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Mundial de motoclicismo 2013

Márquez y la fórmula española

La precocidad del nuevo campeón de MotoGP llevó a una nueva estructura de la cantera, clave en el éxito actual

La federación internacional expandirá el Campeonato de España de Velocidad

Los tres campeones españoles de 2013: Pol Espargaró (Moto2), Marc Márquez (MotoGP) y Maverick Viñales (Moto3)
Los tres campeones españoles de 2013: Pol Espargaró (Moto2), Marc Márquez (MotoGP) y Maverick Viñales (Moto3) GETTY

“Al final nos cogerán manía”, decía Marc Márquez hace unas semanas. Y todavía no se había convertido, con 20 años, en el campeón de MotoGP más joven de la historia. Ni había ganado Pol Espargaró en Moto2 ni Maverick Viñales en Moto3. Los tres Mundiales han sido la guinda del pastel. No ha habido fin de semana este año en que los pilotos españoles hayan faltado a su cita con el podio: Rossi ha sido el único piloto no español que ha ganado —una vez— en MotoGP; en Moto2, Redding (con tres triunfos) y Kallio (uno) han sido la excepción, pues el resto de victorias han sido españolas: Espargaró sumó seis, Rabat y Terol otras tres cada uno y Torres una; en Moto3 todas las victorias se las han repartido Salom (siete), Rins (seis), Viñales (tres) y el benjamín Àlex Márquez, que ganó en Japón.

Es la temporada más exitosa para cualquier nacionalidad en la historia de las motos

Esta temporada es la más exitosa para cualquier nacionalidad en la historia de las motos. España ha sumado 47 triunfos de 52 en los 18 grandes premios del 2013. Una cifra con la que supera las 36 del 2010, año en el que el Mundial encumbró también a tres españoles: Márquez en 125cc, Elías en Moto2 y Lorenzo en MotoGP. Son 47 triunfos que suponen, también, un nuevo récord absoluto, el de mayor número de victorias de pilotos de un mismo país: el récord lo ostentaba Gran Bretaña con 37 triunfos en 1967. Aquella temporada los ingleses sumaron 93 podios. España ha elevado el listón a 113 en este 2013.

Récords españoles

España ha sumado 47 triunfos de 52 en los 18 grandes premios de 2013. Supera las 36 de 2010, año en el que el Mundial encumbró también a tres españoles: Márquez (125cc), Elías (Moto2) y Lorenzo (MotoGP).

Las 47 victorias son un récord absoluto, el de mayor número de triunfos celebrados jamás en un curso por pilotos de un mismo país: hasta ahora el récord era de Gran Bretaña con 37 en 1967, el año de los Mundiales de Agostini en 500cc, Hailwood en 250cc y 350cc e Ivy en 125cc.

Aquella temporada los ingleses sumaron 93 podios, otro récord que España ya superó en el GP de Australia, dos carreras antes de que el campeonato acabara en Valencia. España ha festejado 113 podios en 2013.

El apabullante dominio de los pilotos españoles abruma al motociclismo mundial. No preocupa, pero sí ocupa a los organizadores —la empresa española Dorna—, los patrocinadores, las federaciones nacionales y la internacional. Asegura Dorna que no ha observado una caída del interés por MotoGP, pero tanto la organización como la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) trabajan para que ese interés siga creciendo y para que el Mundial siga pareciendo un campeonato internacional, no el de España.

Manel Arroyo, director general de Dorna, explica que no solo han aumentado los ingresos de la empresa por derechos de televisión, sino que tienen incluso problemas de calendario por el aumento de carreras en 2014, cuando se incorporan Argentina y Brasil —también desaparece una de las tres carreras en EEUU— en un intento por expandir la afición al motor por Sudamérica. En Europa la cultura motera siempre ha existido. Falta mejorar la oferta, aunque para ello hacen falta nombres propios: como el de Bradl en Alemania o el de Redding en Gran Bretaña. Italia y España son países con una audiencia más fiel, que fluctúa en función de los éxitos de los suyos pero nunca cae en picado. Además, cree Arroyo, el fenómeno Márquez no ha influido negativamente en la percepción de un campeonato en el que el dominio de pilotos de la misma nacionalidad podría aburrir a algunos. “A Marc no se le percibe exclusivamente como un piloto español, está recogiendo el testigo de Rossi como piloto internacional”, añade.

