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Adiós, Martínez

El nuevo dueño del Everton destituye al técnico catalán a falta de una jornada para terminar la Premier.

Martínez antes de empezar un partido contra el Crystal Palace
Martínez antes de empezar un partido contra el Crystal Palace

Ley de fútbol, ley de vida. Un nuevo presidente, resultados que no alcanzan para cumplir las expectativas de un club que fue grande y que no gana un título en cuarenta años, el hastío de su fiel afición, seis goles encajados en los dos últimos partidos en una semana, contra el Leicester, el campeón de la Premier, el pasado sábado y ayer, contra el Sunderland, que se salvó del descenso. Y fin, se acabó la etapa de Bob Martínez (Balaguer, Lleida, 42 años) en el Everton. El técnico catalán tenía claro que su etapa había terminado, que se iba a final de temporada, pero ayer llenó las cajas en su despacho. La vida, y el fútbol, que en Inglaterra ya se parece cada vez más a cualquier otro sitio del mundo para los inquilinos del banquillo. Era un adiós anunciado y se consumó ayer. Con él, dejará el club Iñaki Vergara, de Ondarroa, el entrenador de porteros de su equipo de trabajo desde los tiempos del Swansea. Frank de Boer, que deja el Ajax, y Manuel Pellegrini, que será sustituido por Pep Guardiola en el Manchester City, podrían ser los sustitutos de Martínez en el banquillo del Everton.

El magnate Farhad Moshir ha destituido al entrenador con la trayectoria más dilatada en los banquillos de la Premier, con permiso de Arsène Wegner. El mánager español no se sentará en el banquillo de Goodison Park el próximo domingo en el último partido del curso. Así es la vida y así es el fútbol. También en Inglaterra. Los tiempos están cambiando. “El 70% del trabajo de un mánager es la confianza que le tenga el propietario del equipo”, dijo una vez el entrenador de Balaguer. Esa confianza no existía en Finch Farm.

El iraní  Moshiri, nuevo dueño de los toffes, ha cesado al catalán a falta de una jornada para  terminar el curso

“Nunca me escondo, no voy a buscar excusas”, asumió Martínez el 30 de abril, cuando los toffes ganaron 2-1 al Bournemouth y una avioneta sobrevoló el estadio con una pancarta en la que la afición le anunciaba que la hora de irse del club había llegado. El Everton ha ganado sólo cinco partidos de liga en casa en toda la temporada, el recuento de puntos más bajo desde la introducción de los tres puntos por triunfo. La derrota contra el Liverpool (4-0) y la eliminación en la Copa FA en semifinales por el Manchester United en Wembley dejaron sentenciado el futuro de Martínez en el banquillo de los azules de Liverpool. El partido de semifinal contra el United simboliza lo que ha sido para el Everton la temporada: tiró al palo con 0-0, encajó un gol de penalti, falló el que lanzó sobre De Gea y terminó derrotado en el tiempo de descuento.

Así fue muchas veces durante el año, cuando perdió partidos en los que acumulaba ventajas de dos goles. Por ejemplo, en Bournemouth y en Chelsea, donde el minuto 97 los locales dieron la vuelta al partido. En marzo, por ejemplo, una ventaja de 2-0 en casa ante el West Ham con 12 minutos para el final terminó en una derrota 3-2. Sin que los hammers pusieran mucho de su parte. Martínez llegó en el verano de 2013 pensando en la Liga de Campeones y terminó quinto en su primera temporada en el cargo con 72 puntos – la mayor puntuación del Everton, que ganó por última vez la Liga la temporada 1986-87 y la ultima FA Cup la temporada 1994-95.

La ultima derrota contra el Sunderland se une a los malos resultados de la presente campaña, pero la enfermedad de Bill Kenwright, el hombre que apostó por su trabajo tras su pasó por el Wigan, ha resultado trascendente para que Martínez fuera cesado antes de cumplir su contrato. Afectado de cáncer, una extraña enfermedad neuronal que descontrola sus emociones ha obligado a Kenwright a vender una institución que compró en diciembre de 1999 por 20 millones de libras (25,4 millones de euros). El club ha pasado a manos del iraní Farhad Moshiri, que tuvo que vender su participación en el Arsenal a un socio para ser autorizado por la Premier a invertir en el Everton. Según la revista Forbes, la fortuna personal de Moshiri está estimada en torno a las 1.300 millones de libras (1.650 millones de euros).

Mientras, en Londres, el Tottenham anunciaba la renovación de Mauricio Pochettino hasta 2021.

Mientras, en Londres, el Tottenham anunciaba la renovación de Mauricio Pochettino hasta 2021. El acuerdo con el argentino termina con los rumores que le situaban como candidato al banquillo del Manchester United. “Cuando eres feliz en un sitio, sientes el cariño de la gente y ves el potencial que tiene el club, ¿por qué cambiar? Creo en este proyecto y en este club”, ha dicho el técnico argentino.

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