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Canales da un toque de distinción

El interior zurdo tranquiliza al Valencia para golear a un Betis insípido

Jonas y Soldado festejan un gol. AFP

Canales tuvo un efecto sedante en Mestalla. Su toque maestro con la zurda reconcilió al Valencia con su público para derribar a un Betis insípido. Junto a Parejo, multiplicó la calidad técnica del conjunto de Emery, aupado a su vez por el liderazgo de Albelda, indultado por el entrenador tras cinco semanas de marginación. Motivadísimo el capitán, se llevó la ovación de la noche al ser sustituido con el deber cumplido. No sin antes aplaudir a Parejo para animarle tras una peligrosa pérdida de balón por parte de este. Esos son los valores de Albelda que Emery quería en el campo. Una goleada reparadora antes de medirse al Atlético por la final de la Liga Europa y al Málaga en La Rosaleda por el tercer puesto en la Liga.

VALENCIA, 4 – BETIS, 0

Valencia: Guaita; Barragán, Rami, Ricardo Costa, Jordi Alba; Feghouli (Piatti, m. 73), Albelda (Maduro, m. 77), Parejo, Canales (Bernat, m. 75); Jonas; y Soldado. No utilizados: Alves; Víctor Ruiz, Miguel y Alcácer.

Betis: Fabricio; Nelson, Paulão, Dorado, Nacho; Jefferson Montero (Salva Sevilla, m. 64), Cañas, Beñat, Jonathan Pereira (Amaya, m. 60); Roque Santa Cruz (Jorge Molina, 70) y Rubén Castro. No utilizados: Casto; Matilla, Chica e Iriney.

Goles: 1-0. M. 6. Jonas. 2-0. M. 62. Feghouli. 3-0. M. 81. Soldado. 4-0. M. 83. Piatti.

Árbitro: Muñiz Fernández. Expulsó a Dorado (m. 57) y Jorge Molina (m. 84) con tarjeta roja directa. Amonestó a Cañas, Albelda, Beñat y Ricardo Costa.

Unos 35.000 espectadores en Mestalla.

Porque, antes del encuentro, el clima era prebélico en Mestalla. Tras salir al campo, mientras Canales aplaudía a los aficionados, estos le devolvían (no a él, sino al equipo) una pitada incontenible. El bochorno en Cornellà y en el Calderón estaba muy presente. El día anterior, los hinchas más radicales habían acudido al entrenamiento arrogándose el derecho de hablar con los capitanes. Lo peor de todo es que se lo concedieron.

Pero el fútbol entró en primer plano a poco que Parejo y Canales atrajeron el foco. Con ellos en el campo hay muchas más salidas. El mediocentro madrileño desbordó en su arrancada y concedió el espacio para la exquisita pared entre Jonas y Soldado. La culminó el brasileño con la puntera, su séptimo tanto, tras el pase del valenciano.

Asegurada la continuidad en Primera, Mel diseñó la alineación que le sale de dentro: dos delanteros y dos extremos. Su equipo, sin embargo, estuvo poco afilado en el ataque, superado por los zagueros locales salvo en el disparo ronaldiano de Beñat. El balón fue cambiando de trayectoria hasta topar con los guantes de Guaita.

Lejos de prolongar su prometedor arranque, el Valencia cedió terreno a los nervios y a su inestabilidad emocional. Solo Canales, con la mente fresca tras cinco meses lesionado, siguió por la misma ruta del inicio, enviando un derechazo al poste que sacó los mejores aplausos de la grada. Ahora Mestalla, a pesar de la atonía de su equipo, se había puesto completamente de su parte.

Emery indultó a Albelda por su experiencia tras cinco semanas de marginación

Albelda recuperó la titularidad por su experiencia en situaciones de emergencia. Venía a cubrir la apuesta anterior del técnico por Topal: dos actuaciones excelentes, otras dos pésimas y una ni fu ni fa. El mediocentro turco, fuera de la lista, pagó la inconsistencia de su juego. Albelda salió revolucionado y, al cuarto de hora, cazó a Jefferson en el centro del campo. Pero su sabiduría táctica acabó imponiéndose, siempre atento para cortar la estampida bética, mezclando bien con un Parejo también muy comprometido en las labores defensivas.

El Betis sufre para sacar el balón jugado desde atrás. En parte, porque su portero, Fabricio, lo rifa con frecuencia. Pegado a la magnífica zurda de Canales, el Valencia despegó en el segundo periodo. Y el centro largo y raso de Parejo pasó por entre las piernas de Soldado antes de proyectar la carrera de un Feghouli en fuera de juego. El franco-argelino fue derribado por Dorado y este expulsado por tratarse del último hombre en una jugada de gol. Ya todo resultó muy fácil para el Valencia, sobre todo porque Canales le dio el poso necesario. Y su centro desde la izquierda lo remató a gol poco después Feghouli. Una catarata de bazas del Valencia se concretó en el tanto de Soldado, su 17º, tras un envío de Piatti. El pequeño argentino también tuvo su premio en la tarde en que Canales devolvió la paz a Mestalla.

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