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Fabio Aru: “Usaba la bici para ir a jugar al tenis y al fútbol”

El ciclista italiano, ganador de la Vuelta, llegó tarde al ciclismo: dice que lo que más le costó fue aprender a rodar en el pelotón

Agradece a Mikel Landa haberse sacrificado por él

Fabio Aru, vencedor de la Vuelta Ampliar foto
Fabio Aru, vencedor de la Vuelta, posa después de la entrevista EL PAÍS

En el hotel del Astana, las azafatas de la Vuelta desayunan donuts. El director del equipo kazajo, Giuseppe Martinelli, no se despega del teléfono. Vinokúrov, el boss, se pasea con el chándal del equipo. Rostro relajado, pero muy serio. Fabio Aru (San Gavino Monreale, Cerdeña, 1990) aparece junto a su jefe de prensa, Geoffrey Pizzorni. Tiene una sonrisa de niño bueno y transmite serenidad. Oculta el cansancio detrás de una mirada de felicidad. Dice que el día que más pronto llegó al hotel fue a las 00.30. Los traslados han sido muy largos en esta Vuelta. A sus 25 años, Aru celebra su primera Vuelta. Empezó muy tarde con el ciclismo (a los 14 años todavía jugaba al tenis, entre los 15 y los 18 hacía mountain bike y ciclocross) y con 18 estuvo a punto de dejarlo. “No le veía el sentido a tantos sacrificios”. A los 15 minutos de charla, hay que cortar la conversación para dejar sitio a otro periódico.

Pregunta. ¿Con qué soñó anoche?

Respuesta. Con pasar unos días tranquilo en casa…

P. ¿Lo primero qué ha pensado esta mañana al despertarse?

R. En desayunar, estaba muerto de hambre.

P. ¿Qué hace cuando no consigue dormirse?

R. Leo noticias en Internet, curioseo en Twitter e Instagram.

P. ¿El SMS que más le ha hecho sonreír tras ganar la Vuelta?

R. El de un amigo que me dijo que después de la boda y del nacimiento de sus hijos, mi victoria ha sido su emoción más grande. También me ha hecho ilusión el mensaje de Matteo Renzi [presidente del Gobierno italiano].

P. ¿Qué le dijo Purito ayer?

R. Te odio, pero te quiero… Estaba contento por mí, me dio un montón de abrazos. Estos días me decía que, aunque no llegara a ganar la Vuelta, estuviera satisfecho porque llegar tan en forma al final de una temporada no es fácil y porque llevar la responsabilidad de ser el líder del equipo siempre genera presiones.

Yo tampoco creía que Dumoulin cedería. Ha estado muy fuerte, ha ganado en la montaña a Froome y Purito, se paseó en la crono…"

P. ¿Ha sentido presión?

R. No la sufro. Corro con presión desde que soy sub-23, me acostumbré a ser líder y no me condiciona.

P. ¿Qué dificultades le ha supuesto llegar tan tarde al ciclismo?

R. Sufrí al principio para rodar en grupo. En mountain-bike y ciclocross iba prácticamente solo y de repente me encontré con la carretera y el pelotón. Con el paso del tiempo he ganado habilidad.

P. ¿Qué ha tenido que aprender más rápido?

R. A estar lejos de casa. Ha sido lo más duro. Llevo seis años fuera y vuelvo a Cerdeña dos semanas al año. Esa es mi mayor dificultad.

P. ¿Por qué dejó la mountain-bike y el ciclocross?

R. Porque cuando me concentraba con la selección de ciclocross todos me decían que iba bien en carretera y que era un buen escalador. Mis características no se adaptaban mucho al ciclocross, no soy un corredor muy potente, era muy flaco para eso.

Soy un ciclista con garra, meticuloso y profesional en los detalles. Me gusta tenerlo todo controlado y me gusta recordarlo porque es la característica de  Contador, mi ídolo"

P. Todos decían que Tom Dumoulin no perdería el maillot rojo en la última etapa. ¿Había algo que a usted le hiciera pensar lo contrario?

R. No, yo tampoco creía que cedería. Ha estado muy fuerte, ha ganado en la montaña a Froome y Purito, se paseó en la crono… Lo que sí me repetía es que las carreras por etapas no se acaban antes de la última. Dumoulin ha ganado mucho en la crono y yo en las subidas; y la de Cercedilla era una etapa para mis características.

