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La mejor hora para jugar al fútbol

Médicos, entrenadores y especialistas argumentan que el fútbol matinal favorece el buen rendimiento de los futbolistas

Panorámica de las gradas del Bernabéu antes del partido entre el Madrid y el Osasuna disputado a las 12 del mediodía.
Panorámica de las gradas del Bernabéu antes del partido entre el Madrid y el Osasuna disputado a las 12 del mediodía.

El Madrid jugará ante el Sevilla su segundo partido de Liga a las doce de la mañana. En el primero, disputado el pasado seis de noviembre, el conjunto que dirige José Mourinho logró la mayor goleada de la temporada, un contundente 7-1 ante Osasuna. Atlético de Madrid, Espanyol, Betis, Rayo, Mallorca, Villarreal y prácticamente todos los equipos de la competición, salvo el Barcelona, han disputado encuentros a las doce de la mañana, horario fijado por la Liga de Fútbol Profesional, teóricamente, para promocionar el fútbol español en el gigantesco mercado asiático, con una gran audiencia a la que captar. Más allá del desconcierto inicial en aficionados, técnicos y plantillas, sobre todo por la falta de costumbre en España de jugar a esa hora, solo saboreada en estadios como Vallecas, jugar al fútbol a las doce de la mañana ni supone una merma en el rendimiento físico de los jugadores ni altera sus condiciones fisiológicas para ejercer su profesión. Es más, especialistas en nutrición y deporte que han desarrollado buena parte de su actividad en el mundo del fútbol, caso del doctor Antonio Escribano, incluso lo recomiendan. “Jugar al fútbol a las doce no supone ningún problema. Es más, fisiológicamente es una hora estupenda para hacer deporte. Es un horario fantástico y solo hay que tomar algunas medidas con la alimentación”, resalta Escribano, que trabajó en el Sevilla, el Athletic, el Numancia, el Tottenham y el Atlético de Madrid hasta el pasado mes de enero. Los batidos que toman los jugadores al descanso de los partidos es una de sus aportaciones. Es especialista en Endocrinología y Nutrición, en Educación Física y Deporte y profesor de Fisiología del Deporte en la Universidad de Sevilla. Ahora también es el responsable de nutrición de la Federación Española de Baloncesto.

Lo único que hay que hacer es incluir algo de pasta en el desayuno, que se debe hacer sobre las ocho y media, y acostarse algo antes en la noche del sábado

Doctor Escribano

“Lo único que hay que hacer es incluir algo de pasta en el desayuno, que se debe hacer sobre las ocho y media, y acostarse algo antes en la noche del sábado. Jugar por la mañana es adecuado para el deportista y para las familias, aunque entiendo que manden los horarios impuestos por las televisiones”, añade el especialista cordobés. “No supone ningún problema jugar a las doce de la mañana. Hay que tener en cuenta que es la hora a la que entrenamos todos los días. No existen condicionantes fisiológicos que modifiquen el rendimiento del futbolista por jugar por la mañana”, tercia Tomás Calero, jefe de los servicios médicos del Betis y conocido en toda España por salvarle la vida en el terreno de juego a Miguel García, centrocampista del Salamanca.

Incluso factores a priori negativos, como la posibilidad de unas altas temperaturas matinales, son rebatidos por los especialistas. “Desde el punto de vista de las temperaturas, hace menos calor a las doce que a las cinco, las seis o las siete de la tarde, pues aunque a las doce existe más verticalidad de los rayos solares, por la tarde el sol ha estado calentado todo el día y la temperatura es más alta. Las temperaturas máximas se dan siempre en torno a las seis y media de la tarde. Además, todo se puede arreglar con una buena hidratación”, aclara Escribano, quien quedó prendado del horario matinal en su etapa en el Tottenham, pues en la Premier son varios los partidos que cada jornada se juegan antes de las tres de la tarde.

“Jugar a las doce debería ser habitual. El fútbol aficionado y de cantera se disputa por la mañana, entrenamos por la mañana y nuestros jugadores han respondido de manera estupenda cuando nos ha tocado jugar a esa hora”, aclara Manolo Jiménez, entrenador del Zaragoza, equipo que ha jugado en varias ocasiones en la matinal del domingo a lo largo de esta temporada. “El único cambio es meterle a los jugadores hidratos de carbono en el desayuno y obligarles a acostarse un poco antes”, recalca el entrenador andaluz.

“El organismo reacciona muy bien. Está en el pico de su actividad. Prefiero este horario al de la diez de la noche, con los jugadores hartos de estar tirados en el sofá durante todo el día”, añade Calero.

Más que jugar a las doce, lo que preocupaba en el Sevilla era un posible despiste de sus jugadores por la celebración de la Feria de Abril. Por eso, Míchel se los llevó a la capital el pasado jueves, donde quedaron concentrados y donde han entrenado en la ciudad deportiva de su rival.

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