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Susana Rodríguez, diploma en triatlón

Con un 7% de visión, la viguesa, atleta y doctora, queda quinta en los Paralímpicos

Susana Rodríguez debutó con diploma en los Juegos Paralímpicos de Río en la prueba de triatlón, disciplina deportiva inédita hasta ahora en las citas paralímpicas. Aunque son sus primeros Juegos, la atleta pontevedresa (Vigo, 1988) realizó una prueba muy completa y entró quinta en la meta, a 3m 11s de la australiana Katie Kelly y su guía Michelle Jones, que lograron el oro con un tiempo de 1h 12m 18s.

Susana nació con albinismo. En su caso, el área central de visión no se desarrolló correctamente, dejándole un resto visual de apenas el 7% en un ojo y del 5% en otro. La circunstancia no le ha impedido durante los últimos años aplicarse en entrenamientos de alto nivel, licenciarse en Medicina y aprobar recientemente el MIR. En octubre, a la vuelta de Río, afrontará la especialización en Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital Clínico Universitario de Santiago.

En 2006, fue campeona del Mundo júnior en 100 y 400 metros lisos. Sin embargo, colgó las zapatillas en 2008 al quedarse a las puertas de los Juegos Paralímpicos de Pekín. “Había entrenado duro y fue un mazazo verme fuera”, recuerda con amargura.

La doctora Rodríguez fue quinta en Río en una disciplina tan exigente y dura como el triatlón. Al igual que en la modalidad practicada por atletas sin discapacidad, las pruebas constan de tres disciplinas: natación en aguas abiertas, ciclismo en ruta y carrera a pie. En triatlón, los deportistas se dividen en cinco clases, establecidas en función del tipo y grado de discapacidad. Susana compite en la categoría PT5 para deportistas con discapacidad visual (total o parcial). Susana y Mabel Gallardo, su amiga y guía en los Juegos de Río, nadaron 750 metros en aguas de Copacabana con una cinta que va de su pierna a la pierna de su guía; después, corrieron 20 km en bicicleta en un tándem conducido por Mabel; y la prueba concluyó con una carrera de 5 km enganchada a su guía.

Susana está entre las mejores deportistas en su categoría, tercera en el ranking mundial, pero no puede vivir sólo del deporte. “Con la beca del Plan ADOP podría vivir con lo justo. Para entrenar y competir hay que invertir dinero. Es necesario tener un plan B que te guste y te ilusione. La vida sigue después del deporte”, sentencia con rotundidad. A la vuelta del sueño olímpico, Susana se sumergirá de lleno en su otra pasión, el ejercicio de la medicina. “La discapacidad no es un problema, pero tenemos que demostrar a diario nuestras capacidades”, sentencia la atleta, de 28 años, hincha incondicional del Real Madrid y gran aficionada a la velocidad.

Por otra parte, el trío formado por Amador Granados, Eduardo Santas y Alfonso Cabello obtuvo la medalla de bronce en la prueba de velocidad por equipos, lo que supone el primer metal español en esta modalidad en la historia de los Paralímpicos. La delegación española suma su segunda medalla en ciclismo tras el bronce de Alfonso Cabello en el kilómetro.

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