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“Muguruza será lo que ella decida ser”

Nick Bollettieri, el productor de estrellas como Agassi, Sharapova o las hermanas Williams, elogia el potencial de Garbiñe, que hoy se juega su continuidad en la Copa de Maestras ante la polaca Radwanska

Muguruza sirve duarnte el partido del lunes, contra Pliskova. Ampliar foto
Muguruza sirve duarnte el partido del lunes, contra Pliskova. Getty

La conversación se enmarca en Wimbledon y el interlocutor es Nick Bollettieri, neoyorquino y octogenario (85). Un hombre que ha contraído ocho veces matrimonio, de ahí que cuando un conocido se le acerca para saludarle y darle una palmadita en la espalda, detiene la charla con el periodista y suelta con sorna: “Hey, man! No quiero más divorcios, ¿ok?”. Lleva una gorra, gafas deportivas y sus dedos están cubiertos de gruesos anillos de oro. Su bronceado responde a la localización de su centro de operaciones, en Bradenton (EE UU). Allí pasa los días y allí, en 1978, el viejo Nick decidió que lo mejor que podía hacer era abrir una academia para formar tenistas. Lo hizo sobre unos terrenos destinados al cultivo de tomate y con el millón de dólares que le prestó un buen amigo. Y ahí empezó todo, su mito. La gran cosecha.

Bollettieri es considerado el gran gurú. De su escuela han salido no menos de una decena de números uno. Jugadores y jugadoras tan extraordinarios como Andre Agassi, Monica Seles, Jim Courier, las hermanas Williams o Maria Sharapova, que aún hoy reside muy cerca del centro y sigue entrenándose en esas instalaciones, bajo el sol de Florida. Dicen –y los hechos lo demuestran– que Bollettieri tiene un olfato especial para captar talento. No hay nadie como él para producir estrellas de la raqueta. Así que cuando se le oye hablar sobre Garbiñe Muguruza, quien esta tarde (hacia las 16.00, Teledeporte) afronta su segundo compromiso en la Copa de Maestras, frente a Agnieszka Radwanska, se deben tomar en consideración sus palabras.

De inicio sentencia: “Garbiñe lo tiene todo, así que será lo que ella decida ser”. Y a continuación se explica con un acento sumamente yankee. “Tiene un gran futuro, porque es una ganadora. Domina el juego, le pega duro a la bola y a pesar de ser grande [mide 1,82 y calza un 43] se mueve muy bien”. “Pero cuidado”, advertía el pasado mes de junio, en Londres. “El tenis es algo más que golpear bien la pelota o ser muy buena. Debe tener fe en sí misma para llegar a ser lo que debe ser. En mi opinión ya es una firme aspirante para ganar cualquier tipo de torneo. La clave está en que no dude y se crea que es una ganadora, eso lo más importante”.

Después, a la pregunta de si es mejor o peor que algunas alumnas previas, de si le recuerda más o menos a otras, traza el símil. “Juega de una forma muy similar a como lo hace Maria (Sharapova). Ellas, Garbiñe, Maria o Serena le dan muy rápido y muy fuerte a la bola, y eso es lo que las hace tan peligrosas. Sus golpes les hacen ir hacia atrás a las rivales y entonces pueden ir a por ellas. Garbiñe no avisa: un, dos, tres… y la otra, sin enterarse, ¡pam!, está ya en el suelo”. Acto seguido, después de que el diálogo se corte un par de veces más para que Nick atienda a aquellos que reclaman al fabricante de oro, agrega: “She’s very powerful (“es muy poderosa”) and she’s a terrific girl (“una chica fenomenal). Pero ya veremos, no le metamos prisa. En este deporte hay que seguir unos pasos y ser cuidadosos”.

El elogio de Bollittieri es más que motivador, pero la realidad inmediata es mucho más áspera, más cruda. Hoy, Muguruza se juega su destino en el Masters. En su estreno cayó contra Pliskova en un partido con un desenlace cruel (6-2, 6-7 y 7-5) y este miércoles se mide a la polaca Radwanska, La Profesora, la adversaria que le apeó el año pasado en las semifinales del torneo de maestras. Si Garbiñe perdiera y en el otro encuentro del grupo Svetlana Kuznetsova venciera a Karolina Pliskova (13.30), quedaría eliminada cuando todavía le restaría por jugar un último partido del round robin, el viernes.

Kerber, número uno, no cede en el Grupo Rojo

Kerber devuelve la pelota durante el partido contra Halep.
Kerber devuelve la pelota durante el partido contra Halep. Getty

Ayer llovió a cántaros en Singapur, desde primera hora del día, así que cualquier recoveco del Singapore Indoor Stadium era idóneo para que los espectadores que paseaban por el complejo se resguardaran.

En el interior transcurrió la segunda jornada del Grupo Rojo, en la que Angelique Kerber, número uno, logró otra victoria. Esta vez, 6-4 y 6-2 (en 1h 22m) a Simona Halep, que en la ronda del jueves apurará sus opciones de acceder a las semifinales.

Lo hará contra Dominika Cibulkova, batida (6-1 y 6-4, en 1h 05m) por Madison Keys. De esta forma, Kerber acaricia el pase como primera de grupo y Halep (un triunfo), Keys (otro) y Cibulkova (ninguno) se jugarán la segunda plaza para continuar en el torneo.

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