Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El mejor equipo humano

Estas jugadoras han sido capaces de reescribir la historia. Quiero felicitar especialmente a nuestras pívots, de la primera a la última, por su entrega y su lucha. Son el motor y el corazón de la selección

Ndour y Nicholls pelean un rebote
Ndour y Nicholls pelean un rebote REUTERS

El baloncesto femenino español luchará por el oro olímpico. Lo escribo y no me lo creo. Me emociono hasta el extremo pero, a estas alturas, ya no me sorprende lo que estas jugadoras son capaces de alcanzar. La final hay que jugarla, pero para mí esta España es de oro. Somos el mejor equipo humano y el mejor equipo entre los humanos porque ya hemos visto que la súper selección estadounidense es de otro planeta. Las jugadoras españolas son las protagonistas de estos Juegos de Río porque han sido capaces de reescribir la historia partido a partido. Lo hicieron derribando las puertas de cuartos y ahora lo vuelven a hacer para meternos en la final.

Lo mejor de todo es que este éxito de la selección femenina de baloncesto no sólo es fruto de un gran torneo sino que detrás hay toda una trayectoria de trabajo y éxito. Desde el año 2000, y salvo en 2011, España se ha subido siempre a los podios europeos y mundiales y sólo faltaba que llegara la guinda olímpica. Bravo por ellas. Hay que levantarse y aplaudir porque esta selección va a ser leyenda. Lo es ya, por lo menos subcampeonas olímpicas. Nada más y nada menos.

Estas jugadoras han sido capaces de reescribir la historia partido a partido. Quiero felicitar especialmente a nuestras pívots. Son la furia, la lucha, motor y corazón de la selección

Se acabó la presión, se acabó sufrir, ahora van a disfrutar como no han disfrutado en su vida durante un partido porque ante un rival como EE UU hay que salir a divertirse y cuando España se divierte… cuidadito con España.

Es imposible destacar a ninguna de nuestras jugadoras por encima del resto porque todas han estado en su sitio, son un equipo increíble. Pero quiero felicitar especialmente a nuestras pívots, de la primera a la última, por su entrega y por su lucha durante todo el campeonato. Jugadoras que en los últimos años han sabido estar a la sombra de la enorme Sancho Lyttle (este éxito también es suyo) y que en estos Juegos en los que ella no ha podido estar, han dado un paso al frente para salir por la puerta grande. Han trabajado, han bregado, han intimidado, han cogido rebotes, han defendido y, a ver ahora quién se atreve a decir que no anotan. Estas pívots españolas son el motor y el corazón de la selección.

Gracias Niki, tú y tu raza, tú y tus rebotes, tú y tu corazón. Gracias Astou, por tu furia, tu potencia y tu pasión. Gracias Laura, por tu garra y porque, sin duda, eres talismán. Gracias Luci, por estar siempre, en las buenas y en las malas, con tu sonrisa y aportando tanto dentro como fuera de la pista, jugando más o menos.

Inmensas las cuatro, inmensas como el resto. Soy consciente de que durante años me habéis sufrido y hoy, de corazón, quiero daros las gracias por esto, por vuestra entrega y vuestro trabajo. Felicidades: ¡qué orgullo de equipo, qué orgullo de selección!

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información