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El Córdoba destituye a Djukic

José Antonio Romero, técnico del filial, será su sustituto

El equipo lleva ocho derrotas seguidas y se encuentra a siete puntos de la salvación

Djukic, durante un encuentro del Córdoba
Djukic, durante un encuentro del Córdoba.

“Vamos a luchar hasta el final”. Así concluyó Miroslav Djukic la rueda de prensa después de que el Córdoba encajara su octava derrota consecutiva ante el Málaga. Ningún equipo se ha salvado del descenso en la historia de la Liga después de una racha tan negativa. En un intento postrero de revertir la situación, el consejo de administración del colista, encabezado por Carlos González, ha decidido la destitución de Djukic como técnico de la primera plantilla del Córdoba, último y a siete puntos de la salvación. José Antonio Romero, preparador del filial, se convierte en el tercer entrenador del Córdoba de manera interina en una temporada destinada a vivirse con intensa felicidad tras regresar a Primera 42 años después y que se está convirtiendo en toda una pesadilla.

Djukic ha completado 19 jornadas como entrenador del Córdoba. En todo este tiempo, tan solo ha sumado 14 puntos, el peor bagaje de toda la Primera División junto con el logrado por el Granada, penúltimo. El Córdoba ganó tres partidos (Athletic Club, Granada y Rayo Vallecano), empató cinco y perdió 12. Cuando Djukic sustituyó a Ferrer, el equipo andaluz estaba a un punto de la salvación. Ahora se encuentra a siete.

El conjunto solo ha logrado tres victorias en toda la temporada y solo suma 18 puntos

Djukic estalló tras la derrota de su equipo en el Camp Nou (5-0) en el último partido del pasado año y logró que el Córdoba reaccionara en las dos primeras jornadas de 2015, en las que logró el triunfo ante Granada y Rayo. El equipo se había reforzado con la llegada de hasta cinco fichajes de invierno de cierta entidad: Edimar, Krhin, Zuculini, Heldon y Bebé. Con esas dos victorias el equipo dirigido por Djukic salió de la zona de descenso y llegó a colocarse en la plaza 14.

Sin embargo, a partir del empate en casa ante el Eibar del pasado 16 de enero (1-1), el Córdoba no ha hecho sino encadenar derrotas.

Además, una serie de factores extradeportivos han venido a viciar mucho el ambiente en Córdoba. Ghilas, Bebé, Rossi y Khrin fueron expedientados por el club después de ser sorprendidos en un bar de copas tras caer derrotados ante el Valencia el pasado 21 de febrero, puesto que Djukic había ordenado una sesión de entrenamiento al día siguiente por la mañana. El incidente abrió una brecha entre el técnico y los jugadores expedientados. Dos de ellos, Bebé y Ghilas, fueron castigados con la suplencia en el encuentro siguiente ante el Espanyol, que el Córdoba perdió por 1-0 aunque jugó un buen partido.

El distanciamiento con los jugadores se hizo palpable tras la derrota ante el Valencia

Al mismo tiempo, una plaga destrozó los campos de entrenamiento de la primera plantilla, que se vio obligada a entrenar siempre en el estadio de El Arcángel. Tan grave fue el problema, que el Córdoba estuvo a punto de desplazarse a Sevilla para entrenar.

La situación se hizo insostenible a partir de la siguiente derrota ante el Getafe (1-2). El Córdoba ganaba a falta de dos minutos para el final y los madrileños remontaron en el alargue con los jugadores locales bajando los brazos. La grada estalló contra los futbolistas y el divorcio fue total entre hinchada y técnicos y plantilla.

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