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Parker se cita con España

Francia tumba a la anfitriona Eslovenia (62-72) con 27 puntos de su estrella, que jugó e hizo jugar a los suyos

El francés Tony Parker, en el partido de cuartos contra Eslovenia.
El francés Tony Parker, en el partido de cuartos contra Eslovenia. AFP

La exhibición de España ante Serbia sobrevoló en el ambiente del Stozice Arena hasta que el himno del país anfitrión y la Marsellesa dieron el pistoletazo de salida al Eslovenia-Francia en el que los contendientes opositaban ser el rival del conjunto de Orenga en la semifinal del viernes. Parker, con 27 puntos, se encargó de que su equipo aprobara el examen con sobresaliente.

Ante la excelencia del base francés, Eslovenia no pudo estirar el sueño. Aupados por la excitación de 12.000 compatriotas, los chicos de Maljkovic se pusieron manos a la obra con el guion y los protagonistas habituales. Los Dragic, Zoran y Goran, son el cuerpo y el alma de esta Eslovenia hiperactiva. Los dos hermanos acapararon todo, lo bueno y lo malo, que hizo su equipo en el primer cuarto. Tres rebotes y seis puntos de Zoran, cuatro de ellos a pase de su hermano, y cuatro más de Goran fueron el sustento de los locales, tan intensos como precipitados. Todo lo hicieron a la carrera para intentar destartalar sin fricción el musculoso dique francés.

ESLOVENIA, 62 - FRANCIA, 72

ESLOVENIA:  Goran Dragic (18), Muric (0), Zoran Dragic (12), Nachbar (10), Begic (0) –equipo inicial-; Lakovic (0), Balazic (2), Blazic (8), D. Lorbek (8) y Vidmar (2).

FRANCIA: Parker (27), Gelabale (7), Batum (14), Diaw (10), Ajinça (6) –equipo inicial-; Diot (0), Petro (4), Pietrus (0) y De Colo (4).

PARCIALES: 12-10, 12-16, 21-24 y 17-22.

ÁRBITROS: Lamonica (Ita.), Lottermoser (Ale.) y Ryzhyk (Ucr.).

PABELLÓN: Stozic Arena de Liubliana. 10.000 espectadores. Francia será el rival de España en las semifinales que se disputarán el viernes.

Pero Parker demostró pronto la diferencia entre la velocidad y la prisa. El base de los San Antonio Spurs jugó e hizo jugar a los suyos y contuvo la embestida eslovena con tiento y galones. De su mano se diversificó la producción ofensiva de Francia y bajo su dirección creció Batum. Fue durante su pasó por el banquillo cuando Eslovenia aprovechó para ensayar de nuevo la carrerilla.

Igualaron el pulso los de Maljkovic al tiempo que Nachbar aterrizaba en el partido, pero con la vuelta de Parker a la pista el cloroformo volvió a mandar sobre la adrenalina. Con el traje de etiqueta, el base francés retomó el gobierno del encuentro a la vuelta de los vestuarios. El conjunto de Collet engordó su hucha de puntos hasta los 10 de ventaja (26-36, m. 24) y Maljkovic se vio obligado a repasar la cartilla con sus chicos, incapaces de asaltar la defensa rival. La batería de torres galas tomaban la iniciativa en el rebote y Eslovenia se convertía en un previsible embudo ante el aro rival.

Fue durante el paso de Parker por el banquillo cuando Eslovenia aprovechó para ensayar de nuevo la carrerilla

Atenazados por la responsabilidad y con sudores fríos, los anfitriones encontraron en Domen Lorbek a su médico de urgencias. Siete puntos consecutivos del hermano pequeño de Erazem, jugador del Barça, entre el tercer y el cuarto periodo reengacharon a su equipo al partido (49-52, a falta de 7m 30s). Con Parker en el banquillo, fue Batum el que ejerció con solvencia de base y guía francés cuando más apretaba la caldera del Stozice para afianzar la renta de su equipo rumbo a la meta. Con los Dragic maniatados por Parker y Batum y Nachbar de nuevo nublado, esa misma recta final se empinó para Eslovenia (57-65, a 2m 50s).

El postrero arrebato de los anfitriones no bastó ni para discutir el sprint. Parker y Batum ya habían sellado su cita con España para el viernes a las 21.00.

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