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Bob y Mike, una pareja 100

Los gemelos estadounidenses llegan al centenar de trofeos ante Granollers y López

Marc Lopez y Marcel Granollers posan con su trofeo. Ampliar foto
Marc Lopez y Marcel Granollers posan con su trofeo. REUTERS

Marc López desplegó el papel que tenía preparado y leyó en inglés: “Primero quiero felicitar a los hermanos Bryan. También a Marcel, a mi entrenador, a mi familia y a mi novia”. Acto seguido pasó a una lengua que conoce más: “Bueno, ahora voy a hablar en español, ya he hecho bastante el ridículo”. Se refería, claro está, a su dominio del inglés, no a la final de dobles del Abierto de Estados Unidos que acababa de perder junto a su compañero Marcel Granollers contra los números uno del mundo, los hermanos Bob y Mike Bryan, de 36 años, por 6-3 y 6-4.

Granollers y López dieron lo mejor de sí mismos en su segunda final del Grand Slam de la temporada (perdieron en Roland Garros contra Benneteau y Roger-Vasselin), pero tenían demasiadas cosas en contra. La primera, los estadounidenses, unos tipos con 15 títulos del Grand Slam que ayer lograron la victoria número 100 de su carrera en una final. En segundo lugar, la grada, dispuesta a celebrar como fuera un triunfo local ante el patético momento que vive el tenis masculino estadounidense. Y en la grada, cuatro australianos llegados de Melbourne e incondicionales de los Bryan, a los que dedicaban melodías de apoyo en los descansos ante el regocijo general. Por ultimo, las bolas, de la marca Wilson, que celebra 100 años de vida y no podían elegir otro ganador que la pareja americana. Unos gemelos 100 para unas pelotas con 100 años de historia. Todo muy americano.

La pareja española, que perdió su segunda final grande, jugará ahora la Copa Davis

“Han sido muy superiores. Llega un momento en que los ves por todos los sitios, ocupan toda la pista. Hacen que los puntos vayan muy rápido y que juegues peor a medida que pasan los minutos. Los puntos clave siempre caen de su lado”, comentó López. Los españoles empezaron bien, con una bola de break desperdiciada en el tercer juego del primer set. “No digo que el partido hubiese sido distinto, pero si no aprovechas esas oportunidades luego resultan imparables”, explicó el barcelonés. Así, la pareja estadounidense arrebató el servicio a los españoles en el cuarto juego y todo les fue cuesta abajo. La segunda manga fue un calco de la primera. Seguros con el servicio e imbatibles en la red, solo necesitaron de otra ruptura en el séptimo juego para rematar el partido.

“Ojalá a la tercera sea la vencida y podamos ganar un grande. Aunque me temo que a los Bryan, a pesar de sus 36 años, los vamos a ver bastante el pelo todavía. A lo mejor nos retiramos nosotros antes”, bromeó Granollers antes de empaquetar sus pertenencias y partir junto a su compañero hacia São Paulo, donde España disputará el próximo fin de semana la eliminatoria de Copa Davis por la permanencia ante Brasil.

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