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Messi, lesión o tragedia

La plantilla del Barcelona se conjura para sobrevivir a la traumática ausencia durante los próximos dos meses de Leo, referente y líder del equipo

Messi
Messi, tras caer lesionado contra Las Palmas.

El 5 de febrero del 2006 Leo Messi sufrió su primera lesión como jugador del primer equipo del Barcelona. El parte médico habló de una “elongación en el bíceps femoral de la pierna derecha”. Era un pipiolo y aunque se le adivinaba una proyección tremenda, su impronta en el juego del Barça era la de un jugador de reparto. Estuvo diez días de baja. Nadie se asustó, ni se le añoró: se perdió un partido.

Desde entonces, la Pulga ha acumulado 12 lesiones, que han comportado el equivalente a prácticamente un año fuera de los campos. En total han sido 363 días de baja como consecuencia de aquella primera elongación: dos lesiones en el bíceps femoral de la pierna derecha y tres en el de la izquierda, la rotura del quinto metatarsiano del pie izquierdo, una contractura en los isquiotibiales de la pierna derecha, una sobrecarga en el aductor y el recto interno de la pierna izquierda, un esguince en el tobillo derecho, y uno en los ligamentos del mismo tobillo. Han sido 75 partidos de baja por lesiones principalmente musculares, que le llevaron primero a modificar su alimentación y después, a buscar el consejo de un galeno italiano que sigue métodos muy especiales.

Tenemos la experiencia del año del Tata, saldremos adelante”, reconoció ayer una voz autorizada del camerino.

Lo que en su día fue una anécdota, ahora se vive como una tragedia en el Barcelona, porque Messi ya no lleva el 30 en la espalda, sino que acumula cuatro Balones de Oro y es el 10. Y si Leo tose, el barcelonismo llama al médico de cabecera. Puede lesionarse quien sea, pero cuando es el argentino el que causa baja, los capitanes llaman a filas y el vestuario se conjura, como ocurrió ayer. “Tenemos la experiencia del año del Tata, saldremos adelante”, reconoció una voz autorizada del camerino tras la sesión preparatoria. Se refería a la lesión que padeció en noviembre de 2013, la última hasta el sábado en un tipo más fuerte de lo que parece: "Cada vez que controla recibe una patada" aseguran en el vestuario.

De todas las lesiones que han afectado a la Pulga, la que sufrió jugando contra el Chelsea el 7 de marzo de 2006 —rotura del bíceps femoral de la pierna derecha— fue la más larga y le privó de alinearse en 15 encuentros. Y probablemente es la que más le dolió porque le privó de jugar en París la final de la Champions contra el Arsenal. La memoria del barcelonismo no la tiene muy en cuenta. Messi no era actor principal, papel reservado entonces a Ronaldinho y Eto’o, básicamente. Su crecimiento personal y deportivo convirtió sus dolencias en tragedias. Y con el tiempo, los biorritmos de Messi se confundieron con los del club.

La estadística dice que con Messi el Barça gana el 70% de los partidos y que cuando no está, llega al 62,6%.

Sucedió, por ejemplo, que el 2 de abril de 2013, en el Parque de los Príncipes, sufrió una pequeña rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions. Una semana después, jugó la última media hora del partido de vuelta en el Camp Nou. Caminó, pero su presencia intimidó a los franceses. Asistió a Pedro para el gol del empate y el Barça se clasificó para las semifinales. Medio cojo jugó la ida de la semifinal contra el Bayern en Múnich. El equipo de Heynckes arrasó al de Tito Vilanova (4-0). La Pulga, irreconocible bajo los focos de la Champions, fue la sombra humillada de sí mismo y con él, todo el equipo, sumido en la depresión que generó su presencia testimonial. El partido de vuelta lo vivió en el banquillo. El Barça de Tito perdió (0-3). Hacía ya mucho tiempo que el juego del Barcelona no se entendía sin Messi y aquella noche en el Camp Nou quedó tremendamente patente.

Resulta que cuando desapareció en tiempos del Tata Martino el equipo se confabuló. Con Leo recuperándose en Argentina, jugó nueve partidos sin Leo y ganó siete, eso sí, menores: al Granada, el Getafe y el Villarreal, en la Liga; contra el Cartagena dos veces en la Copa; y ante el Celtic y el Ajax, en la Champions. Perdió contra los holandeses en Amsterdam y ante el Athletic en San Mamés. De hecho, la estadística dice que con Messi el Barça gana el 70% de los partidos y que cuando no está llega al 62,6%, y acumula una media de goles del 2,5 con él y sin él 2,1.

Pero se rompió la Pulga otra vez y tiembla el Barcelona. “Es hora de ver de qué madera está hecho este equipo”, dijo Luis Enrique tras el partido. “Hemos de juntarnos, ser una piña más que nunca y ser más fuertes como equipo”, admitió Bartra, buscando la manera de superar la ausencia “del mejor jugador del mundo”. “No va a ser fácil jugar sin él pero no nos queda otra. Le echaremos en falta, es nuestro mejor jugado”, dijo Busquets. “Lo sacarán adelante”, se escuchó a Bartomeu en el palco al conocerse el alcance de la lesión del argentino. La confianza existe en la misma medida que preocupa saberse sin Messi.

 

Messi comienza la cuenta atrás en vistas al clásico

MARTA TRILLO

Leo Messi no se permitió ni un día de descanso. Tras el percance del sábado por la tarde regresó el domingo por la mañana a la Ciudad Deportiva Joan Gamper para comenzar su recuperación de cara al clásico del 21 de noviembre. El argentino acudió sonriente junto a Luis Suárez a la sesión de entrenamiento convocada por Luis Enrique, previa al encuentro de la Champions, mañana frente al Bayer Leverkusen. La primera fase de la recuperación del 10 consistirá en tres semanas con sesiones de fisioterapia, para después volver a realizar trabajo de campo con un recuperador.

Si se cumplen las previsiones, en las próximas ocho semanas el Barcelona jugará sin su referente contra el Bayer Leverkusen y en los dos partidos ante el Bate Borisov en la Liga de Campeones; Sevilla, Rayo, Eibar, Getafe y Villarreal en la Liga y contra un rival aún por determinar en la Copa del Rey. Además, se perderá cuatro partidos clasificatorios para el Mundial de Rusia con la selección argentina. En total, 13 partidos antes de la cita en el Santiago Bernabéu.

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