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Navidad, discursos y felicitaciones

Como cada semana, Juanma Iturriaga analiza los principales temas de la actualidad desde su peculiar óptica

Contador, junto a Oleg Tinkov, en julio de 2014. Ampliar foto
Contador, junto a Oleg Tinkov, en julio de 2014. AS

22/12 Lunes

Mira que este año estaba convencido, pero una vez más no me ha tocado la lotería. Me consuelo viendo las clásicas imágenes de bares y administraciones agraciadas, gente feliz, y me pregunto si a Carlos Fabra, ahora entre rejas, le habrá vuelto a tocar. Mientras los adorables niños de San Ildefonso iban repartiendo felicidad, un auto del juez Castro confirma que la Cristina real tiene que pasar por el banquillo, donde supongo se sentará al lado de su marido. Ni me alegro ni me dejo de alegrar, pero a la espera de lo que dictamine el juicio, la coartada de “ni vi, ni supe, ni participé” me sigue pareciendo lo suficientemente débil como para librarte de toda responsabilidad. El amor es ciego, dicen, pero no creo que lo sea tanto como para no preguntarte en ningún momento y durante años de donde salía tanta pasta, sobre todo si tienes que andar firmando papeles.

Como lo del Mundial de Clubes no da para mucho deportivamente, pues la superioridad del Madrid ha sido categórica, el universo tertuliano tiene que echar mano a otras cuestiones, como el supuesto desplante de Cristiano a Platini en la entrega de la copa. Me sigue sorprendiendo la capacidad para montar debates a partir de un gesto, una mirada, una suposición. Que si Ronaldo no le perdona su posicionamiento en lo del Tostón de Oro, que si estaba cabreado porque no había metido ningún gol, que si ya le había saludado antes, cualquier teoría es buena para pasar un rato de charla. Mucho más interesante me parece la entrevista a Contador donde explica su gran reto para el 2015, que no es otro que intentar ganar Giro y Tour. Tremendo desafío de un deportista que lucha por conseguir que su palmarés haga olvidar el negro episodio del chuletón. En un deporte tan relacionado con el dopaje, no tengo claro qué le costará más, el doblete o hacer borrar su traspié.

Termino el día escuchando una vez más With a little help from my friend en la maravillosa versión que hizo Joe Cocker. Siempre me cayó bien este tipo de voz ronca y resacosa que se acaba de apagar. Se ha marchado, pero siempre nos quedará su imagen sudorosa y el desgarro con el que cantaba mientras se contorneaba como si estuviese poseído por un demonio tipo El Exorcista.

23/12 Martes

Es bastante frecuente que cuando llegan estas fechas, alguien me pregunte sobre el Torneo de Navidad que durante tantos años se celebraba en el Pabellón del Real Madrid. No me extraña, pues forma parte de nuestra memoria colectiva deportiva. No hace falta decir que guardo grandes recuerdos de aquellas jornadas festivas donde no nos importaba quedarnos sin días de descanso como el resto de los equipos. Merecía la pena pues además de competir contra grandes equipos, el ambiente festivo/familiar que se vivía en el Pabellón resultaba entrañable. Siendo un torneo amistoso, se competía con fiereza y el público disfrutaba tanto de su equipo como de los grandes jugadores que venían con los rivales. Los carteles solían ser muy llamativos, y por aquí pasaron grandes universidades norteamericanas como North Carolina o Tennessee, selecciones como la URSS o Yugoslavia, rivales clásicos como la Yugoplastika, el Cibona, Aris de Salónica o Maccabi, otros más exóticos como el argentino Obras Sanitarias o el Sirio brasileño y algún que otro equipo español como Estudiantes o Joventut. Entre comilona y comilona, la gente llenaba las gradas, veía un par de buenos partidos de baloncesto y de paso se felicitaba las fiestas. Y si encima Sabonis rompía un tablero, mejor, pues una cosa más que contar a hijos y nietos.

Hoy ya no existe el torneo de Navidad, pero bueno, siempre nos podemos entretener con otro tipo de partidos. De ajedrez, por ejemplo. Con las blancas, Mariano Rajoy. Con las negras, Esperanza Aguirre. La partida se alarga desde hace unos cuantos años, pero no termina de cerrarse con un claro ganador. La ventaja parece llevarla las blancas, pues un enorme descuido de las negras, moto arrollada mediante, le hizo perder una torre. Luego tuvo que sacrificar un alfil al que ella llamaba Granados, y la partida parecía decidida. Pero Esperanza nunca pierde la idem, y ella sigue ahí, dale que te pego. Cuando pensábamos que estaba a punto de claudicar, ha cogido su reina, o sea, ella misma, se ha plantado en mitad del tablero y se ha jugado el todo por el todo. Aquí estoy yo, ha dicho, para lo que haga falta. Sí, ya sé que soy la peor selectora de personal del mundo mundial (en dura competencia con su rival, todo hay que decirlo) que bajo mi mandato en la Comunidad de Madrid camparon a sus anchas Ali Babá y los cuarenta ladrones, y que cuando me fui dije que era para siempre. Pero bueno, no nos pongamos picajosos. Pelillos a la mar y Espe a la alcaldía. ¡Qué cuajo tiene!, que diría mi madre.

