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James no necesita pretemporada

El colombiano, titular ante el Betis, mezcla toque, delicadeza, potencia y arte

James celebra uno de sus goles al Betis. Ampliar foto
James celebra uno de sus goles al Betis. REUTERS

James no jugó en El Molinón porque su vuelta al cole se retrasó diez días. Como jugó la Copa América en junio, tuvo más vacaciones que el resto de sus compañeros y viajó directamente a China. Se saltó la primera parte de la gira (por Australia) y los primeros días de trabajo en Valdebebas. Intentó, eso sí, ponerse a punto algunos días antes de unirse al equipo como ilustraba a diario en su Instagram.

“Llegó sabiendo que iba un poco por detrás en la preparación respecto a sus compañeros, por eso no fue titular contra el Sporting. Claro que esa falta de preparación se puede compensar con la calidad, pero tomé esa decisión, fue una decisión técnica sin más”, explicó Benítez el viernes.

Efectivamente James compensa esa supuesta falta de preparación –en el campo ni se llega a apreciar- con la calidad. Contra el Betis sí jugó de inicio y dejó un pase de gol, un golazo de falta y otro de chilena. Entre otras muchas cosas. Sonriente, feliz y fresco como una rosa. Tiene toque, delicadeza, potencia y arte. Según lo requieran las jugadas. Y juega fácil.

Suave tocó la pelota para descolocar a la defensa del Betis y para que Bale cabeceara completamente solo en el minuto 2 (1-0). Con toda la potencia del mundo tiró un trallazo de falta que pegó en el segundo palo y dejó a Adán tiritando y el estadio boquiabierto. Con arte solventó un mal control a pase de Kroos dentro del área rival y se lo ajustó de una forma que consiguió rematar de chilena y firmar el 4-0. El Bernabéu se vino abajo.

La noche repartió alegrías para todos. Para Benzema, que volvía después de tres semanas de lesión. Marcó el 3-0, de cabeza a pase de Bale. Empieza así su carrera para cumplir el registro de 25 tantos en Liga que le ha pedido Benítez. Benzema jugó 52 minutos –no está todavía para los 90- y salió ovacionado por el Bernabéu. Keylor Navas también recibió la suya cuando paró un penalti a Rubén Castro. El guardameta titular espera que el tiempo corra a su favor y que el Madrid finalmente no fiche a De Gea. Mientras tanto, el público parece haberle declarado amor eterno. Aplausos recibió también Luca Modric y su registro de pases, corto, largos, con el exterior. Benítez ya puede respirar tranquilo. Su Madrid gana, golea y no encaja.

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