Marc recoge el testigo de Rossi como piloto internacional”, dicen en Dorna

“El problema no es que haya muchos, y muy buenos, pilotos españoles, sino que no haya pilotos de otros países”, aclara Carmelo Ezpeleta, consejero delegado de Dorna. Él ha estudiado con la FIM la manera de encontrar soluciones. Y para ello miran a España. La clave está en las categorías inferiores, en cómo se estructuran la formación y las competiciones desde la base; está en la calidad y la seguridad de los circuitos españoles; y hasta en un factor tan inimitable como el tiempo, siempre generoso en la península, tanto que permite una carrera en noviembre; la clave está, sobre todo, en el Campeonato de España de Velocidad (CEV), entendido de facto desde hace años como el paso previo para dar el salto al Mundial. No en vano, de él salieron pilotos como Stoner, Bradl y Redding.

“España está viviendo un ciclo de oro porque existe una voluntad general y todos van en la misma dirección: el promotor, Dorna —que también posee los derechos del CEV—, la federación española, patrocinadores de peso, inversiones públicas y apoyo político. Por eso hay cuatro circuitos incluidos en el calendario del Mundial, sin contar que existen pistas como las de Navarra o Albacete”, argumenta Vito Ippolito, presidente de la FIM. “En Gran Bretaña, por ejemplo, solo hay un circuito homologado para MotoGP, el de Silverstone; en Alemania sucede algo parecido, y lo mismo en Francia”, apunta Ezpeleta, que añade: “El secreto del CEV es que se da por televisión”.

La Copa Movistar de 1999, donde surgió Pedrosa, fue un momento de inflexión

La repercusión que tiene el campeonato español no la tiene ningún otro. Por eso y porque cada vez son más los pilotos extranjeros que participan —se facilita su participación: no pagan inscripción—, la FIM y Dorna han llegado a un acuerdo para europeizarlo. Con pilotos de 23 nacionalidades diferentes este año, en el que se ha involucrado Repsol, uno de los grandes patrocinadores del Mundial, el CEV —sobre todo la categoría de Moto3— es la plataforma perfecta para dar el salto al Mundial. Por eso, a partir de 2014 estará bajo el paraguas de la FIM, que ampliará el calendario con citas en otros países como Francia, Alemania e Italia, y hará coincidir al menos algunas carreras con los grandes premios de MotoGP para dimensionar su repercusión mundial, ya que las pruebas de Moto3 se ofrecerán por televisión.

“Hay que formar estructuras a nivel continental para alimentar el campeonato del mundo”, defiende Ippolito. Lo intentarán primero desde Europa. En otros continentes se va despertando la cultura motera con copas de promoción como la ambiciosa Asia Talent Cup, con el patrocinio de Schell. El expiloto Alberto Puig escogió a 22 pilotos (de 13 a 19 años) de entre 108 aspirantes procedentes de China, Indonesia, Japón, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia. Competirán en esta copa que se celebrará en 2014 con el objetivo de encontrar nuevos talentos e incentivar la creación de mejores estructuras para la formación de pilotos en estos países.

En Gran Bretaña solo hay un circuito homologado para MotoGP, Silverstone

España debe parte de su éxito a una iniciativa similar: la Copa Movistar de 1999, un torneo de promoción en la que el propio Puig descubrió a Dani Pedrosa. Fue un momento de inflexión en un país que siempre amó las carreras de motos. Pocos años más tarde, el presidente de la Federación Catalana (hoy presidente de la española), Àngel Viladoms, se vio obligado a crear la estructura de promoción que hoy existe en España. La culpa la tuvo Marc Márquez, el nuevo campeón de MotoGP. Precoz desde que empezó a competir en Cataluña a los cinco años, Viladoms no se perdía ninguna de sus carreras temeroso de que se le acusara de poner en peligro a un menor, pues se medía (y ganaba) a niños de dos, tres y hasta cuatro años más y con motos demasiado grandes para él, tan menudo que cuando competía en el CEV, a los 14 años, tuvo que correr con 20 kilos de lastre por no llegar al peso mínimo.

Ahora los chicos realizan hasta cuatro saltos previos antes de poder competir al manillar de una Moto3. Eso, además de ser más seguro, facilita la adaptación de los jóvenes pilotos. Los resultados en el Mundial evidencian que la fórmula fue tan perfecta que se ha tornado un arma de doble filo pues semejante dominio podría restar atractivo a MotoGP. De ahí que quieran exportar el modelo español.

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