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Marín: “Para mí no es ninguna sorpresa estar entre las mejores”

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Carolina Marín celebra el título logrado recientemente en Birmingham. AFP

Creció entre faralaes, zapateaos y bulerías, pero muy pronto se dio cuenta de que tenía más arte para la raqueta y dirigir la pluma, para un deporte al que ella, todo carácter, ha conseguido situar en el mapa de España. De un año a aquí, la vida de Carolina Marín (Huelva, 21 años) ha dado un giro extraordinario. Campeona mundial y europea, recientemente se coronó en el All England de Birmingham, la catedral del bádminton, el torneo de mayor prestigio. Mientras en China le piden autógrafos, aquí mantiene un pulso con la Federación por sus derechos de imagen. Su día a día transcurre al ritmo del cronómetro y su agenda se estrecha, pero ella lo disfruta: “Claro, lo he elegido yo”.

Pregunta. ¿Cómo asimila una chica tan joven un éxito tan repentino?

Respuesta. No paro, pero lo llevo bien porque es mi trabajo. Es lo que escogí en su día y estoy orgullosa de haber seguido por este camino. Mis padres siempre me dieron libertad. Empecé con el flamenco, pero al final opté por el bádminton y no me va mal.

Soy una privilegiada porque tengo una fortaleza mental innata"

P. Una jugadora de bádminton en las portadas. Hasta hace nada era impensable aquí.

R. Sería impensable para la gente que no me rodea y que sabe poco de este deporte. Yo y mi equipo teníamos un objetivo clarísimo, que era estar entre las mejores, así que para mí no es ninguna sorpresa. Tengo mucha confianza en mí misma y mis posibilidades. Lo que más alegría me produce son las felicitaciones de la gente. Hay personas que quieren conocer este deporte y practicarlo. Eso me enorgullece.

P. ¿Cómo es su día a día?

R. Lo tengo todo muy organizado. Me levanto a las 7.00, desayuno y entreno de 8.00 a 10.00; descanso un poco y vuelvo a entrenar de 12.00 a 14.00; y luego como y tengo una tercera sesión de 17.00 a 20.00. Al margen, los martes también tengo psicólogo y los jueves fisioterapia.

En España no tengo a cinco o seis rivales que me permitan crecer en los entrenamientos"

P. Ya es la cuarta del ránking mundial. ¿Cómo es eso de tutear en la pista a las chinas?

R. Allí es el deporte rey y son las mejores, pero ellas no me intimidan, para nada. El problema es que en España no tengo a cinco a seis jugadoras que me ayuden a crecer en los entrenamientos. En ese sentido tengo un déficit, pero yo aspiro a lo más alto.

P. ¿Cuál es la clave para poder competir a ese nivel?

R. Tengo mucha personalidad. La gente me dice que soy muy madura para mi edad y esto me lo ha aportado el deporte. Soy una privilegiada porque tengo una fortaleza mental innata y eso, en el deporte de élite, es esencial. Antes de venir a formarme a Madrid jamás pensé que estaría con un psicólogo y a día de hoy puedo decir que es uno de los aspectos más importantes. Mis dos grandes bazas son mi condición física y mi fortaleza mental. Me he encontrado con muchas situaciones complicadas, pero las he conseguido superar.

Carolina Marín, durante la final del All England en Birmingham. ampliar foto
Carolina Marín, durante la final del All England en Birmingham. REUTERS

P. Pero hace poco, en Alemania, se derrumbó.

R. Todo el mundo vio lo que ocurrió. Lo que ocurrió es que el árbitro es una persona más y se puede equivocar. En ese partido se equivocó porque para sacarte una tarjeta roja tienes que tener una conducta muy mala en la pista y yo jamás la he tenido. Me dijo que me la sacaba por pérdida de tiempo; por esa regla de tres me la debían sacar en todos los partidos a mí y a todas las jugadoras. Fue algo fuera de lugar y destrozó el partido, pero yo también asumo mi culpa porque debo ser responsable y superar ese tipo de situaciones a las que, sinceramente, nunca imaginé que podía llegar. De todo se aprende, y de eso también tengo que aprender.

P. Después lo compensó en Birmingham. ¿Qué significa ganar allí?

R. Es casi lo máximo. Era mi gran objetivo para esta temporada y lo he conseguido, así que he dado otro paso más. Es como un Mundial, o incluso más difícil, porque para una Copa del Mundo sólo se clasifican tres chinas, y para este torneo están las mejores del mundo. Salvando las distancias, puede ser algo similar a Wimbledon en el tenis. Es el más antiguo y en Inglaterra, la cuna del bádminton.

A la Federación se le ha subido a la cabeza el éxito. Yo he mantenido los pies sobre la tierra"

P. Ya ha logrado la triple corona: Mundial, Europeo y All England. ¿Cuáles son los retos ahora?

R. Me queda toda la carrera por delante, muchísimas cosas por ganar aún. A corto plazo quiero revalidar el título mundial, en agosto, y más adelante el objetivo son los Juegos de Río. Iré a por una medalla.

P. ¿Para entonces se habrán arreglado las cosas con la Federación?

R. La pregunta debería hacérsela a ellos. En mi opinión son los que deben buscar las soluciones y arreglar el asunto. El deportista debe encargarse de entrenar y de competir, no de este tipo de asuntos.

P. Pero pretenden retener el 45% de sus derechos de imagen. ¿Quieren aprovecharse de usted?

R. Se les ha subido el éxito a la cabeza, algo que en teoría suele pasarnos a los deportistas. A mí en ningún momento me ha pasado, yo siempre he mantenido los pies sobre la tierra. Confío en que haya una solución más pronto que tarde. El principal problema llega porque hay un vacío y la Federación ha hecho mal las cosas. Nos ha impuesto una normativa y deberían haber dialogado antes con los deportistas. Hay un problema de comunicación, jamás ha habido comunicación entre la Federación y los deportistas, y ese debería ser el punto de partida. Debemos acercar las posturas, que ahora mismo están cada una en un extremo. Nos hemos reunido muchas veces, pero la cosa sigue igual.

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