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Fernando Alonso vuelve a la pole y a sus orígenes en las 6 Horas de Spa

El asturiano recupera las opciones de victoria en el mismo escenario que lo catapultó con 18 años

Alonso se sube al TS050 durante la clasificación. Quality

—Usted nunca ganó una carrera de Fórmula 1 en Spa, ¿significa algo?

—Pero gané en Fórmula 3000, cuando los coches eran iguales.

Fernando Alonso recuerda en la zona mixta, entre risas, y con toda la intención, su única victoria en el circuito de Spa, en el año 2000, clave para catapultarlo hasta la Fórmula 1. 18 años después, vuelve al origen, a sentirse de nuevo como un potencial ganador, y a una pole, algo que no lograba desde 2012 en Fórmula 1 y que también conquistó en aquel lejano fin de semana con 18 años en el circuito belga. “Todo lo que pasó después siempre lo deseas como piloto, pero era impensable”.

Pasó que se convirtió en el primer español campeón del mundo de F-1, que luego lo revalidó, y pasó también, mucho después, que tras su etapa en Ferrari y tres subcampeonatos, le tocó una travesía en el desierto que va ya por su cuarto año en McLaren. Alonso empezó entonces a mirar fuera en busca de nuevos retos para alimentar su espíritu carrerista. Solo en esa ambición se entiende su intento en las 500 Millas del año pasado, su incursión en Daytona y ahora su empeño en compaginar el Mundial de Fórmula 1 con el de resistencia. En el primero marcha sexto con McLaren tras compensar con su talento las carencias del MCL33 y en el segundo debuta esta tarde (13.30, DMAX) en las 6 Horas de Spa-Francorchamps, paso previo a la gran joya del campeonato: las 24 Horas de Le Mans de junio, su prioridad absoluta en el WEC. "Empezaremos en primera línea de parrilla. Hace mucho tiempo que no lo hago", celebró Alonso antes de conocer la decisión de la FIA que le daba la primera posición. "La diversión aumenta cuando eres competitivo”, añadió.

Toyota confirmó también su superioridad como único fabricante —y único con tecnología híbrida en LMP1— frente a los equipos privados en la categoría reina, copando las dos primeras posiciones en el circuito belga. La pole en un primer momento se la llevó el TS050 número siete gracias a los tiempos de Conway y Kobayashi, que marcaron una vuelta rápida media de 1m 54,962s, con tres décimas de ventaja sobre Alonso. Sin embargo, una sanción posterior por un error en la cantidad de combustible los mandó al pit lane para la salida, mientras que le dio la primera posición al asturiano, junto a sus dos compañeros.

La clasificación transcurrió en una jornada accidentada con dos banderas rojas. La primera impidió a Sebastien Buemi, el tercer compañero de Alonso, hacer vuelta rápida, mientras que la segunda llegó tras un grave accidente de Fittipaldi (DragonSpeed, categoría LMP1), que interrumpió la crono más de media hora, lo que tardó el equipo médico en retirar al piloto y limpiar la curva Eau Rouge. El brasileño, que no perdió la conciencia en ningún momento, fue inmediatamente trasladado en helicóptero el Hospital de Lieja con fracturas en ambas piernas, según explicó la FIA en un comunicado. Para entonces, Alonso era el segundo más rápido con el TS050 #8, tras haber parado el reloj en 1m 55,738s en su único intento. Con la reanudación, Nakajima se subió al coche del asturiano (1m 54,781s), pero no pudo evitar ser superados por el otro prototipo de Toyota, el número siete, gracias a los tiempos de Kobayashi (1m 54,488s).

Alonso vio así recompensada sus horas extra de trabajo. Contó el español que en el vuelo de regreso del último GP, celebrado en Bakú, aprovechó para analizar seis horas de cámara subjetiva en un prototipo durante la carrera del año pasado.  “Desde fuera es interesante, pero seis horas de desde dentro…”, bromeó el de McLaren. Ahora asegura que tras los entrenamientos libres, el tiempo de estudio y los consejos de los compañeros se siente preparado para una carrera en la que será crucial gestionar el tráfico, con prototipos y GT a velocidades muy dispares, y la degradación de neumáticos. Alonso también defendió que en este tipo de pruebas de largo aliento la clasificación no es importante, que en la carrera los equipos privados serán "una amenaza" y que tiene claro que la prioridad es hacer doblete con Toyota, por lo que incluso descartó tomar riesgos en una hipotética lucha final por la victoria mano a mano con el otro prototipo del equipo si eso puede hacer peligrar la carrera.

Sería, en ese caso, una forma de luchar contra su instinto, competitivo en cualquier aspecto de su vida, como él mismo reconoció: “Si pasado mañana juego, por ejemplo, al ping pong intentaré destruir a mi oponente”.

"Cada vez que voy al baño es interesante"

Los focos del motor, como ya pasó con la Indy o con Daytona, vuelven a situarse en Alonso allá por donde decide aventurarse. Más de 500 periodistas acreditados, según fuentes de la organización, certifican la ola que arrastra el de McLaren. La WEC, que el año pasado sufrió el abandono en categoría reina de Porsche, y el anterior de Audi, respira aliviado por la atracción generada por el ovetense, que de momento ha provocado un aumento del 30% en la venta anticipada para asitir a las gradas de Spa.  "No es más relajado que en Fórmula 1", comentó Alonso. "Cada vez que voy al baño es... interesante. Parece que 40 personas tienen ganas de ir al mismo tiempo", apreció el asturiano, relajado y distendido en la carpa de Toyota.

 

Clasificación de prototipos.
Clasificación de prototipos.