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Ganar el Giro para triunfar en el Tour

En su cuarto asalto al ‘grande boucle’, Nairo Quintana se decanta por correr en mayo la carrera rosa

Nairo Quintana, en la cronoescalada de Bassano del Grappa, que ganó en el Giro de 2014. Ampliar foto
Nairo Quintana, en la cronoescalada de Bassano del Grappa, que ganó en el Giro de 2014. Getty Images

Tan complicado es ganar el Giro y el Tour el mismo año, dos carreras separadas por apenas cinco semanas, que hay quien sospecha que la decisión de Nairo Quintana de correr, e intentar ganar, el Giro del centenario antes que el Tour, e intentar ganarlo, en 2017 lleva implícita la admisión de que en la carrera francesa no podrá nunca con Chris Froome, el inglés que le ha derrotado en sus tres Tours anteriores.

“Pero esto no es así, evidentemente”, niega tajante Eusebio Unzue, el director del Movistar, el equipo del colombiano, quien tampoco quiere confirmar oficialmente si su pupilo correrá el Giro antes del Tour. Acepta, sin embargo, el que podría ser el lema de Quintana en 2017: si quieres ganar el Tour, gana antes el Giro. Nadie lo ha conseguido desde Marco Pantani en 1998.

Más que una boutade, la frase es el fruto de una reflexión de Unzue, un técnico cuya fama va unida a la de Miguel Indurain, el hombre Tour por excelencia, sobre el excesivo peso con que la grande boucle somete al ciclismo y a la imaginación de los aficionados. “No todo empieza y termina en el Tour”, dice Unzue. “Me gustaría que en nuestro deporte se diera valor a más cosas, que un año todos los grandes ciclistas decidieran correr el Giro también, por ejemplo. Esta carrera sería entonces tan importante como el Tour”.

El deseo de Unzue choca con la percepción colectiva tanto de ciclistas como de aficionados que, aun valorando lo difícil que es conseguir otras victorias, son unánimes al pensar que el Tour es la carrera que da a un ciclista grandeza única. “El Tour da gloria eterna”, reconoce Unzue.

Esta verdad universal conlleva dos consecuencias que Unzue considera negativas para el ciclismo. “Es la grandeza del Tour justamente, la importancia que tantos depositamos en él, que es finalmente la carrera menos espectacular de todas, la más aburrida, la más bloqueada”, dice el técnico que dirigiendo a Perico delgado, Miguel Indurain y Óscar pereiro cuenta con siete victorias del Tour en su historial. “El hartazgo del Tour no es bueno para nadie”. Podría añadir que, en especial, no es bueno para Nairo Quintana.

Si con el Tour aún no ha podido (segundo tras Froome en 2013 y 2015; tercero, tras el inglés y Romain Bardet en 2016), el ciclista colombiano, de 26 años, ha ganado ya un Giro, el de 2014, y la última Vuelta, en la que derrotó, justamente, a Froome. Ese detalle, su rendimiento en España menos de un més después de acabar el Tour tercero, ofrece un argumento proGiro a Unzue.

Obsesión Tour

Otro argumento se lo da el análisis del Tour del 16, en el que, según Unzue, Nairo se resintió por el peso de la responsabilidad. “El exceso de responsabilidad es preocupante, y se vuelve contra nosotros”, dice Unzue, una reflexión que, según el técnico, “acepta una parte de Nairo”. “Hay que evitarle que se obsesione con el Tour. No hay que hipotecarlo a un calendario único”.

Desde 2012, desde que está en el Movistar, el colombiano ha repetido tres veces la combinación Tour-Vuelta, una vez hizo Giro-Vuelta y otra solo Vuelta. Es una tendencia similar a la de Alberto Contador y Vincenzo Nibali, los únicos ciclistas en activo que han ganado las tres grandes. Por el contrario, Chris Froome, aún no conoce el Giro y se mantiene fiel a la combinación Tour-Vuelta. La carrera francesa la ha ganado ya en tres ocasiones, el que más lo ha hecho en el siglo XXI excluyendo a Lance Armstrong, desposeído de sus siete victorias de 1999 a 2005. En la Vuelta, la primera grande que pudo ganar, en 2011, ha sido tres veces segundo.

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