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La Policía cuestiona la seguridad del estadio de la UD Las Palmas

La Policía Nacional ultima un informe muy duro contra el equipo canario

En el citado documento se habla de un “exceso a aforo” y de “masificación de una de las gradas”

Imagen de los incidentes entre fuerzas de seguridad e hinchas de la Unión Deportiva Las Palmas del pasado domingo. Ampliar foto
Imagen de los incidentes entre fuerzas de seguridad e hinchas de la Unión Deportiva Las Palmas del pasado domingo. Diario AS

La Policía Nacional ultima un informe muy duro contra la Unión Deportiva Las Palmas después de que se abriesen las puertas del Estadio de Gran Canaria antes de que acabara el encuentro y por las deficientes condiciones de seguridad en la que se desarrolló el partido de fútbol entre el equipo anfitrión y el Córdoba por una plaza en la primera división.

Valentín Solano, jefe superior de la Policía Nacional en Canarias, asegura que “la responsabilidad del control de acceso es del promotor del espectáculo” y otras fuentes de la policía aseguran que el informe que están redactando podría cerrar durante varios partidos el estadio de Gran Canaria. En el citado documento se habla de un “exceso a aforo”, de “masificación de una de las gradas” y también de una posible infracción a la Ley por parte del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, por incitar a la violencia contra las fuerzas del orden intervinientes al hacer unas declaraciones en la que responsabilizaba inicialmente a la policía de la invasión del campo de fútbol.

La responsabilidad del control de acceso es del promotor del espectáculo”

Valentín Solano, jefe superior de la Policía Nacional en Canarias

Miguel Ángel Ramírez, descargó al club de culpa nada más concluir el encuentro: “La policía es la que tiene la responsabilidad. Hemos puesto a los vigilantes de seguridad que nos pedían, el resto es la policía la responsable a través de su coordinador de seguridad de que estas cosas no sucedan”. Ya durante la mañana de este lunes, Ramírez reconoció que la Unión Deportiva Las Palmas es responsable de lo ocurrido, cambiando la versión que había dado después del partido cuando responsabilizó a la Policía Nacional. Se dan las circunstancias de que Ramírez es el propietario de la empresa de seguridad que vigilaba las instalaciones del Estadio de Gran Canaria. Aseguró que 100 personas estaban destinadas a la seguridad de las instalaciones. Pero según la policía, solo 25 de ellos estaban destinados a hacer un cordón que impidiera la invasión del campo. Un número que los agentes de seguridad consideran “insuficiente”.

Cinco minutos antes de que acabara el partido, el club amarillo decidió abrir las puertas de la grada curva. Antes de su apertura, más de un centenar de personas aporreaban con violencia las puertas hasta que finalmente se abrió una, escorada a un lado y comenzaron las carreras en busca de la entrada. Y por allí entraron muchos de los aficionados que acabaron saltando al terreno de juego para interrumpir el encuentro a apenas 91 segundos para que acabara el partido. A estos aficionados no se le requirió seguridad alguna y pudieron acceder al recinto deportivo con cualquier objeto y en cualquier estado.

Entre los aficionados hay una importante corriente de indignación contra los seguidores que saltaron al campo de fútbol del Estadio de Gran Canaria. Se piden firmas con la intención de que se identifique a los que invadieron el terreno de juego (de los que muchos eran menores de edad) para que no puedan volver a entrar al citado recinto deportivo.

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