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Las Palmas respira y hunde al Málaga

Un gol de Halilovic en el último minuto da un vital triunfo al equipo de Paco Jémez ante el colista

Halilovic celebra el gol del triunfo ante el Málaga. Ampliar foto
Halilovic celebra el gol del triunfo ante el Málaga. EFE

Paralizados por la tensión e incapaces de desprenderse de todos sus defectos, Las Palmas y Málaga, último y penúltimo de la Liga, se batieron con pasión pero con poco fútbol en un partido con tintes de final para ambos. Los locales fueron mejores en la primera mitad, con un Málaga desaparecido y triste. Los andaluces mejoraron en la segunda parte, con más llegada a medida que Las Palmas se abría en busca del triunfo. Hasta la lesión de Recio. Antes, fue Keko el que gozó de la mejor ocasión del partido, salvada por Chichizola en una gran intervención después del remate del extremo prácticamente en el área pequeña. 

Las Palmas

4-3-3

Paco Jémez

13

Chichizola

22

Ximo Navarro

20

Gálvez

12

Cambio Sale Dani Castellano

Michel Macedo

3

Aguirregaray

7

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Peñalba

6

Etebo

21

Jonathan Viera

19

Cambio Sale Tana

Hernán Toledo

15

Cambio Sale Alen Halilovic

Nacho Gil

9

Jonathan Calleri

1

Roberto

4

Luis Hernández

15

Federico Ricca

2

Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Miquel

18

Rosales

7

Iturra

21

Cambio Sale Success

Samu García

14

Cambio Sale Bueno Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Recio

20

Cambio Sale Juanpi Tarjeta amarilla Tarjeta amarilla

Keko

12

Ideye

8

Adrián

Málaga

4-4-2 (D.P.)

José González

Cuando los dos equipos saboreaban un punto insuficiente por su delicada situación clasificatoria, Halilovic, que llegó a ser silbado por la grada al perder más de un balón, se hizo con una pelota dentro del área. Su disparo, colocado, sorprendió a Roberto. Era el último minuto del partido y la desesperación inundó a los jugadores del Málaga. La jugada supone la primera derrota en el tercer partido de José González en el banquillo andaluz después de dos empates. Pero supone mucho más. Quizás la confirmación de que la salvación sea ya demasiada empresa para un equipo muy tocado en el aspecto anímico. Derrotas como ésta, ante un rival directo y por la forma en que se produjo, suponen un auténtico mazazo. Las Palmas, por su parte, respira de forma notable, iguala al Deportivo y se sitúa a tres puntos de la salvación. El Málaga, colista, ve el paraíso a la permanencia a siete puntos.

42 minutos. Es el tiempo que hubo que esperar para que el espeso fútbol que desarrollaron Las Palmas y Málaga cristalizara en algo más que un insípido juego sin profundidad ni peligro. Michel, el lateral que volvía al conjunto canario, se hizo con un balón en el área y puso en aprietos a Roberto, que salvó el disparo del brasileño con una buena intervención. Todo lo que desarrolló antes se tradujo en una sola palabra: respeto. Tanto se jugaban el último y el penúltimo de la Liga que el miedo congeló sus piernas. Además, ambos equipos formaban con jugadores adquiridos en el reciente mercado invernal. Con tantos cambios y angustiados por la posición en la tabla, es complicado identificar un estilo o una línea de juego.

Las Palmas estuvo lejos de ser el equipo atrevido y alegre que suele conformar Jémez. Aun así, fue el único que lo intentó. El Málaga de José González se limitó a defenderse con el mayor orden posible. Su incapacidad para crear peligro fue impresionante. No solo no disparó a la meta de Chichizola en toda la primera mitad. Es que ni siquiera se acercó al área canaria. La papeleta del colista es complicada. El ritmo del partido, lento y sin continuidad, era el reflejo de la tensión con la que ambos equipos afrontaron un choque vital para sus intereses.

El Málaga salió mejor en la segunda mitad. Samu estuvo más incisivo en la banda izquierda y Las Palmas dio un paso adelante bastante peligroso. Chichizola salvó ante Keko; y José González, tras la lesión de Recio, se la jugó con cambios ofensivos y valientes. No encontró premio y sí, por contra, un durísimo revés con el gol de Halilovic en el último minuto. Una jugada aislada cuando quizás lo más justo hubiera sido el empate. Halilovic acertó. Y le dio mucho aire a un equipo que ve ahora más cercana la salvación. Las Palmas no cometió tantos errores en defensa como en anteriores choques. Mantener la portería a cero le permitió llegar con opciones hasta el final del encuentro, donde encontró un premio que le sabe a gloria.

 

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