Granero salva al Espanyol

Un gran lanzamiento de falta del interior madrileño rescata al equipo de Sánchez Flores, que padeció ante el Villarreal

Granero lanza la falta directa con la que logró el empate en Cornellà.
Granero lanza la falta directa con la que logró el empate en Cornellà.G3-CAT (@GTRESONLINE)

Una exquisita parábola de Granero salvó al Espanyol. El madrileño, inofensivo en el juego, certero en el tiro final, le birló la victoria al Villarreal en Cornellà. Cuando la rabia invadía la casa blanquiazul, cansada de un equipo sin ideas ni rumbo, la falta directa de Granero arruinó el esfuerzo de los chicos de Calleja, dueños del partido, antes y después del gol de Rodrigo. En contra de lo que manda su propia filosofía, peor aún, en contra de lo que sus muchachos llevan ensayado desde que tomó el control del Espanyol, Sánchez Flores buscó que su equipo fuera protagonista ante el Villarreal. Un mensaje desde la alineación: mezcló a lo mejor que tiene en el ataque (Baptistao, Sergio García y Gerard Moreno), con un mediocampo más fino que fiero, sin más contención que la Roca Sánchez, rodeado por Granero y Darder. Ocurrió, sin embargo, que para un equipo adoctrinado a jugar con los espacios, la pelota es un problema.

La idea de Sánchez Flores fue un regalo para Calleja. Sin complejos, el Villarreal dejó el balón a los blanquiazules. Y no tardó ni cinco minutos en desnudar las limitaciones tácticas del Espanyol. Víctor Sánchez la pifió en una entrega, que dejó a Fornals ante Diego López. El poste se apiadó de los locales. Una casualidad. Sufría el mediocentro Víctor Sánchez posicionado en el ala derecha de la zaga.

Corrigió su error de cálculo Sánchez Flores tras el descanso y mandó a Navarro al campo, más profundidad, misma intrascendencia. Entonces, el Villarreal ya mandaba en el juego, también en el marcador. Si Víctor Sánchez padecía con Cheryshev, Aarón se quedaba solo ante Raba, potenciado con las escaladas de Mario. Como cuando Granero calculó mal en una cobertura y le dejó todo el carril derecho libre a Mario. No pudo Ünal batir a Diego López, sí Rodrigo, que de rebote hizo su primer gol en LaLiga.

Cuando la hinchada ya no podía esconder más su enfado, volvió a recalcular Sánchez Flores: Piatti por Naldo y Víctor Sánchez a jugar de central, su tercera posición en el partido: arrancó de lateral, pasó a la medular y terminó en la cueva. Sin más fútbol que el orgullo herido, el Espanyol se instaló en el campo del Villarreal. La idea, la de siempre, la rebeldía de Gerard Moreno. El delantero, luz en la oscuridad, levantó a su equipo, encendió a la afición. No tuvo más remedio Víctor Ruiz que parar a Moreno con falta en la puerta del área. Y Granero rescató al Espanyol.

Sánchez Flores: “Jugamos con angustia”

Más cerca del descenso (a nueve puntos de Las Palmas), que de los puestos de Europa (a 11 del Villarreal), el Espanyol de Quique Sánchez Flores se comienza a olvidar de sus sueños más optimistas. “Hay que ser realistas. Tenemos clarísimo donde nos gustaría estar, pero, hoy por hoy, solo podemos pensar en el próximo partido y en cambiar esta racha. Si estamos en tierra de nadie es porque no hemos cabalgado al ritmo de LaLiga”, analizó el técnico blanquiazul. “Jugamos con angustia, con una tensión innecesaria. La urgencia nunca es buena. No queremos decirle a nuestra afición que lo que nos espera es sufrir. Pero mientras tanto es lo que hay”, concluyó.

Sobre la firma

Juan I. Irigoyen

Redactor especializado en el FC Barcelona y fútbol sudamericano. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Ha cubierto Mundial de fútbol, Copa América y Champions Femenina. Es licenciado en ADE, MBA en la Universidad Católica Argentina y Máster de Periodismo BCN-NY en la Universitat de Barcelona, en la que es profesor de Periodismo Deportivo.

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