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El Barça tritura al Unicaja

Tomic y Satoransky lideran el vendaval blaugrana, tan eficaz en el tiro como en la defensa (91-60)

Deshaun Thomas, ante Carlos Suárez. Ampliar foto
Deshaun Thomas, ante Carlos Suárez. EFE

El Barcelona arrolló al Unicaja en el primer partido de una semifinal en la que no se presagiaba una diferencia tan abismal. El equipo andaluz deberá mejorar exponencialmente si desea mantener alguna posibilidad, al menos para mostrarse competitivo. No lo fue en el primer duelo en el Palau, desbordado por la exuberancia del juego blaugrana (91-60). Tomic y Satoransky lideraron el festival de su equipo.

La escuadra de Xavi Pascual se suelta a medida que sus rivales se difuminan ante su entramado defensivo. Tomic encuentra espacios en el interior de la zona, fluyen con alegría las circulaciones de balón de los blaugrana y sueltan la mano desde larga distancia su batallón de triplistas, ahora Thomas, luego Abrines o Navarro, también Marcelinho, Oleson, Satoransky, Lampe y hasta Hezonja. Sumaron 13 triples con un 48% de acierto, adobado con un 69% en tiros de dos.

BARCELONA, 91; UNICAJA, 60

Barcelona: Satoransky (14), Oleson (12), Deshaun Thomas (12), Lampe (6), Tomic (13) –equipo inicial-; Doellman (2), Hezonja (5), Marcelinho (12), Abrines (5), Navarro (8), Pleiss (2) y Nachbar (0).

Unicaja: Granger (7), Vasileiadis (5), Kuzminskas (4), Caleb Green (7), Golubovic (2) –equipo inicial-; Gabriel (3), Markovic (6), Toolson (7), Will Thomas (2), Carlos Suárez (0), Fran Vázquez (10) y Stefansson (7).

Parciales: 23-11, 26-18, 30-15 y 12-16.

Árbitros: Conde, Perea y Peruga.

Palau Blaugrana. Unos 5.500 espectadores.

Primer partido de la semifinal de la Liga Endesa. El segundo encuentro se disputa el domingo, de nuevo en el Palau Blaugrana (12.40, Esport3).

El Unicaja, fuera de onda, se empantanó en el Palau. Sus pívots sólo dieron alguna señal de vida cuando apareció Fran Vázquez, salido desde el banquillo. De Caleb Green, Will Thomas y especialmente de Golubovic, apenas hubo noticias. Sus tiradores tampoco lograron ganar buenas posiciones, casi siempre incomodados por algún jugador azulgrana. Naufragaron incluso desde la línea de tiros libres (10 de 20).

La puntería de los blaugrana se afinó a medida que se agrandaron las diferencias en el rebote, en la rapidez en las transiciones, en las asistencias… Todo a favor del equipo de Xavi Pascual. En el descanso ya dominaba por 20 puntos, hacia el final del tercer cuarto, por 36. Joan Plaza no acertó a frenar la hemorragia de su equipo. El último cuarto se convirtió en un apéndice sin mayor interés competitivo, con todas las mentes y las piernas puestas ya en el segundo partido de la serie, este domingo de nuevo en el Palau Blaugrana.

El Barcelona trituró a su rival de tal forma que hizo incluso pasar desapercibido el discreto rendimiento de Doellman, Nachbar y Pleiss. El ritmo y el acierto del resto de sus compañeros propulsaron al equipo ante un Unicaja que no pudo salir del Palau Blaugrana más que con el propósito de enmienda que le permite una serie en la que cada partido es una nueva oportunidad. La necesita el equipo de Joan Plaza.

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