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Savic marca la raya

El central, que pudo no recalar en el Atlético por su alto precio, se erige en pieza clave para que el equipo pueda ser más ofensivo

Savic cabecea ante Erokhin, del Rostov.
Savic cabecea ante Erokhin, del Rostov. AFP

Silencioso, cabizbajo y con un andar muy pausado, Stefan Savic (Montenegro, 25 años) enfiló el miércoles el camino hacia el improvisado aparcamiento del estadio de Rostov. Las zapatillas negras sobre las que descansaba su imponente planta le daban cierto aire de jugador de baloncesto en su ruta hacia el autobús del equipo. Pasó por la zona mixta y abandonó el Olimp 2 sin llamar la atención de los aficionaos rusos que jaleaban tras las vallas a las figuras del Atlético.

Del Olimp 2 de Rostov del Don, Savic salió como el mejor jugador rojiblanco en una noche en la que su equipo tuvo que hacer otro ejercicio de dominio del juego desde la pelota. Su actuación, y también la de Godín, su compañero en el centro de la defensa, fue resaltada por Diego Pablo Simeone en la sala de prensa. El técnico admitió que para jugar con tanto riesgo como lo hicieron es necesario contar con una pareja de centrales muy sólida, capaz de afrontar con garantías situaciones límite en el uno contra uno cuando el equipo está volcado en campo contrario y es capaz de llevar hasta el 72% la posesión del balón, una de las más altas que se recuerdan en la era Simeone.

En la fría noche de Rostov, Savic interceptó 20 jugadas sin falta alguna, imponiéndose por arriba y por abajo al veloz Poloz y al corpulento iraní Azmoun. Al final del choque, el técnico argentino estaba deslumbrado por la soberbia actuación de un futbolista del que elogia y le entusiasma la sencillez y la eficacia con las que resuelve las situaciones límite “Es callado, pero en el campo sí habla. Está muy atento siempre a la jugada, tanto él como Godín nos están siempre corrigiendo a Filipe y a mí. Son dos centrales increíbles”, le ensalza Juanfran. Savic viaja casi siempre al lado de Oblak y del croata Vrsaljko por cuestiones de idioma, aunque aprendió rápido el español. Cuando no quiere conversación, se evade escuchando música folk balcánica.

28 millones de euros

El Atlético desembolsó la temporada pasada 28 millones de euros a la Fiorentina desglosados en los 13 en los que fue tasado el mediocentro Mario Suárez y los 15 que estableció su valor de mercado. La alta cifra desembolsada por un central con más rendimiento que cartel estuvo a punto de echar abajo la operación. La secretaría técnica del club, encabezada por el italiano Andre Berta, había hecho un minucioso rastreo del mercado destinado a suplir la venta del brasileño Miranda al Inter de Milán. “Se buscaba un recambio de altura para suplir a Miranda, que había dejado el listón muy alto”, recuerdan en el club. “El precio era muy alto, pero al final se hizo la operación, aunque había ciertas reticencias para desembolsar tanto dinero por un defensa central”, prosiguen en el Calderón.

La temporada pasada, Savic tardó un poco más de lo esperado en acoplarse a las dinámicas del Atlético. Cuando lo hizo, puso en un brete a su técnico porque su titularidad suponía la suplencia del uruguayo Giménez, en plena progresión y con un alto rendimiento. Simeone tuvo que hacer uno de esos juegos de equilibrios que a veces están obligados a ejecutar los entrenadores. Por un lado, tenía que hacerle creer a Savic que podía ganarse el puesto, y por otro, debía hacerlo con delicadeza y tacto para no hundir al emergente Giménez. La sibilina competencia establecida en el puesto ha tenido como resultado que Simeone asegure muy convencido que la pareja, más Giménez y Lucas forman el mejor cuarteto de centrales del mundo.

Curtido en situaciones de riesgo máximo

Los tres años de Savic en Florencia destaparon al defensa que el Manchester City de Mancini no supo esperar. Allí llegó con 20 años y el técnico italiano le aseguró que la cifra de 20 partidos que había alcanzado no iba a variar mucho. Con esa declaración de sinceridad del técnico italiano optó por marcharse a Florencia.

De allí salió como uno de los mejores defensas del campeonato italiano tras acostumbrarse a la exigencia de tener que defender en situaciones de riesgo máximo. Montella, el técnico que le tuvo bajo sus órdenes en ese trienio italiano, es uno de los técnicos más atrevidos del calcio. La exposición continua al contragolpe que vive Savic ahora en este Atlético más dominador ya la vivió en Florencia.

De todas las virtudes de Savic, la que más entusiasmó a su entrenador desde el primer momento fue su capacidad para acudir raudo a los desplazamientos laterales. El único defecto que le veía era un salto de cabeza en defensa blando y poco ortodoxo que parece haberse corregido. Savic ahora es mucho más contundente en el juego aéreo que hace un año. Su vuelo es más imponente y su cabeceo, también. Está marcando la raya.

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