Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un Barça indefenso

Las lesiones, las últimas las de Piqué y Alba, y el ninguneo a Aleix Vidal han obligado a Luis Enrique a cambiar el sistema y a modificar 10 veces la elección de la retaguardia

Piqué se duele de la pierna derecha,  durante el partido contra el City.
Piqué se duele de la pierna derecha, durante el partido contra el City. REUTERS

El Barça llega indefenso a Mestalla, con Jordi Alba lesionado por tercera vez en lo que va de temporada, el portero suplente en el dique seco y el líder de la zaga, Gerard Piqué, con el tobillo maltrecho y de baja para tres semanas. Con ese panorama y sumando un lesionado tras otro desde que comenzó la campaña, no hay un aficionado que se aprenda de memoria la retaguardia de Luis Enrique.

Tres lesiones de Alba, una distensión de ligamento de Umtiti, que le tuvo de baja 15 días, también estuvo tres semanas fuera Mathieu por una rotura en el bíceps femoral, casi el mismo tiempo que lleva sin jugar Sergi Roberto por una elongación en el aductor. Y Mascherano cayó lesionado también por otra lesión muscular, en el bíceps femoral.

Una larga lista de lesiones, que afecta hasta a los porteros: Cillessen, en el tobillo, y lo estuvo Ter Stegen, antes de que Bravo hiciera las maletas rumbo a Manchester. Resulta que cuando no es por una cosa es por otra, porque además de las lesiones, al entrenador no le gusta lo que le ofrece Aleix Vidal. Y la defensa que Luis Enrique más veces ha utilizado, solo tres veces, es la compuesta por Sergi Roberto, Piqué, Umtiti y Alba.

El caso es que sistemáticamente mueve ficha el entrenador asturiano para formar un cuarteto defensivo, obligado por las realidades o por su criterio, hasta el punto de que en estos 13 partidos que lleva disputados el Barcelona ha cambiado de retaguardia diez veces. Y no se puede decir que haya defendido mal, porque en los 13 encuentros que ha disputado ha encajado 11 goles, a menos de un tanto por duelo: uno en los tres partidos de Champions League (se lo endosó el Borussia Monchengladbag) y 10 en los ocho partidos de Liga, porque en la Supercopa de España se fue de rositas, con la portería impoluta.

El caso es que por tercera vez llega a un partido sin el líder de la defensa en condiciones. Piqué, que no jugó en la vuelta de la Supercopa ni contra el Alavés, en ambos casos por decisión técnica, se quedará fuera del duelo de mañana ante el Valencia por cuestiones físicas. Sufre el central un esguince en el ligamento lateral externo del tobillo derecho, según confirmó ayer el parte médico, consecuencia de las pruebas a las que fue sometido en el barrio de la Bonanova.

Tiempo de baja

En principio, el tiempo de baja aproximado será de unas tres semanas, por lo que muy probablemente se perderá la convocatoria de la selección española que será el día 7 de noviembre. Tampoco volverá a la capital del Turia Jordi Alba, que tiene una elongación en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Su tiempo de ausencia, será, aproximadamente de unas dos semanas. A Luis Enrique le toca inventarse otra vez la defensa.

El entrenador fue categórico y valoró como “la mejor plantilla” desde que se hizo cargo del banquillo azulgrana en la temporada 2014-2015 al grupo que maneja este año. Un grupo que cuenta con ocho defensas, sin ningún lateral derecho puro, porque Sergi Roberto y Aleix Vidal, caído en desgracia, son dos inventos, y dos caras nuevas para la zaga: los franceses Umtiti y Digne.

Desde hace mucho tiempo el Barcelona andaba a la búsqueda de un escudero para Piqué, hasta el curso pasado personificado en un pivote reinventado en central como Mascherano, y ha encontrado a Umtiti, que el miércoles, cuando se cayó el catalán, asumió galones de manera sorprendente. El problema para Luis Enrique no está en la calidad de sus muchachos sino en la enfermería.

Más información