24/12 Miércoles

Fernando Torres firma una camiseta del Atlético, el día que oficializó su marcha al Liverpool en julio de 2007. ampliar foto
Fernando Torres firma una camiseta del Atlético, el día que oficializó su marcha al Liverpool en julio de 2007. AFP

¡Qué nervios tengo!. En unas horas debuta el rey Felipe con su primer discurso navideño y no encuentro forma de relajarme. ¿Qué dirá? ¿Hablará de su hermana? ¿De su padre? ¿Habrá arbolito navideño de atrezzo? ¿Pedirá un referéndum para que el pueblo le legitime? ¿Se habrá afeitado u optará por un look hipster? Me asaltan tantas dudas que vivo sin vivir en mí. Pongo la radio para distraerme y entre expertos en Zarzuelogía y comunicación se cuela una noticia que barruntaba hace tiempo. Fernando Torres vuelve al Atlético de Madrid. El niño que ya no lo es lleva ya unos años sin encontrar la paz tan necesaria para un delantero y poco a poco su carrera ha ido menguando. Tanto que terminó en el Milán, cementerio de elefantes donde no se recuerda rehabilitación alguna de jugador veterano. Mientras tanto, el Atleti se quedó sin Diego Costa y añora un delantero de campo abierto que tan bien le va a su estilo. A la espera de conocer el estado y la finura de Torres, si hay un club donde puede recuperar la ilusión, tan necesaria cuando enfilas el último tramo de tu carrera, ese es su amado Atleti. Se juntan el hambre con las ganas de comer, por lo que a priori parece un movimiento satisfactorio para ambas partes.

(Cinco horas después) Nada. Ni referéndum, ni mención a la hermana, ni arbolito navideño. Otro estilo, otra energía, pero demasiadas generalidades. Y el decorado, ufffff, el decorado. A mí me da que tiene tantos asesores de imagen que al final, la suma resta. Y ese final con las fotos familiares…bueno, de parte de la familia, que ya se sabe como están las cosas. No sé, tendré que escuchar a Zarzalejos para que me traduzca lo que ha dicho. Mientras tanto y como es tradición en mi familia, antes de atacar el jamón que suele traer mi primo Manu, brindamos por los presentes y también por los ausentes, cuyo hueco se hace más grande en estas fechas.

25/12 Jueves

Hoy, 25 de Diciembre, día de Navidad, no se publicará ni El País ni este diario.

26/12 Viernes

Estos días son tiempo de paz y buenos deseos. Ahí está Mr. Cicuta, que ha hecho una declaración de amor a sus jugadores del Chelsea. “Soy feliz. Ahora tengo un grupo al que quiero. Y es importante que me sienta feliz con los que me rodean. Es algo que eché de menos por un tiempo”. Que tierno. Para que luego digan que no es capaz de amar. Algunos periodistas malpensados dicen que el ahora de la segunda frase y lo de echar de menos durante un tiempo es un recado para el Madrid. De verdad, hay que ser retorcido para pensar esas cosas y más de un personaje así, todo concordia, nada rencor.

José Mourinho, en un partido con el Chelsea. ampliar foto
José Mourinho, en un partido con el Chelsea. AFP

Paz y buenos deseos nos envían con sus mensajes deportistas y equipos a través de webs, youtubes y redes sociales. Las hay de todo tipo: acertadas, divertidas, emotivas, forzadas, acartonadas y hasta alguna que puede provocar cierto sonrojo. Las más desinhibidas, sin duda, las de los equipos de la NBA, que dejan el sentido del ridículo en el vestuario y se prestan a casi todo. Disfrazarse, cantar y lo que haga falta. No siempre les acompaña el acierto, pero incluso en esas que te hacen pensar que los creativos se han pasado con la cerveza, casi las prefiero a las institucionales, con el arbolito detrás y esos mensajes tan de cartón piedra.

