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Una dictadura que viene y dos despedidas

Gala León, en su presentación como seleccionadora. Ampliar foto
Gala León, en su presentación como seleccionadora.

19/03 Jueves

La capacidad de la clase política para decir barbaridades suele aumentar en tiempo electoral. Este año, en que vamos a ir a las urnas casi cada dos meses, la posibilidad de encontrarte con frases de esas que ponen en duda el sentido común de sus protagonistas y, de paso, ofenden nuestra inteligencia, es ciertamente elevada. La última ha llegado con la firma de Dolores de Cospedal, secretaria general del PP. En la cada vez más evidente estrategia del miedo que está llevando a cabo el partido de la gaviota para atacar a Podemos, tenía que llegar el día en el que se pasaran unos cuantos pueblos. “También se llega a las dictaduras a través de elecciones” ha dicho DdC. Que dicho de otra forma, si votáis a esos, esto termina en un régimen totalitario. Estamos en el mes de marzo y las elecciones generales serán probablemente en noviembre. O sea, que quedan ocho meses. Si al comienzo de la primavera ya estamos en este nivel de amenazas, no quiero ni pensar lo que vamos a tener que escuchar en pleno otoño. Corea del Norte va a terminar siendo un paraíso en comparación con lo que nos espera si no les apoyamos en su cruzada contra los malignos.

Alguien que merece mucho más ser escuchado es Rafa Nadal. Siempre templado y reflexivo, me llama la atención la contundencia con la que, a partir de unas palabras suyas, ha vuelto a la palestra el asunto del nombramiento de Gala León. “Es como si yo dirigiera un hospital” ha dicho hoy mismo. Traducido, esta señora sabe de tenis lo que yo de medicina. O sea, nada. El tiempo, en lugar de ir limando asperezas, parece que ha radicalizado las posturas entre jugadores y federación, y la solución cada vez parece más complicada. Si Gala termina fuera, la federación queda en mal lugar, sometida a la opinión de los jugadores. Si le mantienen, ¿con qué jugadores se podrá contar en la próxima eliminatoria?. Porque lo de Nadal parece un órdago de donde solo pueden salir, como en el mus, ganadores y perdedores. Y eso, cuando hablamos de partes de un equipo, no suele ser nada bueno.

Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del Madrid, con el gerente del Atlético, Clemente Villaverde, tras el sorteo de Champions. ampliar foto
Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del Madrid, con el gerente del Atlético, Clemente Villaverde, tras el sorteo de Champions. EFE

20/03 Viernes

Si ayer fue el día del padre, hoy es el de la Felicidad. Y también el del sueño. Mañana, el de la eliminación de la discriminación racial, el día Forestal Mundial, el Europeo de los Archivos, el día Mundial de la Marioneta, el de la Poesía y el del Síndrome de Down. Pasado, el del Agua, y así podríamos seguir. No sé, pero creo que se nos está yendo un poco de las manos esto de los días de, que habiendo tantos, corren el peligro de perder significado por saturación. El caso es que hoy es de la Felicidad, y en un guiño al calendario, se ha celebrado el sorteo de los cuartos de Champions, que ha dejado bastante contento al Barça, algo menos al Atlético de Madrid y casi nada al Madrid, que vuelve a tener que ir al dentista del Manzanares. Emilio Butragueño ha hecho su aportación a este día de la felicidad con una de esas máximas relativistas que suelen resultar un buen apoyo para los momentos donde pueda parecer que te golpea la mala fortuna. “Podría haber sido mejor, pero también podría haber sido peor”. Grande el Buitre.

Mientras tanto, el culebrón Final de Copa del Rey sigue su curso. Hoy se ha hecho pública la carta que conjuntamente han dirigido Barcelona y Athletic de Bilbao solicitando el Bernabéu como sede, lo que suena como un canto al sol (o ganas de joder con la pelota, que diría Serrat) pues ambos saben que no va a ser posible por la rotunda negativa del Real Madrid. Sigo pensando que el club blanco debería ceder el estadio, pues, pase lo que pase, es un ganar-ganar. Si todo trascurre como debería, sin líos, queda como un señor. Si pasa algo desagradable, los que quedan mal son los causantes de lo que ocurra e incluso el Madrid podría hacer un “veis lo que os decía” y a partir de ahí cargarse totalmente de razón para años venideros. Por cierto, ¿a qué espera la Federación para nombrar la sede y terminar con este asunto?

