Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La fábrica de campeones no para

El Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat creado con la vista puesta en Barcelona 92 y cuna de 46 medallistas cumple 30 años

Acto de conmemoración del 30 aniversario del Centro de Alto Rendimiento. Ampliar foto
Acto de conmemoración del 30 aniversario del Centro de Alto Rendimiento.

“Aquí si necesitas un entrenador, un traumatólogo, un dentista, un psicólogo, lo tienes de inmediato. Aquí, vas del comedor a la habitación y de la habitación a la cancha, a la piscina o al tatami en nada. Tienes a mano todo lo que necesitas para entrenarte y, si estudias, las máximas facilidades”, afirma Joel González, doble medallista olímpico, uno de los muchísimos deportistas forjados en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (CAR). “Es un centro de excelencia técnica”, define Thomas Bach, el presidente del Comité Olímpico Internacional. “Ha sido un punto de inflexión para el deporte español, hizo posible una gran actuación desde sus comienzos y todavía sigue produciendo campeones”. El CAR se apunta a la efeméride del 25 aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona para festejar al mismo tiempo los 30 años de su puesta en marcha.

La celebración ayer, presidida por el rey Felipe VI, reunió a instituciones deportivas, personalidades políticas y a muchos de los deportistas que se han entrenado en las instalaciones de Sant Cugat. Los Juegos Olímpicos de 1992 y el CAR siempre han ido de la mano. En 1986, Barcelona obtuvo la candidatura olímpica y solo un año después se inauguró un embrionario Centro de Alto Rendimiento con un objetivo claro: convertirse en una fábrica de deportistas competitivos y aumentar el nivel de los participantes en la cita del 92. La delegación española cosechó 22 medallas y los Juegos supusieron “un antes y después en el deporte español”, tal y como señaló José Ramón Lete. El presidente del Consejo Superior de Deportes añadió: “Antes de 1992 España solo había ganado 27 medallas; después, 123”.

La creación del CAR en 1987 tiene buena parte de mérito. Lo avalan las 46 medallas en Juegos Olímpicos y Paralímpicos y los 347 campeonatos mundiales que han conseguido sus deportistas, 8.560 en 30 años. Mireia Belmonte, Gemma Mengual, Ona Carbonell, Joel González, Tommy Robredo y Gervasio Deferr son algunos de los ilustres que se han curtido en el CAR y que estuvieron presentes en el acto conmemorativo. Deferr, con tres medallas olímpicas, es uno de los que más años ha estado en el CAR, primero como alumno y luego como entrenador. “Llegué aquí con 11 años y me fui con 35; el mundo olímpico y el mundo CAR son apasionantes”, dice. El tenista Tommy Robredo, todavía en activo, entró con 14 años y califica el CAR como su “segunda casa”. Jesús Ángel García Bragado, campeón mundial de marcha en 1993 y siete veces olímpico, alabó el objetivo cumplido del CAR de convertirse en una fábrica de deportistas. “Treinta años después de su inauguración, se puede comprobar que de aquí han salido muchos deportistas competitivos”, explica.

Más de 600 personas fueron testigos de una unión entre pasado, presente y futuro. La ceremonia audiovisual, que también rindió homenaje a las 15 subsedes de Barcelona 92, rememoró la inauguración de los Juegos Olímpicos y los hitos deportivos más importantes, todo ello ante la atenta mirada de personas clave en la creación y el crecimiento del CAR, como Javier Gómez Navarro, Secretario de Estado para el Deporte durante la legislatura de Barcelona 92, Pere Miró, vicepresidente adjunto del COI, y Joan Antoni Prat, primer director del CAR.

“Cuando España sueña una cosa, la piensa y la planifica, trabajando todos juntos, es la número uno del mundo”, afirmó Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. 17 medallas en los dos últimos Juegos Olímpicos y 78 deportistas de los 305 que conformaron la delegación española en Río certifican el potencial del CAR.

Un referente técnico y científico

Josep Lluís Vilaseca, Secretario General del Deporte de la Generalitat en 1987, fue el principal impulsor para transformar un hospital de rehabilitación en el CAR. Vilaseca, de 87 años, fue homenajeado ayer. A partir de ahora, el CAR se conocerá como Centre d’Alt Rendiment Josep Lluís Vilaseca. “Muchas gracias a muchos y muchas gracias a todos”, agradeció Vilaseca.

El CAR, con 17 hectáreas de superficie y servicios de medicina, fisioterapia, fisiología, nutrición, entrenamiento físico, psicología y biomecánica, optimiza recursos de la máxima calidad técnica y científica.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información