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La pasión de Unicaja corta la racha del Real Madrid

Después de 13 victorias consecutivas, los blancos caen en Málaga (80-75) ante el conjunto de Joan Plaza, que mantiene vivas sus opciones de clasificación en el top 8 de la Euroliga

Felipe Reyes busca hueco ante Augustine
Felipe Reyes busca hueco ante Augustine EFE
Euroliga Fase Regular

Finalizado

Después de 13 victorias consecutivas entre Liga y Euroliga el Madrid cayó en Málaga (80-75). Unicaja frenó al conjunto de Laso con un ejercicio de pasión y constancia para mantener vivas sus opciones de clasificación entre los ocho primeros de la competición. Waczynski (15 puntos, con un 4 de 6 en triples), Nedovic y McCallum lideraron a los verdes, con más acierto y deseo que los madridistas. Doncic encabezó de nuevo la estadística del partido, pero la inferioridad en el rebote y el 13 de 37 en triples penalizó a los blancos que, a pesar del pinchazo, mantienen la cuarta plaza en la tabla.

Tardó tres minutos en anotar Unicaja, pero los de Joan Plaza se desataron con tres triples consecutivos, uno de Waczynski y dos de Brooks, para inaugurar la noche ante un Madrid al que la aplicación inicial le duró un suspiro. Después de cuatro pérdidas de balón y un 1 de 7 en tiros de campo de los blancos, Laso repasó la lección con urgencia. No surtió efecto porque lo que llegó después fue una canasta más de Waczynski, un tapón de Shermadini a Tavares y una falta extemporánea de Campazzo a media pista que llevó al argentino al banquillo (11-3, m. 7). Saltaron a la pista Doncic y Maciulis para desfacer el entuerto y los visitantes ganaron algo de rigor en defensa y algunos puntos en ataque, pero siempre con la sensación de estar a contrapié. Tras el desenfoque inicial, el tramo final del cuarto fue un intercambio de golpes que anunció un duelo trepidante en el Carpena.

Impulsado por el dinamismo de Nedovic y McCallum y por la solidez de Augustine, Unicaja redobló la apuesta con un contundente parcial de 10-0 en los primeros cuatro minutos de la reanudación (30-15, m. 14). Sin embargo, cuando los verdes estaban en la rampa de lanzamiento, llegaron dos triples providenciales para el Madrid, uno de Taylor y otro de Rudy. Se defendieron los blancos con la jerarquía del alero mallorquín pero, con su viaje al banquillo para recuperar el resuello, su equipo volvió a perder el oremus. Shermadini ganó el baile a Tavares y sentó al caboverdiano con dos faltas. Poco antes se había ido Campazzo a la silla de pensar con tres personales.

El Madrid se marchó a la caseta con un pobre 3 de 10 en tiros de dos (frente al 10 de 20 de su rival), con tan solo cinco asistencias y con 9 pérdidas de balón. Para entonces, Unicaja dominaba el rebote, los porcentajes de tiro, la valoración (43-25), el marcador (38-27, m. 20), la intensidad y, sobre todo, los biorritmos de un partido indescifrable para el conjunto de Laso. En el duelo entre ambos equipos en la 5ª jornada de Liga los blancos sumaban 45 puntos al descanso; en el de la 8ª jornada de Euroliga, 45; y, en esta ocasión, tan solo 27.

Tras el entreacto, Laso volvió a dar el mando a Doncic (febril por una amigdalitis en las horas previas), rescató a Tavares y reunió a Causeur y Carroll para solventar la escasez de puntos. Pero, tras un amago de reacción madridista, Unicaja recuperó el orden y la ventaja. Nedovic cargó de faltas a Causeur y Shermadini volvió a negar a Tavares que, tras desquiciarse con su cuarta falta y dedicar una peineta a la grada, dejó paso a Felipe.

Sin embargo, el castillo de Unicaja se vino abajo en cuatro minutos. En pleno atolladero madridista, un triple de Thompkins, otro monumental de Doncic ante McCallum, un poderoso dos más uno de Felipe, y un nuevo bingo de Rudy desde el 6,75 reengancharon al Madrid y empataron el partido en un santiamén. Del 45-34 del minuto 23 se pasó al 48-48 del 27. Partido nuevo con los de Joan Plaza rumiando su falta de solidez para conservar la renta y los blancos pagando el exceso de faltas y el esfuerzo perseguidor.

El Madrid elevó sus prestaciones en ataque hasta los 25 puntos. Pero, en plena sístole y diástole, Waczynski reclamó los focos y lució puntería. El polaco cerró el tercer cuarto con un afortunado triple a tabla y abrió el cuarto y definitivo con otro acierto desde el 6,75. Le dio relevo Milosavljevic con otros dos aciertos desde el perímetro en menos de un minuto para relanzar a los suyos (66-57, m. 33). Ya no se levantó el Madrid. Una canasta febril de McCallum a aro pasado ante Thompkins y un triplazo de Nedovic sentenciaron la contienda. Fue la octava victoria de Unicaja para seguir soñando con el top-8 de la Euroliga. Fue la séptima derrota del Madrid en 19 jornadas, tantas como en las 30 de la temporada pasada.

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