudo pie le lleva. Tiene maneras para llegar alto”.

De Reus, donde vive, a Vilafranca del Penedès, donde se entrena, hay casi 70 kilómetros que el atleta recorre diariamente en coche con compañeros (se está sacando el carnet, ya aprobó el teórico) o en tren, lo que le obliga a salir de casa a las siete de la mañana. “Tiene tanta voluntad y compromiso como calidad atlética, que es extraordinaria, y como paciencia, es un diamante, aunque desde fuera no se le vio hasta ahora su potencial”, dice su entrenadora. “No es solo que gana, sino cómo gana. Él veía que otros compañeros entrenaban más fuerte, y me preguntaba por qué, pero siempre hace lo que le digo. Y ahora gana a los más brillantes de su generación, a Adrián Ben, a Tariku Novales, a atletas que siempre le ganaban. Era muy lento, le faltaban fuerza y velocidad, solo corría por su talento natural. Ahora ya es otra cosa”.

“Entiendo su impaciencia, y que nos pida ayuda, pero poco podemos hacer desde la federación española para ayudarle”, dice su presidente, Raúl Chapado. “Pidió la nacionalidad por la vía habitual y no por carta de naturaleza, que es el trámite abreviado que usan los deportistas de élite y que les permite que el Gobierno les conceda la nacionalidad por los servicios que puedan prestar al deporte español. Y aunque le dieran la nacionalidad ya, no podría participar en los Europeos de cross porque hasta que no cumpla 20 no podrá ser internacional con España”.

Chapado reconoce la crueldad de no dejar subir al podio a los extranjeros con licencia española que se imponen en los campeonatos nacionales. "Hacemos Campeonatos de España, en los que caben todos los que tengan licencia de la federación española, sea cual sea su nacionalidad, pero acabamos convirtiéndolos en campeonatos de españoles, y no es eso", reconoce Chapado, quien promete intentar cambiar la norma. Quizás cuando ya lo consiga, Abdessamad Oukhelfen compita solo en los campeonatos de Francia, y ya como atleta francés, y ya se le reconozca como campeón.

Sobre la firma

Carlos Arribas

Periodista de EL PAÍS desde 1990. Cubre regularmente los Juegos Olímpicos, las principales competiciones de ciclismo y atletismo y las noticias de dopaje.

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