Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Yamaha quiere frenar más

Lorenzo y Rossi solicitan un cambio en el reglamento para poder usar los discos más grandes en todos los circuitos

Los equipos privados se oponen a modificar una norma que protege a los menos adinerados

Rossi, de Yamaha, durante los entrenamientos libres. Ampliar foto
Rossi, de Yamaha, durante los entrenamientos libres. EFE

El fin de semana arrancó con quejas a cuenta de los neumáticos, otra vez. Con los cambios de última hora y la decisión de Ducati de aprovechar la normativa open –que les permite usar gomas extrablandas como a los equipos menos poderosos– en Bridgestone no han dado a basto con la producción de tantas ruedas y se han visto obligados a traer a Austin el mismo neumático blando que se utilizaba el año pasado. Tras las primeras protestas y comprobado ya este viernes en la pista que las gomas no funcionaban nada mal, no ha habido ni un solo piloto que volviera a levantar la voz. Es más, todo apuntaba a que el gran beneficiado por el cambio sería Lorenzo (que se pasó el gran premio de Catar exigiendo un compuesto más blando, como este de 2013), pero es uno de los pilotos a los que más le está costando acercarse a Márquez, el gran dominador del Circuito de las Américas. Así que aparcado el debate de las gomas, salió otro a la palestra: el de los frenos. Yamaha ha puesto sobre la mesa la necesidad de cambiar el reglamento para que aquellos pilotos que lo deseen puedan utilizar siempre que quieran los discos de frenos más grandes que se permitieron por primera vez, y como excepción, en el gran premio de Japón del 2012.

Desde la temporada pasada Honda mejoró mucho su frenada, tanto que da la sensación de haber superado a Yamaha en uno de sus puntos fuertes

Actualmente el reglamento de MotoGP establece que los frenos en la categoría reina serán discos de carbono que pueden tener un diámetro máximo de 320mm. Si bien, se permite el uso de unos más grandes, con un diámetro máximo de 340mm, para las citas de Japón, Catalunya y Malasia, de frenadas muy exigentes. Lo que Lorenzo expuso este viernes en la comisión de seguridad de los pilotos con los organizadores del Mundial es que esa norma deje de ser una excepción y que los discos puedan tener un máximo de 340mm. “Se trata de un tema no solo de competitividad, sino también de seguridad”, explica Loris Capirossi, ex piloto y enlace de los corredores con la organización.

Desde la temporada pasada Honda mejoró mucho su frenada (sus pilotos pueden frenar más tarde y con más intensidad), tanto que da la sensación de haber superado a Yamaha en uno de sus puntos fuertes. Ahora, la fábrica de los diapasones trata de impulsar un cambio en el reglamento que le ayudaría a ser más competitivo en frenada y acercarse al rendimiento de su rival, ligeramente superior en el último año. Pero no todo es tan fácil como parece. La excepción a la norma existe como parte del compromiso de Dorna, empresa organizadora del Mundial, de reducir costos y ayudar a los equipos privados y con menos poderío económico a pelear en las mejores condiciones posibles con los equipos de fábrica. Así que de momento la propuesta no fue muy bien recibida. “Lorenzo querría que todos los demás fuéramos en un scootter”, concedía uno de los pilotos presentes en la reunión. La intención de Yamaha está clara, el descontento de los más modestos, también.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información