Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sin Kosovo no hay evento deportivo en España

El COI amenaza con dejar a España sin competiciones internacionales si no acepta darle todos sus derechos a los deportistas del país balcánico

La yudoca kosovar Laura Fazliu combate en los Juegos Mediterráneos, en Tarragona, en junio pasado. En vídeo, Alejandro Blanco defiende llegar "a un punto intermedio" en el reconocimiento de los atletas de Kosovo.

España es, junto a Grecia, el único gran país europeo que no reconoce a Kosovo, el país balcánico que autoproclamó su independencia en 2008. Esta medida puede que sea necesaria para tratar el problema catalán pero pone en peligro su peso y prestigio en el movimiento deportivo internacional, y la posibilidad de organizar unos Juegos Olímpicos o un Mundial de fútbol.

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha advertido de que ha escrito una carta que enviará el jueves próximo a todas las federaciones internacionales para pedirles que no concedan a España la organización de ninguna competición internacional de ningún deporte si no se garantiza que los deportistas kosovares puedan participar con su himno y bandera. La amenaza olímpica, verbalizada inicialmente en unas declaraciones de Pere Miró, subdirector general del COI, a la web insidethegames.biz,se produce justamente la víspera de la presentación en el Consejo Superior de Deportes (CSD) de la oficina de estrategia internacional, que pretende “potenciar, desarrollar y promover la organización de grandes eventos internacionales en España”.

“En esta situación, es imposible que España pueda organizar nada”, señala Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COE) después de una semana marcada por los problemas que sufrió la delegación kosovar en los campeonatos del mundo de kárate disputados en Madrid. Los karatecas del pequeño país balcánico pudieron participar, pero no se les permitió usar su bandera ni su himno. Ni siquiera el nombre de su nación podía figurar en los chándales, marcados solamente con las siglas KKF (Kosovo Karate Federation) ni en los marcadores de resultados, donde se les identificaba con las siglas WKF5 (World Karate Federation).

El COI, así como la gran mayoría de federaciones internacionales, admitió a Kosovo en 2014.

“Es el acuerdo de compromiso al que se llegó”, dice Blanco, quien recuerda que es un paso atrás respecto a lo logrado para garantizar la participación de kosovares en los recientes Juegos Mediterráneos de Tarragona. Los deportistas pudieron entrar en España con sus pasaportes y desfilaron bajo la bandera del comité olímpico de Kosovo. “Todos se acogieron a la carta olímpica, cuya validez contempló el Gobierno español”. Un acuerdo similar permitió a Kosovo participar en los Juegos de Río 2016. Brasil es otro de los países que no reconoce a la república balcánica.

“En todos los países del mundo, salvo en España, los kosovares compiten sin problema, con los mismos derechos y garantías que los demás deportistas”, añade el presidente olímpico español, quien precisa que ni el COI ni las federaciones cuestionan la política española ni entran a valorarla. “Tenemos que respetar las leyes y las decisiones del Gobierno, por supuesto, pero también las de las federaciones y el COI. El deporte no puede admitir que en una competición puedan estar todos salvo Kosovo”.

Blanco admite que el movimiento olímpico está hablando del problema con el Gobierno español.

El Ministerio de Exteriores asegura no tener constancia oficial de que el COI vaya a cambiar su postura respecto a la participación de deportistas de Kosovo en eventos organizados en Estados que no reconocen su independencia. Un portavoz de la Oficina de Información Diplomática (OID) explicó que en dichos Estados se permite la participación de los deportistas bajo la bandera del Comité Olímpico de Kosovo, no de Kosovo como entidad estatal, y se les facilita la concesión de visados.

Según dicho portavoz, estaba previsto en el reciente Mundial de kárate el izado de la bandera kosovar y que sonara el himno de dicho territorio en el caso de que alguno de sus deportistas hubiese ganado una medalla de oro, lo que no sucedió. “Ésa era la fórmula para respetar, por un lado, la carta olímpica y, por otro, nuestra posición jurídica de evitar cualquier acto de reconocimiento”, concluyó el mismo portavoz.

Por otro lado, fuentes gubernamentales expresaron su sorpresa ante la posibilidad de que el COI se plantee no adjudicar eventos internacionales en países que no reconocen a Kosovo, como Rusia, China o Brasil, y pusieron en tela de juicio las declaraciones del subdirector general del organismo, el catalán Pere Miró.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >