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Sabrina Vega asombra, y es subcampeona de Europa

La española, de 29 años, era la 24ª en el escalafón inicial, pero ha ganado a varias rivales de élite

Superar una derrota muy dolorosa en la 5ª ronda fue la clave para que Sabrina Vega (Las Palmas, 1987) haya logrado una semana después la medalla de plata en el Europeo Femenino de Mamaia (Rumanía). Para calibrar su mérito basta ver que los otros dos cajones del podio han sido para sendas excampeonas del mundo: Anna Ushenina (Ucrania, oro) y Antoaneta Stefánova (Bulgaria, bronce). La española era la 24ª de la lista inicial.

Sabrina Vega, antes de comenzar una partida del Campeonato de España en Linares (Jaén) hace un año.
Sabrina Vega, antes de comenzar una partida del Campeonato de España en Linares (Jaén) hace un año.

“Perder por tiempo una posición totalmente ganada es una de las mayores torturas para un ajedrecista. Y eso es exactamente lo que me ocurrió frente a la rumana Cristina Foisor. Esa noche quería morirme, pero me acordé de toda la gente que me había apoyado para llegar hasta aquí. Y pensé que esa partida no debía influir en las siguientes. Y lo conseguí”, explicó ayer Sabrina (su hermana Belinda también es ajedrecista) por teléfono a EL PAÍS pocos minutos después de tumbar a la alemana Elisabeth Paehtz en un combate de infarto, que duró cinco horas.

La canaria ha ganado también, entre otras, a dos jóvenes estrellas rusas, Alexandra Goriáchkina y Anastasia Bodnáruk; e hizo tablas en la penúltima ronda con la campeona, Ushenina. ¿Cómo explica esta ruptura radical de los pronósticos? “En los últimos meses he entrenado ocho horas diarias tras aplazar las oposiciones que estoy preparando [tras acabar la carrera de Derecho] y he planificado bien los torneos previos. Llegué aquí muy segura de sí misma, y esa confianza me ha acompañado hasta el final”.

Es, sin duda, el mejor resultado de su carrera, que además le da una plaza en la próxima Copa del Mundo, para la que también se ha clasificado la otra española, Ana Matnadze (11ª sobre 112), quien logró la medalla de plata individual en la Olimpiada Femenina de Ajedrez de Trömso (Noruega) en 2014. Ambas son ahora las piezas clave de una selección nacional que prometía mucho hace dos años, pero ha sufrido dos bajas importantes: Olga Alexándrova (por recomendación médica) e Irene Nicolás, quien ha vuelto a la competición tras retirarse, pero sin la fuerza de antes.

Sabrina aprendió a jugar a los 8 años en el colegio, donde se impartía ajedrez como actividad extraescolar. Ahora está convencida de la gran utilidad pedagógica del deporte mental: “Transmite una enorme cantidad de valores, y entre ellos está el de saber organizarte. Lo vi cuando fui capaz de estudiar Derecho sin interrumpir mi carrera deportiva, mientras otras chicas se veían incapaces de estudiar y trabajar a la vez”.

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