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España se cita con Hungría en octavos

Un vendaval español en la segunda parte pasa por encima a Angola (21-30) en el último partido de la fase de grupos

Shandy Cabral y Patricia Elorza celebran un gol. Ampliar foto
Shandy Cabral y Patricia Elorza celebran un gol. EFE

España tardó ocho minutos en despertar. Tiempo suficiente para enseñar el muestrario de los errores. Muy poco para, finalmente, resultase un espejismo. Lo aprovechó Angola, claro, que sin ser la selección que disfrutó de unos cuartos de final hace dos años en el Mundial de Brasil sigue siendo un equipo incómodo. Lo aprovechó, sí, pero no lo saboreó. España se quitó las legañas y metió la directa. Hasta octavos de final, donde se cita con Hungría (lunes, 17.30, Teledeporte), tercera en el último Europeo. Uno de los rivales que querían evitar muchas de las españolas, menos temible tras las derrotas ante Rumanía y Alemania.

Se enchufó España en el momento en que decidió manejar el tempo del partido. Lo que le costó la derrota ante Noruega, la única hasta el momento. Las angoleñas forzaron un parcial inicial de 4-0 porque las jugadoras españolas entraron a su juego, cogieron el trapo de la locura. Daba la impresión de que los duelos ante Argentina y Paraguay habían apagado a las chicas de Jorge Dueñas, que se volvían a mostrar imprecisas en ataque. Fue fijar los pilares defensivos, Begoña Fernández y Patricia Elorza, inconmensurable en todo el torneo y España sentó las bases del triunfo. La electricidad era cosa de Shandy Cabral Barbosa.

La jugadora de origen portugués se desquito, por fin, en este Mundial y demostró todo lo que puede aportar a este equipo. Pocas jugadoras existen con la explosividad de Cabral –ya no lleva el segundo apellido en su camiseta-, algo que a veces juega en su contra. No fue el caso. Atinó en el lanzamiento exterior, voló en los contraataques y anduvo fina en los lanzamientos de siete metros. Nueve goles se llevó a la ducha.

El vendaval fue tal que Jorge Dueñas se pudo permitir dar minutos a todas las jugadoras, sobre todo en la segunda parte. Confianza necesaria para afrontar lo que queda. Y es que España ha mostrado todas las caras posibles en esta fase de grupos. Las imprecisiones, sobre todo en el inicio de los partidos, siguen siendo un lastre, que a partir de ahora puede costar un billete de vuelta. La fortaleza defensiva, la solidez del segundo acto contra Polonia o la capacidad de reacción y la contundencia con la que han arrollado a Angola son las mejores credenciales de un equipo que llega enchufado a la fase final.

ANGOLA, 21; ESPAÑA, 30

Angola: Almeida; Bernardo (3), Cazanga (-), Sibo (-), Santos (3), Marcelina Kiala (1p) y Viegas (3) -equipo inicial- Pedro (ps ), Branco (ps ), Quitongo (-), Paixao (-), Monteiro (-), Guialo (10, 5p), Kassoma (-), Luisa Kiala (-) y Salvador (1).

España: Navarro; Marta López (2), Mangué (2), Aguilar (3), Barbosa (9, 4p), Eli Pinedo (3) y Begoña Fernández (2) -equipo inicial- Cristina González (ps), Beatriz Fernández (-), Benzal (-), Jessica Alonso (2), Chávez (2), Pena (1), Lara González (2), Elorza (-) y Egozkue (2) Marcador cada cinco minutos: 2-0, 4-3, 4-7, 6-9, 8-11 y 10-14 (Descanso) 12-17, 15-20, 15-21, 17-25, 19-27 y 21-30 (Final)

Árbitros: Koo y Lee (KOR). Excluyeron por dos minutos a Monteiro y Santos por Angola; y a Begoña Fernández (2), Lara González y Elorza por España.

Incidencias: 2.000 espectadores en el Kristalna Dvorana de Zrenjanin.

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