21/03 Sábado

¡Vaya, hombre! Se ha muerto Moncho Alpuente. Lo siento, como siempre que desaparece de escena gente que me ha hecho reír, pensar o las dos cosas a la vez. Personaje relevante del ambientillo madrileño de los 80, donde todo hay que decirlo, lo pasamos muy bien, a partir de entonces su voz y sus escritos siempre han despertado mi interés. Para soltar una carcajada, como cuando hizo aquel noticiario surrealista con el Gran Wyoming dentro del ¡Qué noche la de aquel año! de Miguel Ríos, o para reflexionar sobre los análisis que hacía sobre todo de Madrid y sus circunstancias. Nos cruzamos hace unas semanas en los pasillos de SER. Como solo nos conocíamos de vista, el dialogo fue breve y clásico. ¿Qué tal Moncho? Pues aquí, tirando. Desgraciadamente, su corazón ha dejado de tirar.

El base Steve Nash, en una imagen de 2014. ampliar foto
El base Steve Nash, en una imagen de 2014. AP

En Estados Unidos, Steve Nash oficializa su retirada, que ya lo era de facto desde hace dos años. Me encanta el titular del artículo de Robert Álvarez, Adiós a un ídolo para los ídolos, pues resalta una grandeza que no tiene que ver con los números sino con la herencia dejada. Nash ha sido un jugador extraordinario, de esos sobre los que nunca dejabas de apartar la mirada, pues sabías que con él en la pista, en cualquier momento algo inesperado podía ocurrir. Fue grande en muchos aspectos, abanderando un estilo de baloncesto trepidante cuyo mejor exponente fueron aquellos vertiginosos e inolvidables Suns de D´Antoni, un equipo que pasó a la historia sin necesidad de ganar un anillo. Pero si con esto ya sería suficiente para encumbrarle, su aportación al baloncesto se dispara al saber que fue ídolo y referencia para unas cuantas de las superestrellas de hoy, entre ellas Stephen Curry, una autentica maravilla de jugador. Despedimos a Steve Nash con un agradecimiento doble. Por lo que nos hizo disfrutar de este deporte y por lo que podemos seguir haciéndolo a través de sus reencarnaciones actuales.

22/03 Domingo

El PSOE ha ganado las elecciones andaluzas y el Barcelona ha ganado al Real Madrid en el clásico. Mis dedos me libren de analizar sesudamente ambos acontecimientos, teorizar sobre lo poco que una vez más se ha penalizado la corrupción, sobre lo mal que hay que hacer las cosas para perder 17 escaños estando en la oposición, el que un Albert triunfe en el sur o si Podemos ha podido más o menos de lo previsto. Tampoco quiero entrar en si el Madrid sale o no reforzado de una derrota o si el Barcelona ya tiene ganada media liga aunque lo haga gracias a una falta bien cabeceada y un pelotazo muy bien resuelto por un gran delantero centro, formas hasta hace poco contraculturales con su ADN. No, hoy es un día de ganadores y perdedores, por lo que simplemente me quiero centrar en los segundos y recomendar a todos aquellos que estéis en contacto con personas que ahora mismo se sienten mal, que les echéis una mano. Para ello recomiendo seguir los pasos dados en este manual, Así se consuela a un perdedor. Para los que tengáis prisa, resumo las ideas básicas: Siéntate junto al afectado, al lado, sin barreras físicas o comunicativas. Abraza a tu interlocutor, el contacto físico siempre es positivo. Déjale hablar sin mirar al reloj, el otro es quien dirige la conversación. Alarga los silencios. Ten empatía con el perdedor y no olvides que estás delante de una persona herida por la derrota de su equipo o la debacle de su partido político. Y sobre todo y por encima de todo, piensa que igual mañana el perdedor eres tú, por lo que aplica eso de "hoy por ti, mañana por mí".

Os dejo que he quedado con un madridista, sevillano y del PP.

Jeremy Mathieu celebra su gol ante el Real Madrid. ampliar foto
Jeremy Mathieu celebra su gol ante el Real Madrid. AFP

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