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Lorenzo: “Yo decidiré cómo evolucionar la Ducati”

Al español le atrajo ser el número uno de la fábrica, algo que nunca ocurrió en Yamaha, donde los dos pilotos tienen trato igualitario

Jorge Lorenzo, en la rueda de prensa de Jerez.
Jorge Lorenzo, en la rueda de prensa de Jerez. EFE

Siempre educado, con sus maneras tan británicas y el gesto amable también en la derrota, Lin Jarvis, director de Yamaha Motor Racing, el hombre de quién dependió la renovación de Lorenzo (que al final no cuajó, como por todos es sabido ya) quiso dar la cara en la conferencia de prensa oficial y explicar a todos que su frustración fue semejante a salir de fiesta “ir a la disco, pedirle a una chica que te gusta que baile contigo y que ella escoja al tío que está a tu lado”. Jarvis asumió su responsabilidad, que no su culpa, en la decisión de Lorenzo, puesto que Yamaha tiene “la filosofía de tratar a sus dos pilotos por igual” y en Ducati el mallorquín será considerado el número uno de la fábrica, algo que para el español, intuía el mandamás de la casa japonesa, era importante. Y no se equivocó.

“Nunca estuve preocupado por ser el número uno o el número dos, siempre lo dije. Tener las mismas herramientas que mi compañero de equipo era suficiente. Pero Ducati tiene una filosofía distinta. Yamaha siempre ha escuchado a los dos pilotos del equipo oficial y también a los del equipo satélite para desarrollar la moto. En Ducati es diferente. Y si me han fichado es para intentar ganar el campeonato; será importante que yo tenga la mejor moto para mi estilo de pilotaje. Yo decidiré cómo evolucionarla”, explicó el campeón del mundo.

¿Y cómo pasó el piloto de exigir en pretemporada una renovación a declarar en abril que necesitaba un cambio? El piloto lo explica: “La idea romántica de acabar mi carrera en Yamaha siempre ha estado ahí, pero los últimos meses la insistencia de Ducati por tenerme hizo que empezase a cambiar un poco esa idea y que empezase a pesar más esa motivación por intentar hacer historia”. Lo reconocieron los mandamases de Ducati sentados a otra mesa minutos más tarde: Paolo Ciabatti, director deportivo de Ducati Corse, y Gigi Dall'Igna, ingeniero jefe de la casa de Borgo Panigale, explicaron que habían mantenido conversaciones tanto con Márquez como con Lorenzo meses atrás. Pero en Qatar se decantaron por el mallorquín. Y echaron el resto por él: “Pensamos que Honda haría más esfuerzos por mantener a Marc porque era el piloto que tendría que ganarles el Mundial. En cambio, Yamaha anunciaba que había renovado a Rossi; teníamos que esforzarnos por convencer a Jorge”, explicaba Ciabatti.

Yamaha y Suzuki, pendientes de Maverick Viñales

Todos miran a Maverick Viñales, pero él ni se inmuta. Siempre tuvo las cosas claras. No tiene prisas. Ni se deja impresionar. Y siempre acaba decidiéndose por un golpe de instinto.

Los cantos de sirena que le llegan de Yamaha no le hacen temblar las piernas. Hace dos semanas reconoció tener ofertas, así en plural. Y quien más claramente llama a su puerta es Yamaha, que necesita cubrir la baja de Lorenzo. Pero él responde claro: “Lo veo difícil. Suzuki es el equipo que me dio la confianza y siempre he sido una persona que ha respondido con respeto a quien me dio una oportunidad. Si tuviera que dejar Suzuki sería una decisión muy dura. Que me quede o no depende de los resultados. Quiero estar delante. Creo que cuando doy mi 100% puedo luchar por las posiciones delanteras, así que, de momento, seguiré buscando eso”, declaró el chico, de 21 años y revelación de este inicio de temporada. El de Roses (Girona) no descarta ninguna opción aunque ahora mismo asegura que se decanta entre las dos motos azules: “Si quiero tener las mejores prestaciones y estar tranquilo, Yamaha o Suzuki serían las opciones”.

Y a Lorenzo hace tiempo que le convenció la Desmosedici en la pista: “Evidentemente, si yo no viese que la Ducati en este momento es una moto tan competitiva como lo veo desde fuera, me hubiese costado hacer el cambio y hubiera declinado la oferta y renovado con Yamaha”. Pero no lo ha hecho.

“Este es el mayor reto de mi carrera deportiva y la decisión más difícil, pero no el momento que me siento con más presión, como con 15 años, cuando no había conseguido ningún resultado y de ellos dependía mi futuro en todos los términos. Ahora tengo la vida solucionada y es una cuestión de motivación y de intentar hacer historia en un equipo donde solo Casey Stoner ha podido ganar. Y solo una vez”, argumentó.

No tiene absolutamente nada que reprochar a Yamaha –“siempre me sentí protegido, si cambio es porque tenía el reto de ganar con otra moto”–. Es más, les dio las gracias en más de una ocasión. Y podrá volver a hacerlo. No tiene, tampoco ni una duda de que su comportamiento en lo que queda de Mundial será más que correcto. Espera tener una buena moto porque aspirar a ganar su cuarto Mundial. “Cuando llegué a Yamaha era un piloto que todavía tenía mucho que demostrar, pero ellos me dieron siempre el mismo material que Rossi, que había ganado ya tanto. Siempre fueron superprofesionales. Por eso no creo que tenga una moto diferente de la de Rossi de aquí al final de la temporada, además, tampoco creo que basen todos sus esfuerzos para ganar el campeonato en un solo piloto”, concluyó.

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