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“Al principio me faltaba el aire en los entrenamientos de Simeone”

El delantero del Atlético afronta el primer duelo europeo en la piel de un suplente

Griezmann posa con un balón, en el Cerro del Espino. Ampliar foto
Griezmann posa con un balón, en el Cerro del Espino.

Antoine Griezmann (23 años, Mâcon, Francia) sonríe cuando se le pregunta cuánto tiempo tarda en trazar esa cuidada y modernita raya al lado que gasta. En San Sebastián, los críos imitaban sus crestas. “Hay que cuidar la imagen y me gusta cambiar”, bromea. Sus brazos y sus manos están forradas de tatuajes. “Soy religioso, llevo a la Virgen María, a Cristo, las letras de mi familia y OP, que quiere decir esperanza”. Los 32 millones que pagó el Atlético a la Real le convirtieron en el fichaje estrella de la Liga, pero aún no se ha consolidado como titular. “El Cholo no tiene compromiso con nadie y eso está bien, aquí juega el que lo hace bien para el equipo”.

Pregunta. ¿Por su estatura (1,75) siempre ha tenido que demostrar más?

Respuesta. Debuté con cuatro años en el club de mi pueblo, pero hacía pruebas en casi todos los equipos de Primera División franceses y siempre me daban la misma repuesta; ‘eres demasiado pequeño’. Hasta que Éric Olhat, ojeador de la Real Sociedad, me vio en un torneo. Cuando nos estaban dando las medallas me dio un papelito y me dijo que no lo abriera hasta que llegara. Tenía un número de teléfono y llamé. La Real quería ficharme y no dudé, aunque tenía 13 años.

P. ¿Tiene algo que decir a aquellos que le rechazaron?

R. Yo siempre quería jugar mi futbol, disfrutar en el campo como hacía con mis amigos. Ahora puedo decir que gracias a aquellos que no me quisieron, estoy en un gran club, en la mejor Liga del mundo y jugando en la Champions. Mire Valbuena, también bajito, un jugador importante ahora en la selección de Francia. Eran los criterios de antes, se buscaban chicos muy físicos. El camino es el trabajo y el esfuerzo, da igual la estatura.

P. ¿Echa de menos Donosti?

R. Sí, echo de menos a los amigos, hice muy buenas relaciones con los compañeros y sus familias. Aquí, les estoy conociendo todavía.

P. ¿Cómo fue aquello de disfrazarse de Papa Noel en el vestuario?

R. Quería tener un detalle, llevábamos un año muy bonito y les llevé un regalo a todo el plantel, eran más amigos que compañeros.

Me gusta el rap porque cuenta lo que pasa en la calle. Me aprendo las letras”

P. El uruguayo Carlos Bueno, que fue compañero suyo, le ha hecho de puente para acercarse al Cebolla Rodríguez.

R. Sí, Carlos siempre me ha protegido y me ha dado consejos, pasé un año muy bueno con él cuando ascendimos con la Real a Primera. Me llevo bien con los uruguayos porque suelo tomar mate y les hago bromas hablando con el acento de ellos.

P. Los uruguayos son muy competitivos.

R. En general todos los sudamericanos siempre quieren ganar, tienen ese gen que en Europa no hay de jugar siempre con intensidad.

P. Pues en el Atlético tiene unos cuantos sudamericanos.

R. Sí y se nota, el Atlético es darlo todo en el campo.

P. Bueno, el Cebolla… ¿Le atraen las personalidades revoltosas?

R. Me gusta estar alegre, hacer reír a la gente, soy un chico que vivo feliz y así trato de estar en el vestuario y en el campo.

P. ¿Qué le trasmite el rap?

R. Escucho mucho rap francés y americano, también cumbia, bachata y reggaeton, pero sí, en mi coche suena el rap. Los raperos siempre hablan de sus vidas y lo que pasa en la calle, me gusta Booba y uno que va a salir ahora que se llama BiG BeN, que me ha recomendado Benzema. A veces hay canciones que me recuerdan a lo que he vivido de pequeño. Intento escuchar, leer y aprenderme las letras.

Griezmann celebra junto con Koke el gol de Raúl Garcia en el derbi ante el Real Madrid. ampliar foto
Griezmann celebra junto con Koke el gol de Raúl Garcia en el derbi ante el Real Madrid. AFP

P. ¿Y usted qué hacía de pequeño?

R. Iba con un balón a todos los lados, en el colegio no era muy bueno. Estaba en la calle hasta que me dejaba mi madre porque podía jugar al fútbol. Por la noche, lo hacía en un pasillo largo de casa.

P. La noche le costó una sanción de un año sin jugar con la selección francesa.

R. Aprendí mucho de aquello, para mí está olvidado, ahora cuido más mi cuerpo.

P. Montanier le ayudó a regresar a la selección hablando con Deschamps.

R. Montanier siempre me dio confianza y se lo agradezco mucho. Ahora necesito marcar un gol para tener más confianza. El año siguiente de la marcha de Montanier de la Real marqué 16 goles y fue porque me enseñó a tener llegada y a leer los espacios.

P. Es el fichaje estrella del Atlético, pero aún no es titular. ¿Qué le está costando más?

R. Creo que el cambio de sistema y de filosofía, en la Real no se jugaba con tanta intensidad, jugaba por la izquierda y ahora lo hago más por dentro, es acostumbrarme, sé que la gente espera más de mí y voy a darlo todo en cada partido. Pero no siento presión, porque para mí el fútbol es un juego y trato de disfrutarlo.

De pequeño iba con un balón a todos los lados; en el colegio no era muy bueno”

P. ¿Le costó adaptarse al ritmo tan exigente de los entrenamientos?

R. Sí, pero ya se me ha pasado mucho el agobio que tenía por ello. Al principio me faltaba el aire y las piernas me pesaban. Lo que más me ha sorprendido es la intensidad y la concentración que pide Simeone en los entrenamientos.

P. A usted le quería el PSG, el Mónaco, varios clubes grandes de la Premier, ¿por qué el Atlético?

R. Porque vinieron hasta Lyon a hablar conmigo, me querían sí o sí y sabía que venía a un gran club con una gran afición. Es un club grande de España, que está recuperando su prestigio en Europa y a mí me gusta ganar partidos. Soy muy competitivo hasta en los rondós y en los partidillos de espacios reducidos siempre quiero ganar y hacer piques con los compañeros.

P. Hoy debutan en la Liga de Campeones, ¿le hablan mucho en el vestuario de la final de Lisboa?

R. No, hasta ahora solo se hablaba de la Supercopa y de la Liga. De la Champions toca ahora, lo primero es ganar en Grecia e intentar pasar la fase de grupos, todos sabemos que luego en los cruces todo es posible. Llevo poco tiempo, pero ya sé lo que es aquí el partido a partido porque El Cholo nos lo dijo en una charla.

P. ¿Qué opina de la renuncia de Ribéry a jugar con Francia?

R. Hay que respetar su decisión, yo no soy nadie para juzgarle, es muy bueno y muy importante para nosotros y él sabe que tiene las puertas abiertas.

P. ¿Se puede obligar a alguien a jugar en su selección como pretende Platini?

R. Esa opinión me la guardo para mí.

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