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España se queda a medias, cae ante Brasil y se complica la clasificación

La selección de Quereda sorprende de inicio a La Canarinha, pero encaja el gol de la derrota cuando dominaba el duelo

Leire Landa lucha un balón con la brasileña Formiga. Ampliar foto
Leire Landa lucha un balón con la brasileña Formiga. USA Today

Una España sin complejos que cayó con todos los honores. De más a menos a la selección le dio tiempo a todo: a dominar a la todopoderosa Brasil, a encajar un gol cuando mejor estaba, a sufrir la superioridad rival y a tirar de carácter y orgullo para rozar un empate cuando ya no le quedaba nada más. Un punto tras dos partidos que complica una clasificación que se decidirá en el último duelo, el miércoles frente a Corea.

Brasil, 1-España, 0

Brasil: Luciana; Fabiana (Poliana, m.77), Monica, Rafaelle, Tamires; Andressinha, Thaisa (Darlene, m.60), Formiga; Andressa, Cristiane (Fernandes, m.89) y Marta.

España: Ainhoa Tirapu; Celia Jiménez, Marta Torrejón, Irene Paredes, Leire Landa; Vicky Losada, Virginia Torrecilla (Sonia Bermúdez, m.77), Vero Boquete; Alexia Putellas, Natalia Pablos (Silvia Meseguer, m.71) y Marta Corredera (Priscila Borja, m.70).

Gol: 1-0. M.44. Andressa remata tras salvar Celia en la línea de gol su primer disparo.

Árbitra: Carol Anne Chenard (Canadá). Amonestó a Leire Landa y a Fernandes.

Olympic Stadium de Montreal.

El experimento de Ignacio Quereda contra Costa Rica no salió bien y el técnico tomó nota. Salió España con un hambre descomunal. Tanto que la novata parecía por momentos Brasil. Fiel a su estilo, La Roja se hizo con el balón y masticó las jugadas con una solvencia digna de una veterana. Enfrente La Canarinha no era el equipo que aspira a todo en este Mundial: sin rastro de Marta y sus cinco balones de oro, y poco de Formiga, la extraordinaria centrocampista de 37 años a la que no se le acaba el carrete.

Los cambios en el once enchufaron a España. Sobre todo por la presencia de Virginia Torrecilla, extraordinaria mediocentro, muro y muelle del equipo. La mejor del partido. Ante la mirada atónita de Brasil, la mallorquina se anticipó a todo y ofreció siempre una oración subordinada al discurso de España. Ahí cogía el relevo la velocísima Marta Corredera, una pesadilla para Fabiana, un martillo incansable para la zaga rival. Dos talentos descomunales, dos futbolistas brillantes que dejarán el Barcelona, vigente campeón, la próxima temporada. La Liga se les queda pequeña.

La primera ocasión clara la tuvo Natalia Pablos. La delantera del Arsenal volvió a la punta, su posición natural, y España lo notó. Alexia le mandó un balón larguísimo al espacio y la madrileña se citó con Luciana. Su tiro forzado se fue desviado. La superioridad española se tradujo en nerviosismo rival. A punto estuvo de marcarse en propia puerta Rafaelle después del enésimo envío al área de Marta Corredera. Pero cuando lo difícil estaba hecho, cuando más maniatada se vio Brasil, Andressa Alves dio el zarpazo a dos minutos del final de la primera parte. Ganó la espalda a la defensa rival, con una mala salida de Ainhoa incluida, y con la punta envió el balón a portería vacía. Corrió y llegó Celia, pero su despeje forzado en la línea de gol le dio una nueva oportunidad a la atacante, que esta vez no falló. Un error que desmereció una primera parte de museo.

Con el gol antes del descanso Brasil se sacudió el dominio el resto del partido. Se hizo con el balón y en ocasiones rozó el acoso. España pagó el gran esfuerzo de los primeros 45 minutos. Se lo jugó todo a su inicio fulgurante y le salió mal. El equipo de Vadão puso en marcha la maquinaria desde el principio con ocasiones de Andressa, Marta y Formiga. También intensificó la presión al tiempo que España se desfondaba.

Se lucía por momentos Brasil, se empezaba a gustar Marta, que ejecutó una virtuosa ruleta. Andressa, por su parte, exigió a Ainhoa la mejor parada de la noche. Falló en el gol, pero se resarció con un vuelo precioso para despejar a córner el potente disparo de la brasileña. A España solo le quedó entonces tirar de hambre y ese tipo de intangibles, con la energía bajo mínimos. Natalia rozó el gol tras rematar un centro de Priscila Borja, que sustituyó a Corredera. También entraron Meseguer y Sonia. El partido se abrió y ahí apareció Vero Boquete, intermitente en Canadá. La capitana recibió una gran asistencia al espacio de Sonia, recortó y, cuando se relamía, apareció Tamires para robarle el balón. Luego Irene se topó con el palo. No era el día. Tampoco parece que sea el Mundial.

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