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Casemiro causa sensación

El Madrid cierra invicto una pretemporada brillante con una victoria ante el Inter (0-3)

Los jugadores han agradecido con goles el ambiente distendido favorecido por Ancelotti

Ronaldo celebra su gol, anoche en San Luis.
Ronaldo celebra su gol, anoche en San Luis. AP

Primero fueron sus desplazamientos en largo. Parecían fáciles. Después un pase de cuchara a Morata que resquebrajó la zaga interista en la frontal del área. Y, por si eso fuera poco, un servicio raso a la cabalgada de Ronaldo, que disparó en carrera el segundo gol. A los 21 años y apenas unos balbuceos en el primer equipo, Casemiro se convirtió anoche en la sensación de la pretemporada madridista. Es un mediocentro de pierna fuerte en el corte y mucha maña con el balón. El poderío en el juego aéreo lo mostró en el tanto de cabeza ante el Lyon a un centro de córner. El medio brasileño procedente del São Paulo condujo al Madrid en un festín atacante en el que disfrutaron todos, desde los controles orientados de Carvajal a los bailes en la media punta de un sonriente Kaká, autor del primer gol en un doble tiro, el segundo en plancha de cabeza tras el rechace de Handanovic. Se unió Jesé en el segundo tiempo, poderoso en el regate en velocidad. El Inter de Mazzarri confirmó su pésima pinta, limitándose a buscar la espalda de Nacho, central en la primera parte, en alguna contra del solitario Palacio.

INTER, 0- REAL MADRID, 3

Inter: Handanovic (Carrizo, m. 65); Campagnaro, Ranocchia (Andreoli, m. 81), Juan; Jonathan (Belfodil, m. 74), Cambiasso (Duncan, m. 83), Kuzmanovic (Álvarez, m. 58), Olsen (Mbaye, m. 88), Pereira; Guarín (Nagatomo, m. 74); y Palacio.

Real Madrid: Diego López; Carvajal, Nacho (Casado, m. 80), Ramos (Mateos, m. 68), Arbeloa (Pepe, m. 46); Casemiro, Modric (Khedira, m. 46); Di María, Kaká, Cristiano Ronaldo (Jesé, m. 46); y Morata. No utilizados: Casillas, Jesús Fernández, Mejías, Marcelo, Coentrão, Özil, Isco, Benzema.

Goles: 0-1. M. 10. Kaka. 0-2. M. 38. Cristiano. 0-3. M. 67. Álvarez en propia puerta.

Árbitro: Ismail El Fat. Amonestó a Kaká.

Unos 50.000 espectadores en el estadio Edward Jones Dome de San Luis (EE UU).

Balón, libertad y creatividad ya no son anatemas en los jugadores del Real Madrid, sino algunas de sus palabras preferidas. Las usa el centrocampista Isco, aire fresco en el vestuario. Y las desliza el entrenador, Carlo Ancelotti, que ha abierto las ventanas para liberar a los futbolistas blancos de las tensiones alentadas en los últimos meses por José Mourinho. Al contrario que el portugués, el italiano propicia el ambiente distendido como la mejor manera de llegar al éxito. “Vamos a ver un Madrid muy bonito”, anuncia Isco, apoyándose en las prestaciones de una brillante pretemporada: seis victorias y un empate, 20 goles a favor y cinco en contra.

Ancelotti ha ido cerrando heridas. La primera, en la portería. Casillas recupera la alegría y la jerarquía de tantos años después de que Diego López haya demostrado —también anoche— ser una garantía en cualquier circunstancia. En la defensa se mantiene el orden del pasado curso. La experiencia de Arbeloa por delante de la pujanza de Dani Carvajal en el lateral derecho; Sergio Ramos como jefe del eje central, acompañado de Pepe hasta el regreso de Varane tras la lesión de rodilla; y Marcelo como dueño del lateral izquierdo más allá de alguna prueba del joven y atlético Cheryshev como recambio ocasional.

El medio del campo abre un sinfín de expectativas. Ante el Lyón (el único empate, 2-2), Ancelotti entendió que debía apostar por dos mediocentros que equilibrasen a un equipo muy volcado al ataque. Ausentes Xabi Alonso e Illarramendi por lesión, los puestos los han cubierto Khedira y Modric, siendo el joven Casemiro una alternativa a tener muy en cuenta. Por delante, la imaginación de Isco y Özil promete emociones fuertes para enganchar con Cristiano Ronaldo y Benzema. El extremo portugués ha abordado la preparación con seis goles en el zurrón y dos de ellos al Chelsea, dedicados a Mourinho, tras enviarle un meditado ataque (“Yo no muerdo la mano que me da de comer”) en respuesta al desprecio del técnico al declarar que había entrenado al verdadero Ronaldo y no era Cristiano.

Las dudas vienen de Benzema. Intermitente, el francés es el más delantero de la plantilla junto a Morata. Aunque si finalmente se precipitara el fichaje de Gareth Bale, Ancelotti podría optar por un falso nueve. Tanto da. Con o sin el galés, el italiano dispone de una plantilla fabulosa. Los jóvenes piden paso. Y Casemiro lo hizo anoche a gritos en San Luis.

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