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Michelin: neumáticos perfectos según el día

Varios pilotos fuerzan a la suministradora de MotoGP a rebajar el nivel de excelencia de sus gomas por la inestabilidad de la delantera

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Maverick Viñales en el circuito de Assen. AFP

Dominó la pretemporada, encantado a lomos de su Yamaha, llegó y venció. Viñales ganó la primera y la segunda carreras. En la tercera, en Austin, se cayó. “Ojalá hubiera sumado siquiera un punto, pero no estaba en nuestras manos, era muy difícil acabar encima de la moto, más con esos neumáticos”, explicaba. Señalaba claramente a Michelin, suministradora única para MotoGP. En Jerez sumó puntos, pero pocos. Y no tuvo buenas sensaciones en todo el fin de semana. Tampoco su compañero de equipo, Rossi. Y desveló: “Te envían un correo electrónico si hablas mal de los neumáticos”. Aun así, decía: “Nunca tuve agarre ni buenas sensaciones, estamos regalando puntos”, añadía.

Viñales pidió explicaciones, pero no recibió demasiadas. “Lo importante es que esto no vuelva a suceder”, decía después de aquel gran premio de España y de comprobar cómo al día siguiente marcaba el ritmo en un test celebrado en el mismo circuito. Ganó en Le Mans. Fue segundo en Mugello. Y volvió a sentirse impotente en Montmeló. “Cada vez que me destaco en el campeonato, hago un mal resultado sin venir a cuento; la moto es la misma y yo no cambio mi pilotaje”, explotó. “Mañana, en el test, seré primero o segundo, como en Jerez”. Y así fue.

Ha perdido muchos puntos, pero sigue siendo el líder del Mundial. Y el más crítico con el trabajo de Michelin esta temporada. Aunque no el único. Pues ha habido pilotos, como Márquez o Pedrosa, que también han sufrido de lo lindo (en Argentina o Francia, por ejemplo). Los hubo, incluso, que alentaron una supuesta teoría de la conspiración. Como Crutchlow, que el jueves en Mugello advirtió que la marca de neumáticos había traído unas gomas para que el gran premio de Italia lo ganara Ducati. Sonaba a fantasía. Pero ocurrió que Dovizioso (una victoria en su palmarés hasta entonces) venció. Y volvió a ganar en Montmeló.

“Los rivales, a menudo, solo ven las cosas buenas de los otros. Han creído que estos neumáticos están hechos para nosotros, pero no han querido ver los aspectos negativos de la moto. Decir que se han hecho unas gomas para Ducati es una tontería”, respondía Dovizioso al ser preguntado por sus sensaciones con el neumático delantero, objeto de todas las críticas. “Todos hemos tenido que adaptarnos a él”, añadía.

La goma trasera de Michelin (en cualquiera de sus compuestos) ha funcionado bastante bien en todos los circuitos y para todas las fábricas. El problema lo tienen con la delantera, que en ocasiones no avisa cuando uno busca la frenada a la entrada de las curvas o que hace que una moto sea muy inestable, especialmente cuando se ha optado por gomas asimétricas, es decir, con un compuesto más duro a un lado, lo que provoca que en los cambios de dirección el neumático flexe, se mueva ligeramente. Y este curso Michelin ha traído más asimétricos de los habituales (siempre los hubo en Alemania y Australia, pero nunca en Montmeló, por ejemplo, como este curso).

Rossi y Pedrosa defienden la evolución de las gomas

N. T., Assen

Son pilotos experimentados y habitualmente muy racionales, como Rossi o Pedrosa, quienes desmontan la teoría de la conspiración de Crutchlow. Minutos después de que Viñales argumentara su frustración y dijera no tener explicación a lo que le había sucedido en la carrera de Montmeló (donde la que no funcionó fue la goma trasera, a diferencia de Jerez), su compañero de equipo, tan poco competitivo como aquel en el gran premio de Cataluña (tampoco lo fue en Jerez) ofrecía su visión del porqué la Yamaha estaba sufriendo con las gomas. “La moto del año pasado era mucho más fácil de llevar, giraba mejor; esta moto curva menos y estresa el flanco de la goma trasera”. Además, añadía, en su intento por mejorar el comportamiento de la moto con gomas gastadas, la fábrica japonesa flaquea ahora en uno de sus puntos fuertes: “En la curva, especialmente a la entrada, parece que hemos perdido un poco”.

Tampoco Pedrosa cree que la causa de todos sus males hayan sido las gomas. Ni el neumático asimétrico delantero. “Yo no siento una gran diferencia entre unos y otros. Michelin lo hace muy bien, se esfuerza por que podamos tener buenas sensaciones. Obviamente, se nota al hacer el cambio de dirección cuando pasas de un flanco con compuesto muy duro a otro que es más blando, pero no podríamos hacer la bajada de Sachsenring sin una goma así”, opinaba. Y añadía: “De momento, en Assen el asimétrico está funcionando bien”.

No parece haber más manipulación que el intento por hacer las cosas bien. La fábrica francesa busca la perfección. Pero quiere hilar tan fino para adecuarse a las condiciones de cada pista (en ocasiones con seis compuestos distintos en un fin de semana, con lo que acertar con todos se vuelve más difícil, como advertía Márquez) que provoca que sus neumáticos sean muy sensibles a los cambios de agarre o si, por ejemplo, sube mucho la temperatura, como ocurrió en las carreras españolas. “Son tan críticos que no ha habido ni un gran premio en que hayan ido bien a todas las fábricas. El año pasado, con un mismo neumático de compuesto medio hicimos 12 de las 18 carreras”, explica Ramon Forcada, entonces ingeniero de pista de Lorenzo, ahora de Viñales. Este curso las gomas han cambiado para cada carrera, lo que obliga a empezar de cero cada vez. “Si mejoras algo en Mugello y a la siguiente carrera te cambian el neumático es muy difícil evolucionar”, apunta Viñales.

Pilotos como él o Márquez han pedido a Michelin neumáticos más corrientes, menos cambiantes. Y menos cantidad de asimétricos, solo para casos excepcionales y circuitos que lo requieran, como el de Sachsenring, muy exigente por tener 10 curvas a la izquierda y solo tres a la derecha. Parece que en Clermont-Ferrand han asumido el compromiso de rebajar su nivel de excelencia. Al menos lo han hecho este fin de semana: a Assen han vuelto los delanteros simétricos y todos parecen contentos. “Han vuelto a la base que teníamos en 2016, estos son neumáticos más estandard. Es un acierto”, decía ayer Márquez, tercero, a seis décimas de Viñales, que vuelve a respirar tranquilo. “Pedí a Michelin que si estas gomas funcionan bien para la mayoría de pilotos este fin de semana que las traigan a más carreras. Sería importante que eligieran tres neumáticos estandard”, clamaba. No quiere más sorpresas.

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