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Michel Platini, un icono francés en entredicho

El Gobierno sigue apoyando al presidente de la UEFA mientras se extiende la sombra de la duda sobre su honestidad

Michael Platini, en un congreso de la UEFA Ampliar foto
Platini, en un congreso de la UEFA en Viena el pasado 8 de octubre. AP

El 10 de junio pasado, el primer ministro francés, Manuel Valls, cometió un grave desliz: utilizó un avión oficial para asistir a la final de la Liga de Campeones del Barça contra la Juventus en Berlín junto a sus dos hijos. Fue una tormenta política que Michel Platini apaciguó confirmando la versión de Valls de que él, como presidente de la UEFA, invitó al político para debatir “un cierto número de asuntos” sobre la organización del campeonato Euro 2016 tras la crisis de la FIFA. Asunto zanjado.

Platini es uno de los hombres más respetados de Francia. Gran goleador (368 goles frente a los 157 de Zinedine Zidane) y capitán de los bleus (la selección francesa) durante 11 años, Michel Platini (Meurthe-et-Moselle, Francia, 1955) es un icono nacional. Para el periódico France Football Platini es “lo más sagrado”. A su expediente deportivo se le añade su inteligencia natural (no es fácil llegar a presidente de la UEFA sin un solo diploma académico) y su presunta honestidad. “Michel es Eliot Ness; un incorruptible”, dijo de él en junio Jacques Vendroux, director de deportes de Radio France. “No hay duda alguna sobre su honestidad personal: un jugador sin una sola tarjeta roja en 15 años inspira confianza”, dijo de él el exdirector de L’Équipe François Morinière en agosto, una vez que el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, se retiraba.

Platini no solo ha contado siempre con el apoyo deportivo. El Gobierno francés es su gran aliado. El 23 de noviembre de 2010 comió con el entonces presidente Nicolas Sarkozy en el Elíseo junto al emir de Qatar y el primer ministro del emirato. Nueve días después, Platini votaba por Qatar para el Mundial 2022. Con una sonrisa de connivencia declaraba luego a la prensa: “Sarkozy nunca me pidió que votara a Qatar, pero yo sabía que le gustaría”. No añadió que su hijo Laurent dirige una filial de Qatar Sports Investments.

El jueves pasado, el Comité de Ética de la FIFA le suspendió durante 90 días por el pago de 1,8 millones de euros hecho por la organización en febrero de 2011, cuatro meses antes de la reelección del propio Blatter. El pago, según Platini, corresponde a trabajos de hace más de 13 años. Una explicación inverosímil que los medios franceses también ponen en duda.

Ahora, la misión es salvar a Platini, como ha explicado este domingo el Journal du Dimanche. No solo le defienden dos potentes bufetes de abogados. El Gobierno sigue al lado del que todavía hoy parece el mejor posicionado para suceder a Blatter al frente de la FIFA. Al día siguiente de la sanción, el viernes, el presidente François Hollande le ha llamado para manifestarle su apoyo. Pero de Berlín llegan malos augurios: el expresidente de la federación alemana Theo Zwanziger ha demandado a Platini por aquel voto de Qatar y Comité de Ética de la FIFA no quedó convencido de las explicaciones que el francés ofreció sobre el pago de los 1,8 millones. La preside el alemán Joachim Eckert.

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