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La perseverancia de Jaume

Cerca de cumplir 25 años, el portero castellonense debuta en Primera y se estrenará en la Champions ante el Zenit

Jaume junto a Yoel y Antonio Sivera en un entrenamiento
Jaume junto a Yoel y Antonio Sivera en un entrenamiento EFE

Destacar a una edad temprana en cualquier especialidad deportiva se ha convertido en los últimos tiempos en algo habitual. La precocidad en el fútbol tampoco resulta un hecho noticiable. Lo contrario si es relevante. Cerca de cumplir los 25 años, a Jaume Doménech (Almenara, Castellón) le ha llegado la oportunidad de realizarse el sueño de su vida, que en su cabeza rondaba la idea de que tardaba en llegar. O quizá no se cumpliría nunca. La fe en sí mismo y los tropiezos intrínsecos que conlleva todo bagaje vital y profesional, han convertido a Jaume en lo que es hoy: portero del Valencia.

El camino hasta la élite ha tenido más espinas que rosas para Jaume. Se puso sus primeros guantes en su localidad natal, Almenara, bajo las órdenes del Forment, ícono del valencianismo de los 70. Se formó en la cantera del Villarreal, de la que salió en edad cadete entre lágrimas para marchar al Onda, un club de la Regional Preferente castellonense. Regresó al Villarreal para enrolarse en el equipo C en Tercera. En dos años en el segundo filial amarillo apenas dispuso de partidos, chocando el fuerte carácter de Jaume con el del entrenador, Molina, exportero del Dépor y Atlético Madrid.

Hizo las maletas de nuevo para fichar por El Palo, equipo malagueño de la Tercera andaluza en el cual permaneció medio curso. Requerido por el entrenador Nico Estévez, fichó por el Huracán Valencia, dando el salto a la Segunda B. Apenas dispuso de dos partidos bajo los palos. Paradójicamente, Nico Estévez fue contratado por el Valencia para dirigir a su filial y propuso a Jaume firmar por el Valencia Mestalla donde encontró la estabilidad y regularidad deseada en los dos últimos cursos. "Jaume es perseverante, ha creído en sí mismo. Las veces que ha sido capaz de levantarse y salir adelante", destaca Juan Carlos Garrido, exentrenador del Villarreal, Betis y Brujas, recordando al chaval que tuvo en la escuela del Villarreal cuando él era su director y que supo apreciar sus cualidades. "Ha sabido sacar provecho de sus posibilidades. Es un portero rápido ágil, valiente e intenso", entiende Garrido, actualmente pendiente del fútbol español y europeo tras dejar al club egipcio del Al-Ahly.

Jaume es perseverante, ha creído en sí mismo. Ha sabido sacar provecho de sus posibilidades. Es un portero rápido, ágil, valiente e intenso

Juan Carlos Garrido, exentrenador de Villarreal y Betis

Las desgracias ajenas han propiciado que Jaume esté viviendo la semana más apasionante y crucial de su vida. La lesión de ligamentos de Diego Alves producida en la última jornada de la temporada pasada, obligó a la entidad de Lim a fichar un nuevo guardián para su portería. La dirección deportiva encontró en Mathew Ryan de 23 años el sustituto temporal del guardameta brasileño. El Valencia pagó siete millones al Brujas por el internacional australiano que ha despertado certezas y dudas a la vez con sus actuaciones ante el Mónaco en la previa de la Champions. Yoel, el portero fichado la temporada anterior al Celta por 1.7 millones de euros y con un año de experiencia en Primera, partía como segundo de Ryan. A Jaume, con apenas bagaje forjado en los campos de Tercera División y Segunda B, le quedaba un papel testimonial como tercer portero hasta el regreso de Alves.

Con trabajo y constancia, Jaume supo ganarse el favor de Nuno. El técnico portugués nunca ha visto a Yoel como portero de garantías para Valencia. En las seis ocasiones de que dispuso el curso pasado el pontevedrés de defender el marco che, dejó desazón en el técnico portugués. La lesión de menisco de Ryan acaecida en la segunda jornada de Liga ante el Dépor, obligaba a reinventar de nuevo temporalmente la portería del Valencia. El sábado ante el Sporting, consecuente con su idea, Nuno otorgó el puesto a Jaume.

El castellonense le respondió con una soberbia actuación con ocho intervenciones de mérito que sostuvieron y alzaron al Valencia a la victoria. Tras su última parada en el Molinón, tras la cual concluyó el partido, Jaume apretó los puños y los dientes mientras recibía el abrazo agradecido de sus compañeros. Era el momento largamente esperado por Gat (gato) de Almenara como es conocido. Al día siguiente el Valencia oficializaba su renovación hasta 2018, pactada anteriormente por expreso deseo de Nuno. Hoy, Jaume, hará su estreno en la Liga de Campeones, en la semana de su vida.