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Messi honra al Gamper

El 10 del Barcelona mete dos goles y da una asistencia para certificar el trinfo ante la Sampdoria

Ramon Besa
Messi, en el pase del primer gol a Suárez.
Messi, en el pase del primer gol a Suárez.JOSEP LAGO (AFP)

Al Barça le cuesta dignificar el Gamper, y más si el trofeo se celebra el día después de que el Madrid ha levantado la Supercopa de Europa. La competición devora a los amistosos cuando no son mediáticos, incluso cuando están organizados por clubes tan populares como el Barcelona, siempre respetuoso con su fundador y con sus aniversarios, muy pocos tan celebrados como el de Wembley 92. Van ya 25 años de la conquista de la Copa de Europa, una etapa dorada para la institución azulgrana, nada que ver con la de la Sampdoria, su adversario en la final de Londres.

BARCELONA, 3 - SAMPDORIA, 2

Barcelona: Bravo (Masip, m. 32) (Ter Stegen, m. 61); S. Roberto (A. Vidal, m. 46), Piqué (Umtiti, m. 61), Mathieu (Mascherano, m. 32), Digne (Cámara, m. 61); Rakitic (A. Gomes, m. 61), Busquets (Samper, m. 75), Iniesta (Denis, m. 61); Messi (Munir, m. 75), Luis Suárez y Arda.

Sampdoria: Viviano (Puggioni, m. 75); De Silvestri (Djuricic, m. 72), Silvestre, Castan (Skriniar, m. 46), Regini; Eramo (Barreto, m. 46), Torreira (Palombo, m. 35), Linetty (Pereira, m. 72); Schick (Álvarez, m. 46); Muriel (Budimir, m. 46) y Quagliarella (Cigarini, m. 72).

Goles: 1-0. M. 16. Luis Suárez. 2-0. M. 21. Messi. 2-1. M. 23. Muriel. 3-1. M. 34. Messi, de falta. 3-2. M. 77. Budimir.

Árbitro: Álvarez Izquierdo. Amonestó a Regini.

Camp Nou. 72.334 espectadores.

La Samp ha menguado, el Barça ha crecido a partir de Johan Cruyff, de Pep Guardiola, de Messi y de Luis Enrique, que anunció el martes que tiene a la mejor de las plantillas desde que hace tres temporadas llegó al Camp Nou. Así que la gent blaugrana aguarda impaciente a los partidos en serio, como los dos de la Supercopa con el Sevilla, para constatar si además de mejorar la nómina de jugadores se mantiene la competitividad de un equipo que el año pasado ganó la Liga y la Copa y se venció ante el Atlético en una Champions conquistada por el Madrid de Zidane.

Nadie discute al tridente, se ha renovado la defensa y aumentó tanto el número de centrocampistas que Sergi Roberto se ha quedado como zaguero derecho mientras Arda Turan jugó ayer de extremo, una solución provisional a la espera del cuarto punta pedido por Luis Enrique y del regreso del olímpico Neymar. El punto débil, sin embargo, está donde siempre, en la contención, los repliegues y las pérdidas, y sobre todo en los laterales, agravado por la salida de Alves. No es fácil encontrar el sitio en la banda del campo propio cuando se ataca con Messi y Suárez.

Al Sampdoria, un equipo en formación, descolocado el año pasado en la Liga, tampoco le costó ningún esfuerzo batir a Bravo y a Ter Stegen. Un error de Iniesta habilitó a Muriel cuando el Barça ya había marcado dos goles, uno de Suárez y otro de Messi, y Aleix Vidal y Mascherano facilitaron el tiro a quemarropa de Budimir después de que el 10 hubiera metido de falta el 3-1. Los azulgrana se regalaron un buen rato de fútbol que comenzó con el 10 en el puesto de 9. Las apariciones del rosarino resultaron tan delicadas como el mando de Iniesta, estupendo hasta el 2-1.

A falta de tensión, los aficionados vieron muchos adornos, buenos gestos técnicos y unos cuantos goles. La imparable rueda de cambios ayudó a distraerse mucho y a centrar poco el juego, sobre todo hasta que entraron André Gomes y Umtiti. Aunque no había mucha expectación, pues se contaron 20.000 aficionados menos que el año pasado, ya sea por la fecha y por el rival, las caras nuevas ayudaron a pasar el rato, ya amenizado por la charanga de animación del Gol Norte.

El 10, por todas partes

Messi, en cualquier caso, no paró de jugar, ahora en corto, después en largo, ni tampoco de chutar, aunque fue más generoso que nunca, sobre todo con Denis Suárez y Arda, más lucido e intervencionista como atacante que cuando ejercía de 8.A ambos se les negó el gol en dos tiros a los palos mientras la defensa concedía un nuevo tanto, muy bien recibido por la Sampdoria. Los barcelonistas no encuentran soluciones colectivas a los errores individuales y toman goles en Inglaterra y el Camp Nou.

Los fallos en el área propia emborronaron una victoria que en ningún caso disimuló el 4-0 encajado ante el Liverpool. El partido solo sirvió para que los turistas hicieran la dichosa ola y constatar que el Barça depende una temporada más de que Messi meta y regale más goles —ayer fueron dos y una asistencia— de los que concedan los zagueros que se junten con Piqué. Nadie honró más al pálido Trofeo Joan Gamper que el omnipresente 10 del Barça.

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Sobre la firma

Ramon Besa
Redactor jefe de deportes en Barcelona. Licenciado en periodismo, doctor honoris causa por la Universitat de Vic y profesor de Blanquerna. Colaborador de la Cadena Ser y de Catalunya Ràdio. Anteriormente trabajó en El 9 Nou y el diari Avui. Medalla de bronce al mérito deportivo junto con José Sámano en 2013. Premio Vázquez Montalbán.

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