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Los mosqueteros de Zidane

Muchos jugadores del Madrid han tenido esta temporada un momento clave y han reforzado la idea de un equipo por encima de las individualidades

La piña de los jugadores del Madrid tras conseguir el pase a la final de Cardiff. Ampliar foto
La piña de los jugadores del Madrid tras conseguir el pase a la final de Cardiff. EL PAÍS

“Ahora a por la Liga… y luego ya tendremos tiempo de pensar en Cardiff”. Lo dijo Zidane el miércoles, después de clasificarse para la final de la Champions por segundo año seguido, y lo repetían ayer como un mantra en el club. El conjunto blanco, que jugará su tercera final en cuatro años, está a cuatro partidos de conseguir un histórico doblete que no logra desde 1958. “El trabajo que han hecho todos es impresionante, pero no hemos ganado nada. Yo soy el entrenador y si estamos en otra final de Champions es que lo estoy haciendo bien… ¡pero es que con esta plantilla! Son ellos los que están en el campo, luchan y sufren”, explicaba Zidane en la subterránea sala de prensa del Calderón mientras fuera caía un aguacero.

El técnico francés habla de “plantilla” con conocimiento de causa. Todos han aportado, todos han desatascado partidos, todos han sumado y casi nadie ha restado. Ha habido un momento Ramos, un momento Isco, un momento Carvajal, un momento Morata, un momento Marcelo... El presidente, Florentino Pérez, asegura que, desde que llegó al club en el año 2000, nunca había visto una plantilla tan unida.

Sergio Ramos, el capitán, asegura que mañana uno puede ponerse una venda, cerrar los ojos, y  escoger a cualquiera de los 24 para jugar porque todos tienen el ritmo y la exigencia que requiere estar al máximo nivel. “Hemos tenido los mejores jugadores siempre, pero lo que conlleva ser un equipo es tener no sólo a 11 jugadores que sepan competir sino a 24 que aunque jueguen menos tienen el mismo ritmo de partido y un nivel de exigencia muy alto. Esto quizás no lo tienen otros equipos”, aseguró el central en víspera del derbi.

El Barça, enganchado a Messi y Neymar, y el propio Atlético han demostrado que no tienen un grupo con tantas alternativas. Los recambios no les han funcionado ni les han cambiado los partidos. Todo lo contrario le ha pasado al Madrid, por la amplitud y calidad de la plantilla, pero también por la capacidad de gestionarla de Zidane. El técnico ha motivado a todos de tal manera que cuando los ha necesitado, han respondido como si fueran titulares.

Sin dependencia de la BBC

Mientras en años anteriores el Madrid dependía de los goles de Cristiano, de las paradas de Iker Casillas o de alguna invención de Di María, esta temporada cada uno ha tenido su momento clave: Isco, Carvajal, Kroos, Casemiro, Ramos, Benzema, Morata, Kovacic, Marcelo... Mientras en años anteriores la capacidad goleadora y ganadora del conjunto blanco se sustentaba en la BBC, este año —el año en que, precisamente, el porcentaje de goles del tridente ha bajado considerablemente— han aparecido más actores de reparto. Todos (salvo Coentrão) han marcado al menos un gol.

Isco, que desatascó la eliminatoria del miércoles en el Calderón, también lo hizo en Gijón. Marcó el gol del 2-3 en el minuto 90 y evitó que el Madrid se dejara dos puntos. Contra el Valencia fue cosa de Marcelo mantener al equipo en la pelea por la Liga, con el gol del 2-1 en el minuto 86. En Bilbao le tocó a Casemiro marcar el gol del 1-2 después del empate de Aduriz. Morata conquistó El Madrigal en el minuto 83 y firmó un agónico 2-3. Ya había marcado el gol de la victoria contra el Athletic en el Bernabéu y también en el estreno en Champions contra el Sporting, donde firmó el 2-1 en el minuto 94.

Benzema, que dejó su huella en el Calderón el miércoles, marcó el gol de la victoria en Lisboa en la liguilla. También en Sevilla, en Copa, con el Madrid ya clasificado. Su tanto significó prolongar la racha de partidos invictos de Zidane. Kovacic firmó el empate en Varsovia en un partido que el Madrid iba ganando 2-0 y que iba camino de perder 3-2. Kroos marcó el 2-1 contra el Celta en la primera vuelta, Carvajal el que evitó los penaltis y dio al Madrid el primer título de la temporada en la final de la Supercopa. Cristiano, protagonista de los cuartos contra el Bayern y de la ida de las semifinales contra el Atlético, también desatascó el partido contra el Kashima en la final del Mundialito. Ramos marcó el 1-1 en el Camp Nou y contra el Villarreal y firmó la remontada contra el Deportivo en diciembre... Este Madrid de los mosqueteros es cosa de todos.

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