Hablando de otras cosas, me pregunto como cada año por qué cuando llegan las fiestas, la gente tiene más tiempo, jóvenes y críos están de vacaciones y la familia se suele reunir, el fútbol español coge vacaciones. Y como cada año me vuelvo a contestar que al futbol español, la problemática y circunstancias del aficionado que asiste a los campos le trae al pairo. Calendario, horarios y precios no tienen en consideración facilidades o dificultades, pues el negocio ya no lo sustentan los que pasan por taquilla. Y si hay que jugar a las diez de la noche, o a las once, pues se juega. Y se cierra la liga por quince días cuando la gente tiene más tiempo libre, pues se cierra. Si el precio mínimo para ver un partido es de 60 euracos, pues el que no pueda que se quede en casa. No nos queda otra que envidiar a los ingleses, que hacen todo lo contrario.

Menos mal que nos reconforta saber que al mando de los dos partidos políticos tradicionales de este país se encuentran dos excelsos oradores que hoy mismo nos han regalado una par de discursos convincentes, llenos de novedades, plagados de veracidad, llamando al pan pan y al vino vino, sin arrimar el ascua a su sardina y evitando visitar lugares comunes. ¡Que tranquilidad da!

27/12 Sábado

Ya he comentado en más de una ocasión que suelo comenzar el día viendo los resúmenes de los partidos jugados durante la madrugada en la NBA mientras desayuno. Mi rutina comienza por los de los equipos donde juegan los nuestros, Chicago, Memphis y los deprimentes Knicks. Esta mañana me he llevado una sorpresa cuando en el resumen del Portland-Washington, el partido que me producía menor interés, creo ver a Victor Claver en la pista. Es tan fugaz la imagen que miro en las estadísticas y ¡sorpresa! ha jugado 16 minutos metiendo cinco puntos. Como dejé de tenerlo en el radar hace tiempo, ni sé la última vez que pisó pista. ¿Significará algo o habrá sido un regalo de Navidad? ¿Terminará su ostracismo? ¿Tendrá a partir de ahora minutos que den sentido a su estancia en la NBA? Con el Valencia atraviesa horas bajas, ¿no estaría mejor pasando el invierno con sol en lugar de viendo llover en Portland? Como decía en la mítica serie Enredo, todas estas preguntas y alguna más quedarán resueltas en próximas fechas.

Victor Claver y Jason Smith pugnan por el balón, en el partido que enfrentó al Portland y a los Knicks. ampliar foto
Victor Claver y Jason Smith pugnan por el balón, en el partido que enfrentó al Portland y a los Knicks. USA Today Sports

Hoy, aunque sea 27, es el día de la Gala del Inocente Inocente. El objetivo de este año es recaudar fondos para la lucha contra el cáncer infantil y su problemática no sólo en lo que se refiere a los niños enfermos sino también sus repercusiones familiares. Mientras ensayamos y vemos las inocentadas de este año, me pregunto si no se produce en estas fechas una sobredosis de llamadas a la solidaridad que pueden terminar agotando la atención y los bolsillos del personal y si no sería más efectivo que en lugar de concentrarlas casi todas en una época del año que parece propicia para mover conciencias, las repartiéramos durante todo el año. Esperemos que aunque llegamos casi los últimos, podamos lograr una cifra que permita ayudar a un buen número de personas y proyectos tan necesitados de financiación.

28/12 Domingo

Estoy un poco derruido físicamente pero muy contento. La Gala, que terminó a las tantas, fue todo un éxito, en lo que se refiere a recaudación (más de un millón trescientos mil euros) y también de audiencia, que a mí particularmente me parece secundario pero que a la hora de asegurar una nueva edición tiene su importancia. A la satisfacción de lo conseguido se une mi orgullo por formar parte de un programa que año tras año y pesar de aparecer una sola vez en 365 días, demuestra que sigue teniendo su huequito en el corazón de un montón de gente y que les hace seguir colaborando, sean tiempos venturosos o difíciles como los actuales. Desde aquí muchísimas gracias a todos.

También como todos los años, el baloncesto intenta aprovecharse del parón futbolístico y programa para este domingo el clásico entre Barcelona y Real Madrid por La 1 y en horario vespertino. Gana el Barcelona y sufre el Madrid, que ha pasado del éxtasis al padecimiento en pocos meses. Como no quiero repetirme lo escrito para el papel, mi reflexión aquí va por otros derroteros que el estado de los dos grandes y se centra en la calidad del juego mostrado. En una fecha como esta y colocado en un buen escaparate, propició que se pusiesen delante del televisor espectadores no habituales (el partido quintuplicó audiencias habituales del resto de fines de semana). El momento publicitario era inmejorable pero no fue aprovechado pues el partido fue bastante malo, sobre todo en el segundo tiempo. Una pena, pues sigo pensando que nada promociona mejor al baloncesto que el juego, y este resultó deficiente.

2014 está a punto de ser historia. Sospecho que no le vamos a echar mucho de menos.

Feliz 2015 para todos.

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