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Francia detiene a decenas de hinchas rusos para deportarlos tras las peleas de Marsella

Rusia será expulsada de la Eurocopa si sus aficionados vuelven a montar disturbios y el Gobierno refuerza la seguridad por temor a nuevos enfrentamientos en Lille

La policía francesa inició este martes una operación para detener y deportar a decenas de hinchas rusos sospechosos de haber participado en los violentos enfrentamientos del pasado fin de semana en Marsella antes del partido entre Rusia e Inglaterra. La policía francesa ha identificado a una treintena de hooligans rusos que supuestamente participaron en los choques de Marsella. El primer ministro, Manuel Valls, confirmó ayer que algunos de ellos iban a ser deportados a Rusia tras los incidentes. Un líder de los radicales aseguró a Reuters que al menos 50 seguidores de la selección rusa serán expulsados del país en los próximos días.

Los investigadores tienen identificados a 29 supuestos participantes en la batalla campal entre aficionados británicos y rusos, que se saldó con decenas de detenidos y varios heridos, entre ellos un inglés que permanece en estado crítico. “Serán deportados porque algunas personas no pueden estar en territorio nacional”, dijo Valls.

A cuenta de aquellos disturbios, Francia ha decidido reforzar una vez más la seguridad en la Eurocopa. Cuatro días después de los violentos enfrentamientos que dejaron 35 heridos en las calles de Marsella, el Gobierno ordenó el despliegue de 6.400 policías y gendarmes en el norte del país ante la posibilidad de una revancha este miércoles entre hinchas radicales rusos e ingleses en la ciudad de Lille. La selección rusa juega este miércoles (a las 15.00) contra Eslovaquia en el estadio de Villeneuve d’Ascq mientras que la inglesa disputará el jueves (a la misma hora) contra Gales su segundo partido del torneo en Lens. Entre ambas ciudades solo hay 40 kilómetros de distancia. Las autoridades francesas esperan hasta 15.000 hinchas rusos y unos 50.000 ingleses.

La prefectura del Norte de Francia también decretó reforzar los controles en los peajes y las fronteras del país en las próximas 48 horas, además de prohibir la venta de alcohol hasta el viernes por la mañana en los centros comerciales y las grandes tiendas de Lille, además de la ley seca ya decretada en los perímetros de los estadios. “Nuestra estrategia es aumentar la presencia policial en Lille con el fin de evitar nuevos enfrentamientos entre hooligans rusos e ingleses”, declaró ayer el delegado del Gobierno, Michel Lalande.

La prefectura del Paso-de-Calais, el departamento vecino, optó por una estrategia similar con una especial vigilancia para los 20.000 aficionados galeses que tiene previsto recibir. Se movilizará en las calles de Lens a 1.200 policías y gendarmes. Habrá unos 750 agentes de seguridad en el estadio Felix Bollaert y otros 100 en la fanzone. El partido entre Inglaterra y Gales es uno de los cinco considerados de alto riesgo por la UEFA debido a la rivalidad histórica entre ambas selecciones. En Lille ya hubo leves enfrentamientos el pasado domingo antes del duelo entre Alemania y Ucrania entre un grupo de 30 hinchas radicales que provocaron algunos destrozos materiales.

Los violentos altercados de Marsella el pasado fin de semana han despertado en los últimos días una ola de críticas en Francia sobre la estrategia del ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, para luchar contra el hooliganismo. “No se supo manejar bien a la afición inglesa, la comunicación con ella estuvo fatal en los días previos al torneo. Tampoco se controló bien al movimiento ultra ruso”, recriminó Geoff Pearson, especialista en hooliganismo para la Universidad de Manchester, que se encontraba en Marsella el pasado sábado, en declaraciones a France Presse.

El sociólogo Dominique Baudin señala a la policía francesa para explicar los recientes incidentes. “Prohibir las entradas a los estadios o impedir el desplazamiento para hinchas radicales no ha solucionado el problema, sino todo lo contrario”, declaró. El jefe de la sección de policía francesa encargada de luchar contra el hooliganismo, Antoine Boutonnet, negó sin embargo la evidencia de un fracaso.

Descalificación en suspenso

La UEFA confía en que “las autoridades francesas adopten las medidas adecuadas para garantizar la seguridad” en Lille y en Lens este miércoles y jueves, cuando esas dos ciudades acogerán a los hinchas ingleses y rusos que protagonizaron graves disturbios en Marsella el pasado sábado.

El Comité de Disciplina de la UEFA, además, decidió descalificar a Rusia de la Eurocopa por los incidentes, aunque dejó esa sanción en suspenso si su afición no protagoniza nuevos episodios violentos dentro de los estadios. El organismo, que se reunió hoy en París, impuso además una multa de 150.000 euros a la Federación Rusa por esos incidentes registrados en el estadio Velódromo.

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