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Pasa el micro

No siento obligación con la Liga y eso me permite examinarla de forma que os haga sonreír, puede que incluso reír, y, en ocasiones, pensar

Parker y Popovich, en un partido Spurs-Rockets. Ampliar foto
Parker y Popovich, en un partido Spurs-Rockets. AP

La tercera canción de Check Your Head, disco que los Beastie Boys lanzaron en 1992, está dedicada a contarle al mundo quiénes son sus intérpretes. Nada raro en un género en el que los raperos dedican canciones enteras a presentarse.

Lo llamativo de Pass the Mic es que Check Your Head es el tercer disco del grupo. En teoría los compradores del disco ya sabían que Mike D podía “liarla en una fiesta hasta que te salgan canas”. El mensaje es que, seis años después de su debut, los Beastie Boys vuelven a la carga.

¿Por qué cuento todo esto? Pues porque, como ellos, yo también quiero volver a presentarme. También hace mucho tiempo de mi debut en EL PAÍS (de hecho han pasado exactamente seis años) y algún lector podría preguntarse qué hago aquí.

Jugué nueve años al baloncesto como profesional. A lo largo de mi carrera estuve en tres equipos de la NBA en temporada regular e hice la pretemporada con otros cuatro más. También jugué en tres equipos de la ACB. Fue al acabar mi segunda etapa en España cuando un periodista y editor de este diario, me lanzó una propuesta: acababa de publicar un libro en EEUU, estaba escribiendo para ESPN.com y parecía entender España mejor que la mayoría de mis compatriotas, así que ¿por qué no escribir una columna semanal sobre la NBA para EL PAÍS?

Y eso hago desde entonces. Seguiré haciéndolo durante este año, mientras vemos si Golden State Warriors es capaz de replicar la precisión de su maquinaria de la temporada pasada, mientras nos preguntamos cómo encajará LaMarcus Aldridge en San Antonio Spurs y mientras valoramos el futuro de Derrick Rose en Chicago.

Seguiré escribiendo mientras vemos si Golden State replica la precisión de su maquinaria del curso pasado, mientras nos preguntamos cómo encajará  Aldridge en San Antonio y  valoramos el futuro de Rose en Chicago

Pass the Mic tampoco es una excepción en el estándar de las presentaciones rapeadas y tiene su dosis de fanfarronería. Verbigracia: “Mi nombre es MCA y sigo haciendo lo que me da la gana”.

Yo no hago exactamente lo que me da la gana, pero sí que tengo claro que no quiero entrenar en la NBA. Tampoco tengo interés en llegar a ser director de ninguna franquicia. Ni siquiera aspiro a trabajar como locutor de megafonía. No siento ninguna obligación con la Liga y eso me da la libertad para poder examinar lo que allí pasa de forma que (espero) os haga sonreír, puede que incluso reír, y, en ocasiones, pensar.

Seguiré el consejo de los Beastie Boys: “Sé honesto y nunca caerás”. A veces, os gustará mi sinceridad, como cuando escribo que Pau Gasol sigue estando criminalmente menospreciado en EEUU. Y en otras puede que no tanto, como cuando escriba que en el fondo da igual porque Derrick Rose es un tarambana lisiado que probablemente no vale ni el papel en el que esto está escrito.

Sea como sea, tengo que decir que me hace feliz estar de vuelta, compartiendo con vosotros lo que pienso. Los Beastie Boys no volverán: tras la triste y prematura muerte de Adam Yauch (MCA), decidieron retirarse.

Yo también lo dejaré. Algún día. (Pero todavía no).

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