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El Barça empieza tarde y acaba mal contra el Bilbao Basket

El equipo de Carles Duran arranca con un 27-4 inicial, y Mumbrú y Bamforth, con 25 puntos cada uno, imposibilitan cualquier reacción azulgrana

El base del FC Barcelona Lassa Tyrese Rice avanza con el balón ante Jonathan Tabu, del Dominion Basket. Ampliar foto
El base del FC Barcelona Lassa Tyrese Rice avanza con el balón ante Jonathan Tabu, del Dominion Basket. EFE

Pocos partidos son tan duros como los que plantea en Bilbao Basket en Miribilla. El equipo de Carles Duran venció con solvencia a un Barcelona que pagó su errático inicio y mal final, y que sigue sin mostrar confianza en su juego. El equipo de Bartzokas acumula partidos exigentes y kilómetros sin descanso, y el Bilbao aprovechó las flaquezas azulgranas en los momentos decisivos. Es la quinta derrota azulgrana en las últimas seis visitas a Miribilla.

El duelo fue intermitente y ambos equipos alternaron fases de acierto y fases errantes, todas concentradas en una primera parte que fue una montaña rusa. Mumbrú y Bamforth, con 25 puntos cada uno, dominaron el encuentro de principio a fin, mientras que el Barça sigue pendiente de Rice, que sumó 29. El base dirige, pasa, anota y no descansa, y su equipo no encuentra un líder en su ausencia. El equipo de Bartzokas acabó frustrado con su juego y con los árbitros, y el banquillo (21 puntos) nunca pudo con las rotaciones vascas (47 puntos).

El desgaste del largo viaje a Kazán pesó en las piernas de los azulgranas en un inicio paupérrimo, sin ritmo ni acierto de cara al aro. Nada reflejó mejor el estado adormecido de los catalanes que la primera acción del partido. Eric recibió totalmente solo el balón bajo el aro y machacó a los dos segundos. La acción tuvo continuidad durante casi todo el primer cuarto y el Bilbao barrió al Barça a base de velocidad, intensidad y puntos. Mumbrú fue una gota malaya desde la línea de tres y el pívot nigeriano asustaba en la pintura. Nada se sabía del Barça, incapaz de reaccionar sin Tomic, al banco con dos faltas tempranas, y sin Navarro, lesionado en su primera acción y sin poder regresar a la pista. El 27-4 a los ocho minutos hizo de Miribilla una fiesta.

El Barcelona reaccionó de forma sorprendente, en un periquete, como ocurrió en Rusia y respondió con 14 puntos consecutivos en tres minutos, liderados por un Rice desatado que se echó el equipo a la espalda. El base fue el faro del equipo durante todo el encuentro y volvió a disputar casi todo el encuentro, 35 minutos, a la espera del regreso de Koponen y Ribas. Peno fue el único que le ofreció descanso, pero estuvo tan valiente como desacertado de cara al aro (0 de 4). El Barça alargó la buena racha de la mano de Dorsey y Tomic y se acercó a un punto (29-28) en el segundo cuarto cuando Mumbrú buscaba oxígeno en el banco. Pero las rotaciones del Bilbao respondieron hasta el descanso (38-34).

Sin gasolina

El partido entró en una fase de interrupciones constantes. Dorsey se fue del partido en el tercer cuarto con dos antideportivas y Bartzokas y Claver cambiaron sus quejas por dos técnicas. El valenciano no acaba de encontrarse sobre el parqué y su juego parece encorsetado.

La frustración azulgrana no afectó al Bilbao, que siguió a lo suyo, guiado por Mumbrú i el bullicioso Bamforth. El americano cortó cualquier reacción azulgrana a base de triples y el equipo de Duran se mantuvo en cabeza el resto del encuentro. El Barcelona no pudo seguir el ritmo vasco y dimitió en los minutos finales. Miribilla vuelve a ser inabordable.

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