Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los Boston Celtics remontan 21 puntos y dan la gran campanada en la cancha de los Cleveland Cavaliers

Un triple de Avery Bradley culmina la sorpresa de Boston (108-111), que acorta distancias en la final del Este (2-1) pese a la baja de Isaiah Thomas

Horford obstaculiza a Tristan Thompson. Ampliar foto
Horford obstaculiza a Tristan Thompson. USA Today Sports

Los Celtics remontaron un partido (108-111) que parecía destinado a seguir las mismas pautas de los dos primeros en los que Cleveland les apabulló en Boston. Los Cavaliers de LeBron dominaban por 21 puntos (77-56) y los Celtics, sin Isaiah Thomas, lesionado, no daban síntomas de reacción. Pero, de la mano de Smart, que fue quien suplió la baja de Isaiah Thomas en el quinteto titular, y con una magnífica labor de equipo, los Celtics volvieron a demostrar el carácter indomable que les caracteriza. Le dieron la vuelta al marcador y remataron su triunfo con un triple de Avery Bradley sobre la bocina.

Los Celtics acortaron diferencias (2-1, todavía para Clevevand), se reivindicaron y se aseguraron, cuando menos, que la final del Este tendrá con toda seguridad un quinto partido en Boston. Rompieron además la racha de 14 victorias seguidas de los Cavaliers en los ‘playoffs’, las tres últimas en la final de la pasada temporada ante Golden State que les sirvieron para ganar el anillo, y las 11 que amasaban esta campaña tras barrer a Indiana y Toronto y empezar haciendo lo propio en los dos primeros partidos en Boston.

CLEVELAND, 108; BOSTON, 111 (2-1)

Cleveland: Irving (29), JR Smith (13), Lebron James (11), Love (28), Thompson (18) –equipo inicial-; Jefferson (0), Deron Williams (0), Shumpert (6) y Korver (3).

Boston: Smart (27), Bradley (20), Crowder (14), A. Johnson (2), Horford (16) –equipo inicial-; Brown (0), G. Green (5), Olynyk (15), Rozier (2), Jerebko (10) y Zeller (0).

Parciales: 35-24, 31-26, 21-32 y 21-29.

Quicken Loans Arena de Cleveland. 20.562 espectadores.

También se cortó la excepcional racha de LeBron James, que sumaba los ocho últimos partidos sumando 30 o más puntos. Esta vez, falló los cuatro triples que lanzó y se quedó en solo 11 puntos. Incluso con LeBron a medio gas, los Cavaliers empezaron con una tremenda fuerza y anotaron 14 triples en la primera parte, en la que dominaron por completo gracias a la magnífica labor de Kevin Love, que acabó con 7 de 13 en triples, 28 puntos y 10 rebotes, y de Kyrie Irving, que anotó cuatro triples y 29 puntos.

Los Celtics no se rindieron en ningún momento y ya al final del tercer cuarto redujeron sensiblemente su desventaja (80-70). En el último remataron su excelente labor ante unos Cavaliers que fallaron todo lo que antes habían acertado. Anotaron 42 puntos en la segunda mitad, frente a los 76 de la primera y solo dos triples más. En cambio, los Celtics, con Smart en vena de aciertos, siete triples y 27 puntos y 7 asistencias, completaron una gran labor de equipo. Crowder y Horford aportaron puntos y rebotes y los jugadores de banquillo, gracias a los 15 puntos de Olynyk y a los 10 de Jerebko, superaron por completo a los de los Cavaliers. La guinda la puso Bradley. Después de que Kyrie Irving, con una penetración, igualara a 108 el marcador, Bradley anotó el triple definitivo casi sobre la bocina.

Ganaron los Celtics, inmensos, inasequibles al desaliento, desacomplejados. De repente, todo ha cambiado para los Cavaliers. Hasta ahora parecía un paseo para ellos, coser y cantar, pero de repente se han apercibido de que tendrán que ganarse a pulso el pase a la final de la NBA. Los Celtics no se resignan, están dispuestos a vender cara su piel.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información