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Carroll se viste de Llull para fulminar a Unicaja y dejar al Madrid a un paso de la final

El escolta madridista rompe el partido con 21 puntos y un memorable 6 de 7 en triples en el segundo cuarto y coloca el 2-0 en la semifinal (101-72)

Carroll celebra uno de sus triples
Carroll celebra uno de sus triples EFE
Liga Endesa ACB Jornada 2

Finalizado

Mientras Unicaja se esmeraba en frenar a Llull apareció la versión magistral de Carroll para colocar al Real Madrid a un paso de la final de la Liga Endesa. El escolta madridista anotó 21 de los 30 puntos de su equipo en el segundo cuarto y puso en marcha el tocadiscos para desatar el baile del campeón. El concierto de Carroll en el WiZink Center concluyó con 29 puntos (8 de 11 desde el 6,75) en 22 minutos y estuvo bien secundado por los 13 de Llull y los 11 de Doncic. Enfrente, el conjunto de Joan Plaza padeció un tormento hasta el definitivo 101-72.

Antes del comienzo de la serie, el factor cancha y la estadística respaldaban al conjunto de Laso. Corroboraron los blancos todos los datos para viajar a Málaga con un 2-0 que se antoja concluyente para alcanzar su sexta final de Liga consecutiva. La última victoria de Unicaja en Madrid data de mayo de 2008. En aquella temporada, con Plaza en el banquillo madridista y Scariolo al frente de los verdes, el equipo andaluz asaltó el Palacio de Vistalegre en el primer partido de la eliminatoria de cuartos y descabalgó al líder de la Liga Regular con un contundente 0-2. Fue un triunfo histórico, la última derrota del primero ante el octavo. Carlos Cabezas, Boniface Ndong (ahora en el staff malagueño), Daniel Santiago, Berni Rodríguez, Carlos Jiménez y compañía rindieron a los blancos, campeones de la Liga y la Uleb el año anterior pero lastrados por la horripilante aportación de los fichajes de aquel curso: Pelekanos y Papadopoulos. Eran otros tiempos. Desde entonces, 13 derrotas malagueñas a domicilio, nueve en jornadas de entreguerras, dos en las semifinales del curso 2013-2014 (3-1), y otras dos en esta serie. Dos guiones con igual desenlace pero distinto ejecutor.

En el primer episodio, Llull igualó su mejor marca anotadora en un partido del playoff de la Liga Endesa: los 28 tantos que firmó en el segundo partido de semifinales ante el Valencia Basket en la temporada 2014-2015. A su exhibición anotadora, Llull añadió cinco rebotes y seis asistencias para redondear su estadística. Líder plenipotenciario de su equipo, Llull estuvo casi 37 minutos en pista y acaparó la anotación del perímetro madridista. Ni Doncic, ni Carroll, ni Rudy sumaron un punto. En esta ocasión, el líder siguió siendo el líder, pero el Madrid fue mucho más equipo y apareció otro Superman: Jaycee Carroll. Si en el estreno de la serie Llull fue determinante con 14 puntos en el último cuarto; en el segundo episodio, el tótem del Madrid continuó su obra con 10 puntos en los primeros ocho minutos para otorgar el mando a los suyos (27-21, m. 9). Pero, de inmediato, Doncic y Carroll se sumaron pronto a su causa y consolidaron la renta local ante un Unicaja desenfocado (40-27, m. 16). Los verdes no tuvieron opción de superar su destemple. Carroll les mandó a la lona a base de triples.

El escolta madridista sacudió el partido con una exhibición descomunal en el segundo acto. En esos 10 minutos firmó 21 puntos con un 6 de 7 en triples y dejó KO a Unicaja (57-33, m. 20). Iluminado y febril, el de Wyoming escapó con gracilidad de todos los bloqueos para armar otra secuencia inaudita de tiros demoledores. Lo nunca visto para disfrute de un graderío que incluía alguna visita ilustre como las de Serge Ibaka, Facundo Campazzo o Lucas Nogueira. El recital de Carroll se colocó a la altura de aquellos 31 puntos ante el CSKA en enero de 2013 o de los 26 ante el Barça (con 19 en el último cuarto) en abril de 2015. No paró la tunda del Madrid. Tras el 30-10 del segundo cuarto, Llull retomó la faena y junto a él se sumó a la fiesta el resto de la rotación de Laso. Entre Randolph y Ayón dispararon las proporciones del zarandeo por encima de los 30 de ventaja (71-39, m. 25). De ahí en adelante, mates de videoteca y un festín de contraataques blancos. Abierta la veda, liberó el campeón toda la tensión acumulada para disipar dudas de cara al tramo final de curso. El domingo, en Málaga, el primer match point del Madrid para alcanzar la final.

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