P. ¿Ganó la Vuelta en la crono de Burgos?

R. Fue muy importante, pero yo no estaba contento con el tiempo que me metió [1m 53s]. Tengo que trabajar para mejorar las contrarreloj. No haber perdido más de la cuenta sí que me ayudó.

P. ¿Después del esprín de Dumoulin del viernes, creía que iba a desfondarse así el sábado?

R. El viernes me equivoqué yo al no salir rápido a su rueda… no perdí tiempo, intenté limitar los daños.

P. ¿Pero se acostó pensando que no había nada que hacer?

R. Dumoulin iba muy fuerte, al principio igual no se le tenía muy en cuenta… , pero siempre ha estado allí.

El ciclismo es alma y cabeza. Cuando vas a mil haces esfuerzos que rozan lo imposible y ahí lo que marca la diferencia es quién sabe sufrir más"

P. Tiralongo siempre ha sido su brújula, ¿en quién se apoyó cuando tuvo que abandonar la Vuelta?

R. Ha sido un golpe muy duro para mí, tiene experiencia, sabe leer las carreras. Perdí un apoyo. Busqué hacerme fuerte buscando el apoyo de todos mis compañeros.

P. Gana la Vuelta cinco años después de Vincenzo Nibali, que entonces tenía su edad. ¿Qué tiene usted más que él?

R. Vincenzo ha demostrado que está en la elite del ciclismo, yo estoy intentando crecer. No estoy a su nivel, pero las ganas de trabajar y la constancia que tengo me harán mejorar.

P. ¿Qué tipo de corredor es?

R. Un ciclista con garra, meticuloso y profesional en los detalles. Me gusta tenerlo todo controlado y no descuidar nada y me gusta recordarlo porque es la característica de Alberto Contador, mi ídolo.

P. Su primera bicicleta se llamaba Easy Time… ¿Es verdad que la usaba simplemente porque con ella iba más rápido que andando?

R. Sí. Usaba la bici para ir a jugar al tenis y al fútbol, los deportes que practicaba. Y llegaba más rápido que a pie. Como mis padres nunca me compraron una moto, pues iba en bici. Luego ya empecé a apasionarme por el ciclismo, pero las primeras carreras las corrí con 15 años.

P. Es de los pocos deportistas con estudios, terminó el liceo clásico ¿elección u obligación?

R. Mis padres siempre han insistido mucho en la importancia de estudiar. Desde luego estaban más a favor del estudio que del deporte. El liceo clásico [el equivalente a la secundaria y el bachillerato español] fue una elección mía y acertada porque me enseñó a abrir la mentalidad y a razonar las cosas. No he podido ir a la Universidad porque era complicado compatibilizarlo con el ciclismo.

P. ¿El ciclismo es más táctica, técnica o alma?

R. Alma. Alma y cabeza. Cuando vas a mil haces esfuerzos que rozan lo imposible y ahí lo que marca la diferencia es quién sabe sufrir más. La cabeza te ayuda a prepararte para los sacrificios diarios.

Landa es muy, muy bueno, se ha sacrificado mucho por mí. Se merece mucho respeto y me dolió que dijeran que es un traidor"

P. ¿Cómo se aprende a sufrir?

R. Es algo que tienes dentro. Lo mío no ha sido fácil, los resultados que he conseguido son fruto del empeño y de la constancia. Quizás la etapa del Mortirolo [donde sufrió una pájara en el Giro de 2015] me ayudó el sábado pasado.

P. Me dijo un amigo ayer que usted le recuerda a Chioccioli por ese estilo desgarbado en la bici.

R. Mi ídolo es Alberto [Contador] y él es al que quiero emular.

P. Decía Martinelli que es un cabezota, que han discutido mucho, sobre todo en las tácticas de carrera y que si algo no le gusta, le pide que suba a su habitación… ¿En qué aspectos no han estado de acuerdo?

R. Tengo un carácter peculiar… cuando algo no me gusta lo digo, soy incapaz de ocultarlo. Puede ser bueno o malo, pero me gusta ser sincero y hablar las cosas. Si me equivoco, luego pido disculpas.

P. ¿Landa estaba más fuerte que usted en el Giro?

R. Landa es muy, muy bueno, se ha sacrificado mucho por mí este año, en el Giro y en la Vuelta. Se ha puesto a mi disposición y a la del equipo. Se merece mucho respeto y me dolió que dijeran que es un traidor. Todo lo que ha hecho lo ha hecho cumpliendo órdenes de equipo. A mí no me queda otra que darle las gracias y felicitarle.

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