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Santander

Renault ultima su regreso a la Fórmula 1

El constructor galo está a un paso de recomprar Lotus

Gerard López. Ampliar foto
Gerard López. LAT

El anuncio del regreso de Renault como constructor al Mundial de Fórmula 1 es cuestión de tiempo, puede que horas o días. El acuerdo es total entre la marca del rombo y Genii Capital, la compañía que a finales de 2009 se hizo con el 70% de la escudería con la que Fernando Alonso logró en 2005 y 2006 sus dos títulos mundiales. La negociación languidece desde hace tiempo, años incluso, pero esta vez fructificará. Formula One Management (FOM), el promotor del certamen, ha dado su visto bueno para que la nueva estructura reciba la consideración de histórica a tenor de su palmarés, y se beneficie de las ventajas económicas que ello supone. Además, todo apunta a que formará parte del conocido como Strategy Group, del que ya son miembros Ferrari, Mercedes, McLaren, Williams y Red Bull, clave en el diseño de la F-1 del futuro. Mientras hay quien apunta que el entendimiento no entraría en vigor hasta 2017, lo más seguro es que el fabricante francés ya participe a todos los efectos en el Mundial la temporada que viene.

Al margen de la cifra que deba abonarle directamente a Genii —empresa dirigida por Gerard López, un empresario luxemburgués de origen gallego—, Renault también deberá hacerse cargo de las deudas que el equipo ha ido arrastrando en los últimos años, que a día de hoy superan los 400 millones de euros. Falta saber cómo quedará articulada la estructura, pero todo apunta a que Cyril Abiteboul, director deportivo, desempeñará un papel muy preponderante.

Durante el pasado Gran Premio de Hungría, último parón del calendario antes del verano, trascendió que Renault había decidido poner fin a su vínculo con el campeonato World Series —el que Carlos Sainz ganó en 2014—. Este movimiento se entiende dentro de la lógica empresarial que llevaría de vuelta a la empresa a concentrar todos sus esfuerzos en la F-1, donde, por lo demás, vive una de las etapas más convulsas de su historia como motorista de Red Bull y Toro Rosso. Las críticas de ambas al pobre rendimiento ofrecido por el propulsor galo han sido una constante a lo largo de los meses que llevamos de competición, llegando a recrudecerse en según qué momentos.

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