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La FIFA suspende cautelarmente a Blatter y a Platini

El Comité de Ética sanciona con 90 días a ambos directivos por pagos irregulares

Platini en una imagen de archivo REUTERS/LIVE

Los escándalos de corrupción que sacuden a la FIFA han terminado por afectar ya de manera definitiva a su presidente, Joseph Blatter, y al vicepresidente y presidente de la UEFA, Michel Platini. El Comité de Ética ha inhabilitado a ambos con 90 días, prorrogables a 45 más, y al surcoreno Chung-Moon, candidato a la presidencia como el dirigente francés, con seis años. Esto supone que el camerunés Issa Hayatou asume la presidencia de la FIFA por tres meses. A la presidencia de la UEFA podría haber accedido de manera interina Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol.

Sin embargo, el Comité Ejecutivo de la UEFA no ha admitido de momento la sanción y anunció que no aplicará el artículo de sus estatutos por el cual el vicepresidente primero (Villar) pasaría a ejercer como máximo mandatario en funciones. "A primera hora de esta tarde se me ha informado de la decisión del Comité Ético de imponerme una sanción de 90 días. Esta decisión, la cual asumiré en el momento adecuado y de la forma adecuada, ha sido objeto de una fuga deliberada de información", expresó Platini en un comunicado en línea con el Comité Ejecutivo de no aceptar la sanción. "Estoy más decidido que nunca a defenderme ante los órganos judiciales competentes", advierte el dirigente francés. La UEFA puede recurrir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) la suspensión de su presidente.

Mientras la guerra Platini-Blatter ya es encarnizada, la sucesión en la FIFA es endogámica y turbia. Al frente queda un dirigente también bajo sospecha. Hayatoyou (69 años) fue sancionado por el Comité Olímpico Internacional por recibir dinero de la empresa ISL, antigua firma de marketing de la FIFA. Sobre él también recaen acusaciones de corrupción en la elección de Suráfrica como sede del Mundial 2010 y en la de Rusia 2018 y Qatar 2022.

La sanción inhabilita a Blatter para cualquier actividad relacionada con el fútbol hasta su reaparición, a poco más de un mes de las elecciones (26 de febrero), que le permitiría entregar el Balón de Oro y orquestar una salida digna. Este nuevo golpe, sustentado en la acusación de la fiscalía suiza de gestión desleal y apropiación indebida, engorda aun más la mancha de corrupción sobre su figura y sus 18 años de mandato.

Reformas a medida

Blatter ya no podrá manejar desde dentro las reformas que estaba diseñando a su medida. Entre las sospechas que le rodean está la de haber podido forzar la inclusión de Platini en la investigación del fiscal al haber aparecido ese pago de 1,8 millones de euros por trabajos sin especificar para la FIFA entre 1999 y 2002 y que se terminaron de abonar en 2011.

En esos tres años que colaboró con la FIFA, Platini apoyó a Blatter en su primera reelección en 2002. En 2011, fecha del pago total de la cantidad percibida, había llegado a un pacto con Blatter por el cual no se presentaría si Blatter aceptaba que ese sería su último mandato. El suizo no respetó ese acuerdo y volvió a presentarse en 2014. Desde entonces se desató una guerra entre ambos.

La actuación del Comité de Ética, "de no ética", según un excolaborador de la FIFA, pretende dejar fuera de juego a Platini y al otro candidato fuerte, al surcoreano Chung Mong-joo, al que se le investiga por la elección de Rusia como sede del Mundial 2018 y cuya sanción de seis años supone la admisión de irregularidades en el proceso de elección de las sedes para los mundiales. Este también ha dicho que recurrirá la sanción.

Minutos antes de que se hiciera pública la sanción, Platini había mostrado su disconformidad con la FIFA por la filtración y anunciaba que mantendría su candidatura. "Esa filtración intencionada, que es insidiosa por naturaleza y se ha producido de una manera inaceptable, es esencialmente un intento de dañar mi reputación. Esta mañana he presentado las cartas de apoyo que se requieren con el fin de presentarme como candidato a la presidencia de la FIFA", expresó el mandatario francés.

La suspensión, tal y como ha señalado el portavoz de la Comisión de Ética, no debería afectar a la validez de su candidatura, "pero tiene que ser la Comisión Electoral la que lo decida". El hecho de que la candidatura fuera presentada antes de hacerse público el castigo podría jugar a su favor.

Tampoco entiende Platini que haya sido objeto de investigación por parte del Comité de Ética puesto que, según él, solo fue llamado a declarar por la fiscalía suiza como testigo. Esto último fue desmentido por el fiscal Michael Lauber, que matizó que su testificación era una especie de figura a medio camino entre testigo de alta relevancia e investigado.

El terremoto le pilla a Platini a solo unos meses de presidir la Eurocopa que se disputa en su propio país. Durante los últimos días, ha recibido el apoyo del Gobierno francés y él mismo ha defendido su inocencia y su predisposición a colaborar con las investigaciones.

Declaración de Michel Platini

A primera hora de esta tarde, se me ha informado de la decisión del Comité Ético de la FIFA de imponerme una suspensión provisional de 90 días con efecto inmediato. Esta decisión, la cual asumiré en el momento adecuado y de la forma adecuada, ha sido objeto de una fuga deliberada de información, y yo ya he dado mi opinión sobre este tema al principio del día.

Rechazo todas las acusaciones que se han hecho contra mí, las cuales están basadas en meras apariencias y que son asombrosamente difusas. De hecho, la redacción de esas acusaciones apenas afirman que el Código de Ética de la FIFA "se ha visto comprometido" y eso es una decisión que no se puede tomar de inmediato.

A pesar de la ridícula naturaleza de estos hechos, me niego a creer que esto es una decisión política tomada de forma apresurada con el fin de manchar una vida dedicada al deporte o a boicotear mi candidatura a la presidente de la FIFA.

Quiero que todo el mundo sepa lo que pienso sobre el tema: más que una cuestión de injusticia o deseo de revancha, estoy motivado por un profundo sentimiento de desafío acérrimo. Estoy más decidido que nunca a defenderme ante los órganos judiciales competentes.

Quiero reiterar en los términos más enérgicos posibles que voy a dedicarme a asegurar que mi buena fe prevalece. Hoy he recibido muchos mensajes de apoyo de parte de las federaciones miembro de la UEFA y de otras confederaciones, animándome a continuar con mi trabajo sirviendo a los intereses del fútbol. Nada me hará renunciar a ese compromiso.

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