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“Necesitábamos un título así para borrar el final del año pasado”

El vestuario del Madrid celebra la Copa como un impulso para el tramo decisivo de la temporada y un desquite de las últimas derrotas

Los integrantes del Madrid celebran el título en el vestuario. Ampliar foto
Los integrantes del Madrid celebran el título en el vestuario. EFE

Hay victorias que edifican y victorias que restauran. Pablo Laso estrenó su currículum como entrenador del Madrid con el triunfo en la Copa del Rey de Barcelona en 2012 y lo apuntaló anoche completando su triplete copero en el Gran Canaria Arena. Tres brindis y los tres ante el Barça. El refrendo a la regularidad competitiva. Antes de su llegada, el Madrid llevaba cuatro temporadas sin abrir las vitrinas, seis años sin conquistar una Liga, 18 sin jugar una final de la Copa de Europa y 19 sin ganar la Copa. En tres cursos y medio en el banquillo blanco ha logrado siete títulos —una Liga, tres Copas y tres Supercopas— y ha llevado a su equipo a 11 de las 14 finales posibles, las ocho últimas de forma consecutiva.

Desde que cayera en los cuartos de la Copa en febrero de 2103 no ha faltado a ninguna pelea por los trofeos. “Supimos mantener la cabeza fría para sacar adelante un partido muy complicado. Hoy no ha habido festival de triples, los dos equipos defendimos muy bien esa línea. Ellos dominaron el rebote, nosotros las asistencias y los tapones y, al final, los pequeños detalles dan la victoria y me voy muy contento”, explicó el entrenador con la mezcla de satisfacción y alivio que marca todas sus victorias. “Estoy en un gran club que pelea siempre por ganar y competir. Me enorgullece haber jugado 11 finales de 14 posibles. Cuando la temporada pasada todos hablaban de nuestro juego, un amigo me mandó un mensaje muy emotivo en el que me decía que nadie se acordaba de quién ganó el Mundial del 82, pero todos recordaban al Brasil de aquel torneo. Hay que seguir luchando y la fuerza de un grupo es saber levantarse cada día. Valoro el apoyo que tenemos de la directiva y me quedo con el trabajo de mis jugadores día a día. Necesitábamos tiempo para ir engrasando todas las piezas y el equipo va a más”, resumió tras el título.

Nocioni besa el trofeo de campeón. ampliar foto
Nocioni besa el trofeo de campeón. EFE

La canasta que finiquitó el combate la consiguió Sergio Rodríguez. “El hombre más caliente de toda la Copa había sido Rudy. Cuando recuperamos el balón se lo quedó él, intentó forzar un pick and roll y vio que le estaban defendiendo bien. Me la dio a la esquina, intenté hacerme un hueco para tirar, pero vi que había espacio y me metí para dentro… con mucho canguele. Pero salió bien. No se esperaban que hiciera una bandeja y menos con la izquierda. Nos hemos acostumbrado a jugar finales. Esto es lo que te da la experiencia, quizá años atrás lo hubiéramos perdido. Después de muchos momentos y también de palos, ahora estamos ganando”, rememoró El Chacho tras el partido. “Hacía 29 años que no se encadenaban dos Copas y es bonito hacer historia”, analizó Felipe Reyes. “Necesitábamos un título así para borrar el final del año pasado. Nos lo merecemos por la racha que llevamos. Hay que seguir esta línea”, completó el capitán madridista.

La canasta que finiquitó el combate la consiguió Sergio Rodríguez

“No se puede pedir más. El partido fue peleado como pensábamos, muy físico, pero supimos cerrarlo. Me olvidé del dolor. Podré cometer errores pero en momentos así mi carácter me ayuda. Esto no es nada, el año pasado se consiguió lo mismo y ahora es cuando hay que dar el paso adelante peleando la Euroliga para marcar la diferencia con respecto a la temporada pasada”, remató Nocioni, que superó su esguince de tobillo en semifinales para ayudar a la victoria con cuatro tapones, siete rebotes, 10 puntos y mucho temperamento en los momentos clave.

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