Premier League jornada 28
Arsenal
Arsenal
0 3
Finalizado
M. City
M. City
Bernardo Silva 14'David Silva 27'Sane 33'

El Manchester City sigue siendo demasiado para el Arsenal

Los 'citizen' vuelven a golear al cuadro londinense, y Guardiola luce de nuevo el lazo amarillo a pesar de ser expedientado por la Federación Inglesa

Silva marca el segundo gol del City.
Silva marca el segundo gol del City.Matthew Ashton (Getty)

La temperatura en Londres, en la fría Londres invernal, era de un grado, con sensación térmica de menos uno. Vamos, que hacía el frío clásico de las islas británicas por esta época. Y por ello Guardiola complementó su indumentaria invernal de abrigo y bufanda con un gorro negro a juego. No se advertía ningún otro color en la estampa hasta que en medio de una de sus indicaciones asomó por debajo el lazo amarillo en favor de los políticos catalanes presos que le ha llevado a ser expedientado por la Federación Inglesa (FA), que en su reglamentación impide que técnicos y jugadores luzcan símbolos políticos durante los partidos. "Si me lo piden mis jefes me lo quitaré", había asegurado en la previa el catalán. Y parece que no se lo pidieron, y por ello volvió a enseñarlo en la goleada (0-3) ante el Arsenal.

Al margen de la figura del técnico del Manchester City, su equipo, que luce de azul celeste (en el Emirates Stadium lo hizo con un tono más oscuro) reflejó la otra imagen del técnico. La que tiene que ver con el comportamiento de sus equipos, esos que cogen el balón, lo mueven, lo marean y lo llevan al fondo de la portería rival, con especial saña ante los gunners, a los que tienen tomada la medada. No son los únicos, ya que esa está siendo la tónica habitual en una Premier League que dominan con brazo de hierro (sacan 16 puntos al United, segundo) y en la que no supone ningún desafío un equipo como el Arsenal. Los chicos de Wenger son tan aseados y estéticos como poco eficaces, por lo que de nada sirve lucir palmito si después no hay conquista alguna de por medio.

No es que tuviera mucha ocasión de hacerlo, pues el partido se iba a inclinar en media hora. Cumplido el primer cuarto de hora llegó el primer mazazo. Lo marcó Bernardo Silva, con un tiro tan propio de un zurdo que por típico pareció menos espectacular. Sin embargo, antes de que llegara a las botas del portugués pasó por las de Sané, y el alemán es un torbellino tan elegante como mortal. Baila Sané con la pelota, mueve la cintura, el tobillo y la mente, que es el músculo que dirige todo lo demás. Y si se piensa antes se mueve antes. Su eslalon por la banda izquierda en el que se marchó de cuatro jugadores fue para enmarcar.

Guardiola, durante el partido ante el Arsenal.
Guardiola, durante el partido ante el Arsenal.GLYN KIRK (AFP)

No se había recuperado el Arsenal y Silva, tras una jugada entre Sané (¡Sorpresa!) y Agüero terminó con el canario enviando el balón de nuevo al fondo de la portería de Cech. Pero faltaba redondear la actuación y Sané, de nuevo en una jugada tan típica del City (pausa atrás, avance lento hasta el centro del campo y aceleración total en tres cuartos), que resultó sencilla de ejecutar cuando no lo era, acabó con el belga enviando el balón a gol.

El Arsenal parecía un gigante desnudo, sin nada que escondiera tantas vergüenzas. Se agarró al orgullo de Ramsey, que probó a Ederson en dos ocasiones, pero el meta portugués es un hueso duro de roer. Lo demostró como mejor lo hacen los porteros, deteniendo un penalti que Otamendi cometió sobre Mkhitaryan y que Aubameyang no convirtió. No lo hizo porque Ederson adivinó las intenciones del gabonés y sacó el disparo con una estirada que le entregó el protagonismo de la acción. Hay penaltis que fallan los lanzadores y otras que detienen los porteros. Y quedó claro que se trataba de la segunda.

Aunque la segunda parte pareció igualar los ánimos, el marcador seguía siendo una losa insuperable para el Arsenal. No había apenas público en las gradas del Emirates lo que permitía oír las voces de los jugadores y no escuchar los murmullos de una afición desencantada. El panorama de los gunners, que perdieron la final de la Capital One Cup precisamente ante el City por 3-0 vislumbran la temporada con recelo. Se medirán al Milan en los octavos de la Liga Europa y vista su clasificación en la tabla (son sextos a diez puntos de la Champions) ganar el torneo es su única forma de no sumar dos temporadas consecutivas sin clasificarse entre los cuatro primeros.

Disimuló estadísticas e igualó facetas el Arsenal en una tabla que no da puntos, mientras Guardiola fue dando aire a futbolistas clave como Agüero, Silva y Walker, que salió quejoso del tobillo. Lo bueno que tienen las goleadas del City es que dibujan un panorama nítido. El problema para el Arsenal, y para el resto de equipos ingleses, es que parece que con 45 minutos les resulta más que suficiente para lograrlo.

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Sobre la firma

GORKA PÉREZ

Es redactor de la sección de Economía y está especializado en temas laborales. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS. Antes trabajó en Cadena Ser. Es licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco y Máster en Información Económica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

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